Un preso que intentó inundar su propia celda agrede a tres funcionarios en la cárcel de Segovia

Acceso principal a la cárcel de Perogordo./Antonio de Torre
Acceso principal a la cárcel de Perogordo. / Antonio de Torre

Comisiones Obreras denuncia que el agresor ya había protagonizado varios altercados durante el último mes

QUIQUE YUSTESegovia

Un interno del centro penitenciario de Perogordo ha agredido a primera hora de la tarde de este viernes a tres trabajadores de la prisión segoviana, según ha denunciado el sindicato Comisiones Obreras. La agresión se ha producido, según relata uno de los empleados del centro, en torno a las 13:00 horas, momento en el que se comenzaba el reparto de la comida entre los presos. Dos trabajadores han intentado sacar de su módulo al interno, quien estaba provocando «un grave desorden», pero fueron golpeados por el preso.

Un tercer funcionario acudió entonces a la ayuda de sus compañeros pero en su intento de reducir al agresor también resultó herido. En concreto, uno de los funcionarios sufrió politraumatismos en pierna y rodilla, otro politraumatismos en dedos y mano y el tercero politraumatismos en el costado y tendinitis en el codo. Los tres trabajadores se han desplazado hasta el Hospital General de Segovia para ser evaluados de sus heridas, causadas por los golpes del reclusos, en principio sin ningún arma u objeto.

Según explican fuentes del centro, el interno-con patologías psicológicas- ingresó hace un mes en la cárcel de Perogordo tras haber pasado de primer a segundo grado de régimen de atención. Sin embargo, las mismas fuentes apuntan que desde su llegada ha protagonizado seis o siete altercados en la cárcel, como agresiones a otros presos o el intento de inundación de su propia celda. Además, su historial en anteriores centros cuenta con más de medio centenar de faltas graves o muy graves y una docena de agresiones a otros internos.

De hecho, Comisiones Obreras afirma que ya se había puesto en conocimiento de la dirección del centro penitenciario el «elevado perfil de peligrosidad» del interno tras los primeros incidentes que había protagonizado en la cárcel de Perogordo. Además, señalan que la falta de medios y personal que denuncian desde hace años, así como el incremento de presos considerados como peligrosos, hacían que la agresión «se viera venir».