Un recluso de gran envergadura de la prisión de Segovia manda al hospital a tres funcionarios

Exterior de la cárcel de Segovia. /El Norte
Exterior de la cárcel de Segovia. / El Norte

QUIQUE YUSTESegovia

Un recluso del centro penitenciario de Perogordo ha agredido este sábado a cuatro funcionarios, de los que tres han tenido que ser trasladados a un complejo hospitalario con heridas de diferente consideración. Según explica uno de los trabajadores del centro, la agresión se ha producido minutos antes de las dos de la tarde en la segunda planta del módulo 3 del centro penitenciario, al término del tiempo que los internos disponen para comer.

El preso, que no contaba con antecedentes por hechos similares, mostraba una conducta nerviosa con insultos y forcejeos con otros internos del centro, al parecer por haber consumido medicación psiquiátrica que no le correspondía. Ante el altercado generado, dos funcionarios del módulo 3 han intentado calmar al preso sin éxito, por lo que otros dos funcionarios del módulo 4 han acudido a reducir al interno, de «gran envergadura». Finalmente, entre los cuatro funcionarios consiguieron reducir al preso, aunque tres de ellos sufrieron heridas por las que tuvieron que ser trasladados al Hospital de la Misericordia de Segovia. Uno tiene heridas en un ojo por las que ha tenido que recibir puntos de aproximación a la espera de una evaluación del oftalmólogo de guardia, otro presenta lesiones en el pómulo y en una pierrna y un tercero ha resultado con contusiones por todo el cuerpo como consecuencia de los puñetazos y patadas recibidas por el interno, que no utilizó ningún arma en su agresión.

Tras la agresión, el interno ha sido puesto en aislamiento provisional, donde permanecerá el fin de semana hasta que lo evalúen los médicos, aunque en la agresión a los funcionarios el preso no ha sufrido heridas. El lunes el director del centro penitenciario decidirá posibles medidas o sanciones. Al parecer, el nerviosismo que ha motivado su agresión es consecuencia del consumo de medicación que no le correspondía. Según explican trabajadores del centro, los viernes por la tarde se reparte la medicación a los internos para todo el fin de semana, lo que genera «que se produzcan intercambios o 'trapicheos' de pastillas entre los presos».

Otra hace dos meses

La agresión sufrida por tres funcionarios este sábado se produce apenas dos meses después de que otro interno golpease en su celda a otros tres trabajadores del centro penitenciario de Perogordo. De hecho, uno de los funcionarios heridos esta tarde también fue víctima de la agresión registrada el pasado 17 de mayo. Por su parte, el interno que protagonizó aquel incidente fue trasladado en segundo grado a otro centro penitenciario, circunstancia que ha generado malestar entre los trabajadores de la cárcel. «Al final queda una sensación de impunidad y de que agredir a los funcionarios de prisiones sale gratis», explicó Carlos Casal, representante sindical de Comisiones Obreras, quien recordó que uno de los funcionarios agredidos hace dos meses sigue de baja laboral por las heridas sufridas. «Son agresiones graves que no tienen pinta de que vayan a remitir con el tiempo», apunta Casal, crítico con la falta de medios y de personal, demanda que desde hace años reiteran los sindicatos del centro penitenciario de Perogordo