Preparados para ir a votar

Grupo del programa de autogestores, con la responsable regional, Julia Mohino, y su monitora de apoyo, Silvia Santos./M. R.
Grupo del programa de autogestores, con la responsable regional, Julia Mohino, y su monitora de apoyo, Silvia Santos. / M. R.

Los centros de la Fundación Personas trabajan para que sus usuarios puedan acudir a las citas electorales del próximo mayo

MÓNICA RICOSegovia

El pasado mes de octubre, el Congreso aprobaba por unanimidad una modificación de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), gracias a la cual, cualquier persona con discapacidad intelectual tendrá derecho al voto, lo que abre la puerta a miles de personas en la región, que hasta ahora veían limitado ese derecho por jueces y tribunales.

Este será uno de los temas que se tratará en la próxima reunión regional de coordinación de los grupos de Autogestores y Ciudadanía Activa de Plena Inclusión, y una de las cuestiones en la que participará el grupo local que Fundación Personas tiene en el municipio de Cuéllar, y que acaba de retomar su actividad, manteniendo una reunión con la responsable del programa de Plena Inclusión Castilla y León, Julia Mohino, en la que se avanzó la agenda de actividades de este año.

En los centros de Fundación Personas en Cuéllar se está trabajando ya para que las personas con discapacidad intelectual reciban los apoyos necesarios para lograr los objetivos del grupo de Autogestores y Ciudadanía Activa, para que conozcan que «tienen voz y voto y que tiene que hacerse oír, que también tienen que saber escuchar, enseñarnos a escucharnos, hacernos responsables, y a ejercitar su derecho al voto con facilidad».

Este será uno de los temas que marque la agenda del grupo, que en Cuéllar está formado por nueve hombres y mujeres, adultos con discapacidad intelectual, que se reúnen periódicamente para conocer sus derechos y obligaciones como ciudadanos, alcanzar mayor autonomía personal y social, adquirir habilidades sociales y de comunicación, aumentar sus posibilidades de hablar y decidir por sí mismos, aprender a tomar decisiones en su vida cotidiana y poder participar en la vida asociativa.

Los grupos de Autogestores tienen su origen en la séptima edición del congreso mundial de la Liga Internacional de Asociaciones a favor de las personas con discapacidad intelectual, celebrado en Nairobi en el año 1982, en el que se recomendaba, entre otras cuestiones, invitar a más personas con discapacidad intelectual para tomar parte en los comités y actuar en las comisiones.

También se señalaba la importancia de que las personas con discapacidad intelectual mayores de edad sean llamados adultos y sean tratados como los demás. Se pedía que las asociaciones nacionales celebraran reuniones de personas con discapacidad para prepararlas para los congresos; y que cada asociación nacional y local debería tener personas con discapacidad intelectual en sus órganos de representación.

Este programa que se desarrolla en los centros de Fundación Personas, ofrece la posibilidad de que cada uno de sus miembros disponga de su espacio para expresarse y manifestar sus necesidades y deseos. «Los verdaderos protagonistas son las personas con discapacidad intelectual», asegura José Ignacio Matesanz, director de los centros en Cuéllar.

Un reto

Matesanz explica que para el colectivo de personas con discapacidad también es un reto enfrentarse a una nueva realidad, como puede ser su acceso al voto. Aunque en los centros de Fundación Personas en Cuéllar hay personas que ya han ejercido su derecho anteriormente, otras se van a encontrar en una situación que para ellos es novedosa, «una realidad donde a veces puede haber barreras, tanto físicas como cognitivas».

Es por eso que Fundación Personas van a realizar un apoyo importante sobre el ejercicio del voto a todos sus usuarios, de cara a la celebración de las próximas elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo. Por ello, está prevista la realización de un simulacro «para ir preparando a nuestro colectivo» para que se enfrenten a la situación que les permite ejercer su derecho.

En primer lugar, explicó Matesanz, se ayudará a los usuarios a comprobar que aparecen en los censos electorales y que puedan recibir la información del Instituto Nacional de Estadística con la que todos los vecinos contarán en sus hogares, con información sobre su colegio electoral y la mesa en la que tienen que participar.

Después llegará el simulacro del momento en el que lleguen a su colegio electoral, al que deben saber acceder, conocer su mesa de voto y donde se pueden encontrar barreras cognitivas como la señalética o los carteles. «Queremos trabajarlo, hacer una formación previa y un simulacro, contando con urnas, señales y papeletas, para que ellos sepan ese día enfrentarse a esa capacidad, a ese derecho que tienen de votar como ciudadanos».

 

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