La producción sostenible, principal reto de la horticultura en la comarca de Cuéllar

Un momento de la jornada. /M. Rico
Un momento de la jornada. / M. Rico

El director generalde Producción Agropecuaria inaugura el congreso de Horticultura al Aire Libre

MÓNICA RICOCuéllar

Las fortalezas y los retos del sector hortícola fueron motivo de análisis y debate durante la celebración ayer de la sexta edición del congreso de Horticultura al Aire Libre, una iniciativa conjunta de la revista Tierras, la cooperativa del campo Glus I y Asoprofit (Asociación para la Protección Fitosanitaria del puerro, zanahoria y cebolla de Castilla y León).

En ella se puso de manifiesto cómo la comarca de Cuéllar es el epicentro de la producción hortícola de la región y casi de España, tal y como señaló el director general de Producción Agropecuaria de la Junta de Castilla y León, Oscar Sayagués, durante la inauguración del congreso, acto en el que estuvo acompañado por José Julio Pascual, presidente de Glus I, Fernando de Paz, director de Tierras, Jesús López Jiménez, director territorial de Negocio Agrario de Bankia, José Nieto Pinilla, presidente de Asoprofit, y Magdalena Rodríguez, diputada de Prodestur.

El congreso, que se desarrolló en el complejo El Henar, reunió a más de 200 agricultores, productores y especialistas en el mundo hortícola, principalmente de las provincias de Segovia y Valladolid, dando muestra así la importancia del sector hortícola en la comarca y en la región, y del afianzamiento de un foro de puesta en común de novedades de un sector que «va a una velocidad de vértigo», en palabras del propio Sayagués. El director general ofreció datos como que España es líder en producción de horticultura, y dentro del país Castilla y León lidera el ranking en la misma, destacando a la cabeza las provincias de Segovia y Valladolid. La horticultura en la región aportó en el año 2017 un montante de 133 millones de euros a las cuentas agrarias, lo que junto a frutas y patatas se situó en 360 millones de euros. Todos estos cultivos suponen unas 40.000 hectáreas en la región, de las que la horticultura abarca 13.000.

En puerro, la región se sitúa como la mayor productora a nivel nacional, con el 51% del total. De él, el 60% se cultiva en la provincia de Segovia, sin duda a la cabeza del sector. En lo que respecta a zanahoria, Castilla y León se sitúa como segundo productor, con un 47% del total, muy cerca de Andalucía, a la cabeza. En este caso un 80% del cultivo regional se sitúa entre las provincias de Segovia y Valladolid.

En total, según los datos que ofreció Sayagués, son 300 las empresas que se dedican a la horticultura en Castilla y León, las que emplean a más de 2.000 personas. De ahí buena parte de la importancia de la horticultura, puesto que es la producción agrícola que más empleo genera, al contar con mano de obra de forma intensiva, por lo que «fija y genera mucha población, y hay que apoyarla», afirmó, señalando la apuesta decidida de la consejería de Agricultura al sector. Así, destacó que en los últimos cuatro años se han registrado 436 expedientes de mejora y modernización de explotaciones, y 272 jóvenes se han incorporado a la actividad hortícola, garantizando así el futuro de estos cultivos. Las subvenciones en estos campos han supuesto más de 20 millones de euros, para una inversión final superior a los 43.

Retos

Así, el sector, aunque implicado y profesionalizado, cuenta con unas producciones intensivas que llevan una velocidad «de vértigo» en lo que se refiere a innovación, un camino que no se debe perder en la región, más teniendo en cuenta que el 60% de la producción hortícola de España se exporta. Así, Sayagués, apuntó que el primer reto al que se enfrenta el sector es el de apuntalar la situación sanitaria de las producciones, bien a través de proyectos como el de Asoprofit, o a través del aval sanitario que ofrecen los controles que se realizan desde la administración regional, que ascienden a un centenar al año, en los que se muestrean diferentes tipos de virus bacterias.

Con ello se pretende que los productores puedan partir con ventaja competitiva respecto a otros de diferentes regiones e incluso de otros países, manteniendo así clientes como Portugal, Francia o España, e incluso, con el tiempo, abrir nuevas vías y nuevos mercados. Otro de los retos a destacar a los que debe enfrentarse el sector es el de «seguir trabajando en una producción sostenible», lo que implica producir más con menos agua, menos fertilizantes y menos fitosanitarios. A este respecto apuntó cómo el Ministerio cada vez es más reacio a las autorizaciones excepcionales y cómo se pide al sector un esfuerzo por ofrecer alternativas que pasan por la gestión sostenible, «y si no lo hacemos nosotros lo van a hacer nuestros vecinos». Sayagués se refirió también a otro nicho de mercado como es la producción ecológica, más cercana a las demandas de los consumidores y a la que la Junta hasta 2010 destinó 30 millones de euros para prácticas de agricultura ecológica.