Ana Sanjosé: «La Medalla de Oro es un reconocimiento al trabajo que hacen nuestros voluntarios»

Ana Sanjosé muestra la Medalla de Oro en presencia de la alcaldesa de Segovia. /A. de Torre
Ana Sanjosé muestra la Medalla de Oro en presencia de la alcaldesa de Segovia. / A. de Torre

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), que cuenta con 2.600 socios en Segovia, recibe la máxima distinción de la ciudad

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

«El trabajo de un voluntario de la Asociación Española Contra el Cáncer es lo más gratificante. El contacto con los pacientes y la oportunidad de alentarlos, de impulsarlos, de darles fuerza, contribuyen a hacerles la vida más fácil. Y el voluntario, al mismo tiempo, se da cuenta de que tenemos que disfrutar de la vida, de que cada día es un regalo y de que merece la pena disfrutar de las pequeñas cosas, de la familia. Estamos para ayudar, para ayudar a que los demás sigan disfrutando de la vida».

Ana Sanjosé, presidenta de la AECC en Segovia, recibió ayer la Medalla de Oro de la Ciudad, distinción que el Ayuntamiento de Segovia ha concedido a la asociación con el fin de reconocer sesenta años de abnegado trabajo en favor de los enfermos de cáncer y sus familiares en una provincia con alrededor de 3.000 pacientes diagnosticados. «Esta medalla es un reconocimiento a mucha gente que trabaja –y lleva mucho tiempo haciéndolo– en la asociación, tratando de mejorar la calidad de vida de los pacientes. Los directivos somos la cara visible de la asociación, pero detrás hay un montón de voluntarios que se esfuerzan día a día en beneficio de los enfermos y sus familiares. Sé que la sociedad reconoce nuestro trabajo, pero que te lo den así, con la máxima condecoración que puede concederte una ciudad, es algo muy bonito que llega, llega mucho», señala la presidenta.

La Asociación Española Contra el Cáncer echó a andar en la provincia de Segovia hace sesenta años. En el ámbito nacional llevaba funcionando seis. Ya por aquel entonces, el cáncer era una enfermedad temible, con un diagnóstico de muerte segura y unos sufrimientos garantizados. «Llevamos sesenta y seis años peleando duro contra esta enfermedad. Alguien se dio cuenta entonces que había que hacer algo, que el cáncer crecía y la sanidad no abarcaba todo. Y ahí estamos. Es verdad que hemos avanzado mucho y que la sanidad ha mejorado, pero seguimos haciendo falta», añade Sanjosé. En la provincia de Segovia, la AECC mueve alrededor de 200 voluntarios: 60 delegadas en los pueblos, 12 voluntarios de hospital, 10 voluntarios de acompañamiento, voluntarios de paliativos, voluntarios de recursos... «Estamos realmente bien y encantados de seguir volcándonos con los pacientes. Los socios son quienes permiten que podamos mantener una serie de programas directos que nos permiten llegar a los enfermos».

Radioterapia ya

La representante de la AECC en Segovia recibió con satisfacción y emoción, de manos de la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, tan merecida distinción durante el acto corporativo que acogió el patio de la Casa Consistorial. Sanjosé no desaprovechó la ocasión para hacerse eco de una vieja aspiración: la implantación de una unidad de radioterapia en Segovia que evite a los enfermos segovianos los desplazamientos semanales a los centros clínicos de Valladolid: «Lo más penoso de un tratamiento son esos viajes a Valladolid. No podemos seguir consintiéndolo. Y no dejaremos de reivindicarlo hasta que lo consigamos. La promesa está ahí y a finales de 2020 Segovia debería contar con radioterapia». No es la única reivindicación de la asociación segoviana: Segovia quiere tener las mismas prestaciones que Valladolid o Salamanca. «Pelearemos para que los pacientes segovianos tengan todo a mano, en su casa, que es donde se sienten más cómodos, al lado de sus familiares. Ahora vamos a conseguir la segunda unidad de paliativos, un paso muy importante porque mejorará los tratamientos».

En su discurso de ayer, la alcaldesa de Segovia dijo que la AECC representa la «esperanza» ante un «porceso incierto» que sacude a las personas y a los familiares ante un diagnóstico de cáncer. Clara Luquero considera que la sociedad segoviana está en deuda con la asociación por «tender siempre la mano». La regidora lanzó un mensaje de optimismo porque el impulso que en los últimos veinte años se ha dado a los proyectos de investigación ha permitido incrementar el índice de supervivencia un 20%. «Sin investigación no hay esperanza», afirmó.

La AECC tiene en la provincia de Segovia alrededor de 2.600 socios, pero no hace falta que un paciente sea socio para recibir el tratamiento que precise. «Si viene un paciente o un familiar, no le pedimos que sea socio para ofrecerle cualquiera de los programas o tratamientos que tenemos. Desde el primer momento, un psicólogo se encarga de informar de todos los programas que tenemos y que puedan venirle bien a esa persona. Todos los enfermos llevan su proceso y unos aceptan un tratamiento en un momento y otros en otro. Pero tienen acceso a ello».

Hacerse socio de la Asociación Española Contra el Cáncer es relativamente fácil. Solo hay que acudir a la sede de la plaza de Somorrostro y rellenar una inscripción en la que se aceptan las condiciones. El socio paga la cuota mensual que quiera, pues no se exige una cantidad fija.