La Policía Local de Segovia constata la «venta ilegal» de libros de texto por padres de alumnos

Libros de texto de enseñanza Secudaria./Antonio de Torre
Libros de texto de enseñanza Secudaria. / Antonio de Torre

Los libreros consideran que «actúan de buena fe» pero que «infringen numerosas leyes» al esquivar las obligaciones que cumplen las librerías

ÁLVARO GÓMEZSegovia

La Asociación de Libreros de Segovia denuncia la «venta ilegal de libros» por parte de las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPAS) «de una manera generalizada» en los centros educativos de Segovia. Esta venta, que sospechan que se produce en la gran mayoría de colegios e institutos, «es una práctica habitual en todo el país, no solo aquí» , indica Héctor Monterrubio, presidente del gremio de libreros.

La asociación asegura que la Policía Local ha constatado «algunas ilegalidades en al menos uno o dos centros», aunque los libreros creen que se produce en la mayoría. Monterrubio aclara que la intención de la asociación no es denunciar a ningún centro ni AMPA, puesto que consideran que «actúan de buena fe» y con el objetivo de «echar una mano a las familias». A pesar de ello, lo hacen «infringiendo numerosas leyes» al esquivar las obligaciones que sí cumplen las librerías y el resto de negocios que comercian de forma legal.

«Mantenemos unos locales, pagamos unos seguros sociales, contratamos a los trabajadores, pagamos a Hacienda y pasamos unos controles», enumera el presidente del gremio entre las medidas que ellos cumplen, al contrario que las AMPAS, al vender los libros escolares. Con esto, la asociación quiere poner en conocimiento una actuación que no cumple las normas que a los libreros se exigen, pero en ningún momento tienen planteado acudir a los tribunales «porque sabemos que no lo hacen a malas».

El gremio no quiere que esta denuncia parezca «una pataleta para vender más», porque, según Monterrubio, ni siquiera se puede cuantificar las pérdidas que puede conllevar esta venta ilegal de libros al existir otros factores que también puedan propiciar el descenso de negocio en las librerías. «El problema es que hoy son los libros, pero mañana puede pasar con las ropa y que sea el AMPA quien venda un pantalón cuando los niños lo necesiten, saltándose una serie de leyes», aclara.

Ya han existido otros casos en la provincia y se ha informado a los miembros del AMPA correspondiente de las infracciones que estaban cometiendo. «Se ha hablado con ellos y al explicar la situación, desconocían totalmente que estaban obligados a cumplir esas normativas». Tras informarles, «muchos de ellos dan marcha atrás». Los representantes del gremio solo acudirían a los tribunales si en algún momento consideran que las asociaciones de madres y padres pretenden de alguna manera desplazarles.

«Entonces tendríamos que tomar medidas para defendernos, pero inicialmente ni siquiera nos lo hemos planteado», afirma Monterrubio. La asociación informará a los servicios jurídicos del Gremio de Libreros de Castilla y León y la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL) para que los propios abogados realicen un informe detallado de las leyes que están quebrantando aquellas organizaciones que vendan libros ilegalmente para así informarles y «avanzar en la erradicación».

Control de las instituciones

Son los Ayuntamientos las organizaciones que deben controlar si las AMPAS venden libros en educación Primaria e Infantil, señala la asociación. En cuanto a institutos de Enseñanza Secundaria y Bachillerato, la Administración regional es la responsable y, según Héctor Monterrubio, la Junta de Castilla y León está dispuesta a hacer lo posible por solucionar el problema. «Nos hemos reunido con Resurrección Pascual, directora provincial de Educación, y nos ha comentado que está más que comprometida con las librerías y que procura informar sobre esta situación», explica. En este sentido, Pascual se reunirá con los directores de los centros para informarles sobre la ilegalidad de estas ventas de libros de texto.

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