Polvos de cacao para castigar la ignorancia

Jóvenes se divierten durante las fiestas de la localidad de Garcillán. /El Norte
Jóvenes se divierten durante las fiestas de la localidad de Garcillán. / El Norte

Las fiestas estrenan un concurso sobre la cultura local y reivindican sus celebraciones como exaltación de un pueblo trabajador

LUIS JAVIER GONZÁLEZGarcillán

Garcillán demuestra que las fiestas patronales, que arrancan mañana y concluyen el domingo 22 de septiembre, son un momento propicio para la cultura. El municipio ensayará mañana, a partir de las 20:00 horas, el concurso 'Conoce Garcillán'. Al estilo de los formatos televisivos, preguntará a los vecinos por el municipio, su historia, gastronomía, cultura o instituciones en un formato canalla con un claro objetivo. «Castigar la ignorancia y no premiar la inteligencia», resume su alcalde, Javier Gómez Escobar. El repertorio promete ser peliagudo. «El que gane el concurso es porque ha visto periódicos, placas y ha observado mucho el pueblo».

Los vecinos participarán en grupos de cuatro a seis personas y pasarán pruebas muy distintas. Desde desparpajo (mímica o encontrar algo entre el público), al formato patata caliente, pasando por preguntas cortas o juegos de habilidad. La diversión está garantizada, con el cacao y la sopladora amenazantes ante cualquier fallo. Si el presupuesto de unas fiestas se va en las actuaciones musicales, se trata de una apuesta para generar con muy poco una expectación grande. El alcalde agradece a la asociación local Los Cesteros, de reciente creación, por su iniciativa y organización.

Volver al pueblo

El municipio afronta sus fiestas como un momento de encuentro. «El objetivo es que la gente pueda volver al pueblo, juntarse con amigos o familiares y revivir los buenos recuerdos que les han dado las calles de Garcillán», subraya el alcalde, que habla de un carácter trabajador para definir a su pueblo. «Sorprende la cantidad de gente que está haciendo cosas nuevas y construyendo. Tenemos a la secretaria frita de tantos proyectos». Las fiestas sirven de comunión para una localidad que se duplica y supera el millar de habitantes en las fiestas.

El programa está estructurado desde años atrás en dos fines de semana. Así se alteró el calendario previo, que enlazaba cinco días seguidos. Empieza el fin de semana más cercano al 14 de septiembre, fecha de la Exaltación de la Cruz, y continúa el siguiente, en honor de la Virgen de la Piedad. En este último fin de semana tiene más peso el fervor religioso y el primero permite más innovaciones en el programa.

El pregón lo hará hoy viernes la peña Los Zaleos, que el regidor señala como «embajadores del pueblo» por su compromiso y sus iniciativas solidarias. «Consiguen llenar el frontón y arrastran a más de 500 personas con gente de fuera del pueblo. Ese día de octubre es uno de los más bonitos del año y se lo teníamos que agradecer». Será a las 23:30 horas porque es un pueblo muy dependiente de Madrid y los universitarios ya están en faena. La idea es unirlo con el arranque de la orquesta y garantizar ambiente en la plaza.

Ya el sábado hay procesión y misa, a partir de las 13:00 horas. Se trata de la fiesta parroquial y está organizada por el ayuntamiento. Como novedad, el vermú posterior será popular y se ofrecerá un pequeño aperitivo para todo el pueblo. Mañana dará comienzo la novena en la ermita, con rosario, misa y novena. El sábado 21 saldrá la Virgen de la Piedad en la carroza, que tarda unas dos horas en dar la vuelta a la ermita, síntoma del interés que congrega y de los incesantes bailes.

«Es la mayor explosión de fervor que hay en el pueblo. Quizás muchos chavales jóvenes, entre los que me incluyo, no pisamos en todo el año y ese día nos estamos pegando por ver quién mete a la Virgen. Es un evento que llega. Ves a gente que les falta ese año alguien y se les hace duro y emocionante llevar el cordón», explica el alcalde.

Domingos de comida

Si los sábados son más familiares, los dos domingos de fiestas son de comidas. El del 15, para el pollo al chilindrón; el siguiente, para la paella popular. Es un momento de reunión conjunta, como las actividades pensadas para los más pequeños: los encierros infantiles de este sábado o los castillos hinchables del domingo. Habrá orquestas las noches de viernes y sábado de ambos fines de semana.