De Santos confía en llevar al pleno de octubre la ordenanza del Acueducto

Dos niños se suben al Acueducto de Segovia./E. N.
Dos niños se suben al Acueducto de Segovia. / E. N.

La concejala indica que algunos defectos de forma han obligado a retrasar la aprobación de la norma de protección, que recogerá multas de hasta 3.000 euros

ÁLVARO GÓMEZSegovia

La concejala de Urbanismo, Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, prevé llevar al próximo pleno municipal la ordenanza que regula la protección del Acueducto y su entorno. Aunque la previsión inicial es que este reglamento fuera dictaminado en el pleno de junio, algunos defectos de forma obligaron a retrasarlo. Y con la ralentización de la actividad que conllevan las vacaciones del mes de agosto «no ha dado tiempo a subsanarlo», por lo que «confiamos en llevarlo al siguiente pleno», señaló la concejala. La confección del documento ha entrañado gran dificultad, ya que sus responsables han tratado de hilar lo más fino posible para catalogar todas las conductas consideradas lesivas y perjudiciales contra el Acueducto y su entorno.

Acciones como trepar por el monumento serán penadas con multas de hasta 3.000 euros, aunque también se contemplan otras infracciones por realizar pintadas, arrojar objetos o introducirlos entre los pilares o por dejar los excrementos de mascotas a los pies de este monumento con dos mil años de antigüedad.Las restricciones al tráfico en las proximidades o la imposición de limitaciones para el desarrollo de espectáculos en el entorno también están contempladas en este documento.

El Ayuntamiento está a la espera también de los resultados del experimento que el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) realizó de la afección sobre el Acueducto de Segovia motivada por la emisión de ondas sonoras, recogiendo datos para analizar las aceleraciones registradas en determinados puntos del monumento durante los primeros actos de las Ferias y Fiestas de San Juan y San Pedro.

El estudio se centró en la pila 106 del monumento y zonas aledañas por ser las más susceptibles de poder verse afectadas por las ondas sonoras, mediante la colocación de sensores de diferentes tipos, tanto en la base como en la cabeza de las pilas, que tomarán numerosos datos y magnitudes que serán enviados a un ordenador central donde serán almacenados para un posterior estudio y evaluación.

Una vez analizados todos los datos recogidos en el ensayo se elaborará un detallado estudio que proporcionará al Ayuntamiento información muy valiosa para conocer el comportamiento real del Acueducto ante la emisión de ondas sonoras.

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