Profesores de la Escuela de Música de Cuéllar piden la suspensión de la contratación

Los profesores informan a los padres. /M. R.
Los profesores informan a los padres. / M. R.

Los docentes, algunos de los cuales llevan en su puesto más de 24 años, se ven perjudicados por el proceso de selección elegido este año

MÓNICA RICOCuéllar

Nueve de los diez profesores con más trayectoria en la Escuela Municipal de Música Cecilio de Benito de la localidad, han solicitado ante el juzgado de lo Social de Segovia la suspensión cautelar de las bases de contratación del nuevo profesorado, por considerarlas injustas y ante las cuales se ven perjudicados. En concreto, los solicitantes son los responsables de las asignaturas de canto, saxofón, dulzaina, piano, viento metal, flauta, percusión y lenguaje musical. Los de violín y clarinete únicamente llevan dos años como profesores de la escuela, por lo que no lo han solicitado. Tampoco lo ha hecho el de guitarra.

Ante el documento, estos profesores creen que es muy complicado continuar en su puesto de trabajo, labor que llevan desarrollando desde hace años, en concreto entre diez y 24 años los más antiguos, con una gran trayectoria. De hecho, algunos de ellos llevan encadenando más de 40 contratos seguidos, una cuestión ante la cual presentaron hace unos meses distintas demandas en las que solicitaban ser incorporados a la plantilla municipal como trabajadores fijos discontinuos o indefinidos, a las que se suman otras por despido improcedente. Los primeros juicios se celebrarán este mismo mes de septiembre. De hecho, esta cuestión se ve reflejada en las bases de la contratación de la Escuela de Música, donde se señala que los contratos se realizarán desde primeros de octubre hasta el 30 de junio de 2020, aclarando que las contrataciones podrán finalizar antes de esa fecha, «a criterio del Ayuntamiento, si el Juzgado de lo Social de Segovia reconoce su condición de relación de trabajo indefinida a algunas de las personas que desempeñaron las funciones de profesores en los cursos 2017/2018 y 2018/2019, y para sus respectivos puestos».

Aunque las demandas cuentan con varios precedentes que les garantizarían que el Consistorio les asumiría como trabajadores municipales, la frase «a criterio del Ayuntamiento» que se incluye en las bases les causa malestar y no les genera ninguna seguridad, a expensas de que la sentencia les diera la razón.

Año tras año, los profesionales han aceptado el proceso de selección, pero en esta ocasión, a su juicio «no es que sea difícil, sino imposible» continuar en los puestos que vienen desempeñando. Y es el equipo de gobierno ha realizado un cambio en la baremación y la experiencia únicamente les aportará tres puntos (0,1 por mes trabajado hasta un máximo de tres), por lo que en este caso obtendría la misma puntuación quien lleva veinte años trabajando que quien lleva sólo tres. En anteriores convocatorias la experiencia se valoraba con hasta ocho puntos.

También señalan que las bases valoran más una titulación que no es necesaria para trabajar en una escuela de música, donde sólo se necesita un grado medio, una cuestión que no se valora. Así, en la baremación actual se obtienen cuatro puntos por la titulación superior, que no es indispensable para su trabajo, aunque sí lo sería para ser profesores de Conservatorio.

Asimismo critican que la primera prueba de la selección es una audición, una prueba «subjetiva», aunque confían en que el tribunal sea profesional, pero «al tribunal le puede gustar o no. No es objetivo. Puedes tener un mal día y de juegas un contrato», apuntan los profesores, que afirman que tienen que saber tocar, pero «sobre todo demostrar que sabemos dar clase». Además esta prueba es eliminatoria, es decir, si no se supera con un mínimo de cinco puntos, no se valorarán los méritos.

Además, apuntan que existe un bagaje profesional tras ellos como docentes en el centro y consideran que la Escuela de Música «es parte de nuestra vida» y a través de esta medida «nos lo están quitando».

Los profesores se han reunido con el Ayuntamiento, a los que han hecho saber su malestar y su sorpresa «por lo injusto de las bases», que a su juicio están llenas de «trabas muy complicadas». El Consistorio les ha pedido tranquilidad y les ha manifestado que se han tenido que atener a una sentencia del Tribunal Superior de Burgos respecto a una demanda interpuesta por uno de los candidatos al profesorado el pasado curso. Sin embargo para ellos, los responsables municipales han interpretado la sentencia «de la forma más dura posible para los actuales profesores».