El proyecto para que Ochando tenga agua potable del grifo se ejecutará «a corto plazo»

Uno de los repartos semanales de garrafas de agua. /Antonio Tanarro
Uno de los repartos semanales de garrafas de agua. / Antonio Tanarro

La alcaldesa de Santa María la Real de Nieva aclara que el agua de Ochando «no conlleva ningún peligro para la salud» y que la de la fuente «tiene una calidad extraordinaria»

El Norte
EL NORTESegovia

La alcadesa de Santa María la Real de Nieva, Pilar Ares de Blas, anuncia que el Ayuntamiento tiene previsto acometer «a corto plazo» el proyecto «realizado por un técnico competente para instalar un sistema de filtrado que elimine los nitratos y el arsénico» que desde el año 2014 impiden beber agua del grifo en Ochando. Este sistema, que supondría una solución definitiva para el problema, se compone de un filtro de arsénico por remoción y otro de nitratos de intercambio iónico. «Todo esto se instalaría al lado del actual depósito dentro de una caseta, donde habría que llevar electricidad y desde allí filtrar toda el agua de la red para que llegue a todos los grifos de los vecinos con valores óptimos para el consumo humano», explica Ares. Este tipo de sistema de filtrado, añade, tiene unos costes de mantenimiento más bajos que las ósmosis inversas, sistemas que el Ayuntamiento Santa María la Real ya instaló en otras localidades del municipio (Balisa y Santovenia) «y desechan bastante menos agua residual, con el consiguiente beneficio medioambiental».

La alcaldesa ha salido al paso de las declaraciones de vecinos de Ochando para lanzar un mensaje de tranquilidad y aclarar que el agua «no conlleva ningún peligro para la salud, y no es que lo diga este Ayuntamiento, lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS)». Según este organismo, el agua no apta con peligro para la salud se declara con unos valores de arsénico superiores a 100 unidades por billón y de nitratos superiores a 500 miligramo por litro. «Si tenemos en cuenta que los niveles de la red general de Ochando, en el mes de julio, tenían unos valores de 14 unidades por billón en arsénico y 57 miligramo por litro en nitratos, ¿quién se puede creer que esa agua es peligrosa para la salud y que la gente se enferma por abrir la boca mientras se ducha? Entonces, ¿qué tendría que haberle pasado a la gente cuando la OMS, hasta el año 2000, establecía como valores permitidos en el arsénico 50 unidades por billón?», se pregunta Ares.

A domicilio en algún caso

Todos los viernes, a las 12 del mediodía, en un local municipal, se reparte agua embotellada en garrafas de cinco litros a 20 céntimos cada una. «E incluso a los vecinos que, por su avanzada edad, les es difícil recoger el agua, la empleada municipal se lo descarga en sus domicilios si así se lo solicitan», afirma la alcaldesa, quien recalca que «siempre se ha hecho el reparto, no ha habido una semana sin que no se haya llevado a cabo el servicio de suministrar las garrafas a la población». Admite que «haya podido existir algún retraso, pero siempre justificado y avisando a los vecinos». Además, indica Ares, «en el caso de que algún vecino necesite agua, bien porque se ha quedado sin ella o bien porque no ha podido acudir al reparto semanal, el representante del alcalde en Ochando, Juan C. Llorente, les suministra el agua que necesiten cualquier día de la semana que se lo pidan».

Con independencia del abastecimiento de agua embotellada, desde hace unos meses los vecinos cuentan con una fuente de suministro especial, al igual que en otros municipios de la provincia, por ejemplo, Aldeanueva del Codonal, donde tienen agua apta para el consumo humano los 365 días del año y las 24 horas del día. Con la instalación de dicha fuente, aclara la alcaldesa, «el Ayuntamiento no tiene ninguna obligación de repartir el agua embotellada, pero aún así lo sigue haciendo porque se comprometió a ello con los vecinos».

La alcaldesa califica de «totalmente falsa y malintencionada» la declaración de una vecina que aseguraba que «el agua de la fuente no es potable, solo es agua filtrada y el arsénico y los nitratos siguen estando allí». Explica Pilar Ares que la fuente de suministro especial «cuenta con un sistema de filtrado que precisamente elimina los nitratos y el arsénico». El agua que proporciona la fuente, asegura, «tiene una calidad extraordinaria, con unos valores de nitratos de 5 miligramos por litro y de arsénico de 0,74 unidades por billón«, muy por debajo de los permitidos. Además, la regidora indica que la fuente fue autorizada y supervisada por el Servicio Territorial de Sanidad de la Junta y pasa los controles pertinentes.

También responde Ares a los vecinos que afirman que se les pelan los dedos y las uñas se les abren en capas, que los niños «se han acostumbrado a respirar por la nariz debajo de la ducha porque no pueden abrir la boca», que desconocen las consecuencias que tiene lavar la ropa o ducharse con esa agua o que «hay algunas personas que se han puesto enfermas por consumir sin querer el agua que sale de los grifos cuando se estaban duchando».

Autoridades sanitarias

La alcaldesa recalca que son las autoridades sanitarias de la Junta de Castilla y León «las que nos indican qué usos se pueden hacer de esta agua, y solamente está prohibido el uso de boca, es decir, cocinar, beber, hacer hielos, cafés, etcétera». En cambio, indica, «sí está permitido su uso para la higiene personal y doméstica, incluso para el lavado de las verduras». El Ayuntamiento, añade, «siempre» que se ha reunido con los vecinos de Ochando les ha informado de estos usos permitidos o prohibidos, «incluso han recibido una visita del delegado territorial de la Junta, Javier López Escobar, acompañado de dos técnicos, que también les explicaron el uso correcto del agua en su localidad».

El Ayuntamiento «cumple en todo momento, y de manera estricta, la normativa sanitaria y, bajo la supervisión de las inspectoras de sanidad, se han ido llevando a cabo todas y cada una de las mejoras implantadas; además, se realizan todas las comunicaciones tanto a la población como a sanidad, puntual y correctamente», afirma la alcaldesa, quien también desmiente a los vecinos que aseguran que «la mentalidad de los gestores es decirnos: conformaos con la fuente esa». El Ayuntamiento siempre ha visto la fuente de suministro especial «como una medida provisional», asegura Ares. «Hemos intentado buscar una solución definitiva haciendo un estudio hidrológico (una cata) para ver si encontrábamos agua con unos niveles óptimos y poder hacer una nueva captación, pero esta opción no ha sido viable ya que los niveles de nitratos en el agua encontrada superaban los 140 miligramos por litro. Ahora resulta que algunos vecinos que en su día afirmaron estar de acuerdo dicen que el dinero invertido en realizar ese sondeo ha sido un dinero tirado», dice la alcaldesa. «¿Y si el agua hubiera resultado apta?».

La regidora expresa la «pena que sentimos porque haya ciertas personas que se quieran aprovechar de este tipo de situaciones para enturbiar las relaciones entre los vecinos de la localidad de Ochando y generar crispación en todo el municipio».