El recibo del agua en Segovia capital es hasta un 40% más caro que en Palencia
La OCU insta al Ayuntamiento de la ciudad a poner en marcha ayudas para facilitar el acceso a este servicio «esencial» a las familias vulnerables
El agua potable es un bien necesario para el conjunto de la población. Su consumo varía en gran media según el territorio del país, lo ... que también ocurre con la tarifa de los recibos que se trasladan a los habitantes para sufragar este servicio esencial. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) defiende que su precio debe ser asequible, pero siempre hay que evitar los costes demasiado bajos con el objetivo de prevenir el despilfarro. Estas recomendaciones no han impedido que haya importantes diferencias -de hasta 368 euros anuales- entre el gasto que deben realizar los residentes en las ciudades con agua más cara y las urbes que prestan el servicio de forma más barata. Precisamente, Segovia se encuentra entre estas últimas.
Las tarifas del agua son de competencia municipal, lo que significa que cada ayuntamiento establece un precio y lo define así en una ordenanza. Los gastos que están recogidos en esta tasa son los derivados de la captación y tratamiento, que «pueden ser muy variables según la situación de cada población», asegura la OCU. Esta entidad ha publicado recientemente un análisis de la cuantía que deben afrontar a día de hoy los vecinos de las diferentes capitales de provincia en España.
La principal conclusión que se extrae del estudio es que los costes fijos por la prestación del servicio de agua potable son altos, los cuales se desglosan en varios conceptos: suministro, que hace referencia al consumo; saneamiento, en relación al alcantarillado y depuración; y el alquiler o mantenimiento del contador. Sobre los dos primeros se aplica un IVA del 10%, mientras que el tercero está sujeto al 21%. Esta parte del recibo es la que más fluctúa a nivel de precios porque cada urbe «la calcula a su manera». El importe promedio resultante de la comparativa de las diferentes ciudades se eleva a 293,1 euros anuales. Esa es la cantidad que debe abonar de media cada hogar en los principales núcleos urbanos del país.
El coste más elevado de la factura de agua en la capital segoviana se corresponde con las funciones de saneamiento
La brecha según la provincia es destacada, pues mientras que los barceloneses deben destinar 516 euros al año para pagar la factura del agua, los vecinos de Orense tan solo tienen que desembolsar 148 euros. Por debajo de los 160 se encuentran también Palencia o Melilla. De modo general, la tasa es mucho más alta en las capitales que se sitúan muy próximas a la costa y más baja en las zonas de interior.
Si bien es cierto que Segovia se encuentra en una posición muy inferior a la media, supera en gran medida las tasas que otras ciudades de Castilla y León aplican a sus habitantes. El agua cuesta 215 euros en la capital segoviana, por lo que el recibo es un 42% más caro respecto a Palencia, un 30% en relación a Soria, un 13% si la comparativa se realiza con Valladolid, y el incremento es de más del 9% en cuanto a Zamora y León.
Al cabo de un decenio, los segovianos tienen que dedicar 610 euros más a pagar el servicio de agua que los palentinos. Pese a ello, es la duodécima capital que emite las facturas más baratas de todo el país, pues queda por detrás de Zamora y León, con 225 y 227 euros anuales; e incluso amplía las distancias copn Salamanca, donde los hogares desembolsan 250 euros, de acuerdo con el estudio de la OCU.
Dificultades de suministro
Las dificultades para captar el agua de suministro y hacerla llegar a las tuberías y grifos de cada vivienda no son las mismas en todos los lugares. De ahí que sea una tarea complicada decidir un «precio justo». En el caso de Segovia, el coste más elevado está relacionado con el saneamiento, es decir, con el funcionamiento de la depuradora de aguas residuales. Más de la mitad del importe de la tasa se relaciona con este concepto, que lleva a la ciudad a escalar posiciones en el ranking nacional, hasta ocupar el puesto número 13 entre los espacios urbanos que ostentan una tarifa más elevada. Se sitúa así al mismo nivel que Ciudad Real, San Sebastián, Cuenca, León o Toledo.
Al contrario, el abono requerido por el consumo es uno de los más bajos, ya que se calcula en 105 euros. Una peculiaridad de Segovia, que también es extrapolable al resto de capitales de Castilla y León, es que los ciudadanos no deben sufragar un canon autonómico, el cual suele estar dirigido a garantizar la implementación y el servicio de depuración. Asimismo, en el caso de la capital segoviana, el alquiler de contador y otros costes relacionados no figuran como un gasto en el recibo.
Otro aspecto llamativo es que, mientras que la mayoría de las urbes han visto aumentar la tasa del agua con el paso de los años, en Segovia se ha abaratado un 23% desde 2023, cuando el precio del servicio se disparaba a 279 euros al año por hogar. La subida media que ha apuntado el conjunto del país estos últimos meses es de un 12%, cifra que casi duplica el Índice de Precios del Consumo (IPC) existente en el mismo periodo. La OCU atribuye este repunte a «la exigencia de que las tarifas del agua se aproximen a los costes reales», aunque también se debe a las inversiones que algunos ayuntamientos han impulsado para combatir la sequía.
La entidad que representa a los consumidores da un toque de atención al Ayuntamiento de Segovia. No por el precio del servicio, sino por la inexistencia de descuentos, bonificaciones o ayudas de algún tipo dirigidas a facilitar el pago del recibo a las familias más vulnerables. Es una de las diez capitales que no contemplan ninguna medida de este tipo, lo que se considera «un problema serio de acceso a este servicio esencial». Todo ello cuando más de la mitad de las ciudades españolas tienen previstas en sus ordenanzas municipales sendas reducciones del precio para familias numerosas, mientras que otras tantas extienden las subvenciones a pensionistas, hogares con bajos ingresos, desempleados o personas con discapacidad.
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