Los refugiados que dormían frente a la Comisaría de Segovia dejan la calle tras meses de espera
La subdelegada del Gobierno en Segovia subraya que la red creada para solucionar el problema «abre un camino» para que no vuelva a pasar
La subdelegada del Gobierno en Segovia, Marian Rueda, da por finalizado el asentamiento al aire libre de migrantes procedentes del continente africano que aguardaban regularizar ... su situación. Tenían instalado su centro de operaciones a la intemperie en los Jardinillos de San Roque, frente a la Comisaría Provincial de la Policía Nacional; aunque en su deambular por la ciudad cargados de bultos también han estado durmiendo en los soportales de la Oficina de Turismo de Santa Columba, en pleno Azoguejo, a los pies prácticamente del Acueducto. Era su forma de hacerse ver, de enseñar a los ciudadanos su conflicto y de ejercer presión para que la burocracia acelerara los ritmos de tramitación de sus solicitudes de asilo.
El plazo que se había fijado para dar una solución definitiva a los refugiados subsaharianos era el pasado martes 4 de este mes de noviembre. Rueda confirma que se ha cumplido y que los migrantes están alojados. Ya no duermen en la calle, al raso, apostilla con alivio la subdelegada del Gobierno en Segovia. «Se ha quitado el asentamiento» del céntrico parque que los solicitantes de asilo habían convertido en su particular sala de espera para la cita en Comisaría que les abriera la puerta para acceder al sistema de protección internacional.
La responsable de la Administración central en la provincia concreta que, incluso, «unos días antes» de esa fecha la mayoría de los refugiados que habían venido campando al aire libre desde hacía varios meses ya habían sido atendidos, facilitándoles un techo. A este respecto, la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de la capital segoviana ha contribuido a agilizar una ayuda que es excepcional y que consiste en el empadronamiento exprés de los migrantes que quedaban en la calle para que pudieran aspirar a una prestación económica de urgencia social para sufragarse un alojamiento.
Atajar el efecto llamada
Algunos de los quince migrantes de los Jardinillos de San Roque se han trasladado a Madrid, añade Marian Rueda, quien se felicita por el trabajo desarrollado por la red asistencial de colaboración que se ha tejido para buscar una solución «humanitaria» que pusiera punto y final fin al problema del asentamiento al raso de estos ciudadanos subsaharianos. Una crisis que se alargaba desde hacía varios meses, como señaló la subdelegada y que no venía solo de agosto, sino que se remontaba al pasado febrero.
Además del Gobierno de España, han estado implicados en rubricar el desenlace al asentamiento el Ayuntamiento de Segovia, la Junta de Castilla y León, Cruz Roja, Cáritas, ACCEM y la propia Policía Nacional. La consecución de un techo para estos migrantes subsaharianos demandantes de protección internacional, muchos procedentes de Mali, es solo un eslabón de la cadena de trámites que han de cumplimentar para que fructifique el proceso de regularización. Es la fase cero.
Una vez incorporados al programa de acogida de 24 meses, han de seguir un itinerario en el que reciben formación lingüista y laboral para lograr una mayor independencia. Lo habitual es que quienes han estado viviendo al raso en los Jardinillos de San Roque, rodeados de sus bártulos y bolsas con ropa, mantas y comida, empezasen durmiendo en pensiones o pisos compartidos, pero el objetivo final es que tengan su propio alojamiento y empleo.
Marian Rueda reitera que esta intervención solidaria ha sido algo extraordinario, una salvedad que se ha hecho en el procedimiento legal que han de seguir las peticiones de asilo. Por eso, la subdelegada subraya en rojo que Segovia no es un punto de referencia al que puedan recurrir migrantes que buscan regularizar su situación. No lo van a tener más fácil que en otros lugares a los que acudan. Quiere evitar el efecto llamada. Ha sido un episodio sobrevenido y se ha zanjado. También ha sido una experiencia a la hora de cómo tratarla: «se ha abierto un camino» para atender estos casos, asevera.
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