El premio Gil de Biedma recibe un aluvión de obras de poetas jóvenes

Gonzalo Santonja, coordinador del premio. /G. Villamil
Gonzalo Santonja, coordinador del premio. / G. Villamil

El jurado elegirá próximamente el vencedor de entre los diez poemarios finalistas

EL NORTESegovia

El jurado del Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma, que cada año desde hace veintinueve otorga la Diputación de Segovia, ya tiene tarea para las próximas semanas: releer y valorar bien cada uno de los diez poemarios finalistas que optan al prestigioso reconocimiento ―uno de los más importantes de este género a nivel internacional― para escoger al ganador final, que recibirá un premio de 10.000 euros.

Recientemente, el prejurado del Premio se reunía para seleccionar esa decena de obras sobresalientes, de entre cerca de ocho centenares de candidaturas recibidas, y, bajo la presidencia de la diputada del Área de Cultura y Juventud de la institución provincial, Sara Dueñas, estimaba oportuno incluir en esa lista los poemarios 'Cosiendo se habla bajo', 'En carne vivo', 'A plena luz en plena noche', 'Aquí y ahora', 'La huerta de los manzanos', 'Donde da la vuelta el tiempo', 'Los gestos cotidianos', 'Jardín Gubelkian', 'Vikinga' y 'Balada de intemperie'.

«Frente a otros años, y como algo llamativo, ha participado mucha gente joven, muchísima gente joven, lo cual es muy estimulante, ya que el Jaime Gil de Biedma sigue reuniendo poetas muy hechos, muy clásicos, pero va incluyendo cada vez más nuevos escritores, escritores muy jóvenes», apunta Gonzalo Santonja, coordinador del prejurado y jurado del Premio, quien considera –siempre desde el desconocimiento de quién se esconde al otro lado del pseudónimo– que en esta edición se han multiplicado las voces y las formas en la escritura de los autores de los poemarios presentados. «Se sabe por la forma de escribir y la forma de mirar; una mujer joven no mira un bosque de la misma forma en que lo hace un hombre de mi edad», argumenta Santonja, quien también alude a la distinta mirada en torno al amor y reconoce que le han «gustado mucho algunos libros de escritoras jóvenes, que se afirman y se reafirman en una voz muy personal».

Entre los preseleccionados, como es habitual, se encuentran algunos libros que tienen su origen en Hispanoamérica y, según indica Gonzalo Santonja, quien ha coordinado un prejurado formado por Carlos Cantero, Fermín Herrero, María Luz de Frutos y María Antonia de Isabel, «hay también alguno escrito por alguien vinculado a Segovia y su provincia». El presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, tuvo la oportunidad de saludar a los miembros del prejurado en el encuentro que mantuvieron en el Palacio Provincial. Para el coordinador del jurado, esta vigésima novena edición del premio ha sido «la más nivelada» en cuanto a las temáticas de las obras recibidas, entre las que se encuentran, según Santonja, «poemarios serenos, líricos, y otros verdaderamente demoledores escritos desde el dolor, desde la humildad, desde las persecuciones…». «Hay muchos libros de aliento, libros poéticos o políticamente revolucionarios», asegura, señalando al mismo tiempo que, tanto entre los recibidos como entre los finalistas figuran libros que guardan las estructuras clásicas, muchos de sonetos, pero también otros con estructura de aforismos y otros que son «totalmente rupturistas».