Mano dura con las terrazas: la Policía Local intensifica las inspecciones

Terraza en la calle Jorge Manrique de Nueva Segovia/Antonio De Torre
Terraza en la calle Jorge Manrique de Nueva Segovia / Antonio De Torre

Además de las multas, el Ayuntamiento advierte de la posibilidad de denegar permisos para eventos especiales a los locales infractores

QUIQUE YUSTESegovia

Tan solo hace falta dar una vuelta por el centro de Segovia para comprobar que las terrazas de bares y restaurantes siguen abarrotadas pese a la bajada de temperaturas que ha traído el otoño, y también es habitual estos días la presencia de agentes de la Policía Local, que han intensificado las inspecciones, en ocasiones por las denuncias de vecinos, incluso con visitas diarias. El número de licencias otorgadas por el Ayuntamiento en los últimos años ha crecido de forma considerable. Hace una década, se concedieron poco más de un centenar de permisos. En 2018, el Ayuntamiento tiene registradas 214 para que bares y restaurantes puedan colocar sus sillas y mesas en la vía pública previo pago de la correspondiente tasa, según explica la concejala de Obras, Servicios e Infraestructuras, Paloma Maroto.

«Creo que ya hemos alcanzado el punto álgido de la curva», afirma la concejala, quien considera que en el futuro el número de licencias se estabilizará y no habrá incrementos reseñables. También señala que el Ayuntamiento «ha levantado la mano» durante los últimos años permitiendo que los bares y restaurantes puedan instalar sus terrazas en la vía pública más allá de los límites que marcan las fachadas de sus establecimientos (siempre y cuando las condiciones de la vía lo permitan).

Pero en los últimos días se ha intensificado la vigilancia para garantizar que las terrazas no sobrepasen el número de personas permitidas, que se respeten los límites de espacio en la vía pública o los horarios de su recogida. «Últimamente sí que se está realizando algún toque a determinados locales con terrazas por pasarse de los límites permitidos», afirma Paloma Maroto, quien añade que es algo «frecuente» y fácil de comprobar, debido a que el espacio está delimitado con marcas en el suelo. «La Policía Local va para intentar reconducir la situación», señala, aunque reconoce que hay casos en los que el propietario del establecimiento se niega a firmar la denuncia.

Satisfacción con la nueva ordenanza de cartelería

Dos meses después de su puesta en marcha, la nueva ordenanza reguladora de carteles en el recinto amurallado ha logrado cumplir con su cometido, que no era otro que presevar el espacio público como lugar de convivencia y civismo. Así lo asegura Paloma Maroto, quien se muestra satisfecha con los resultados obtenidos. «La respuesta ha sido buena y hemos contado con la colaboración de los hosteleros», subraya la edil, quien señala que los propios afectados por la nueva ordenanza han reconocido «que antes había un abuso de los carteles». Asimismo, Maroto afirma que el buen funcionamiento de la ordenanza hace que por el momento no se planteen nuevas modificaciones de la misma, aunque señala que habrá un seguimiento de su cumplimiento.

Ante este tipo de situaciones, Maroto lanza una advertencia: «Todo tiene su repercusión, unas veces económicas y en otros de hechos». Además de la multas (de hasta 2.500 euros según la nueva ordenanza que se está preparando), el Ayuntamiento también contempla otro tipo de castigos para los establecimientos infractores. En concreto, la Administración municipal se reserva el derecho de denegar permisos para ocasiones excepcionales (conciertos, fiestas...) si observan que el bar o restaurante cuenta con algún tipo de denuncia o incumplimiento. «Ese tipo de gracia que el Ayuntamiento puede otorgar si estima conveniente no se dará si hay quejas o incumplimientos», avisa la concejala.

Nueva ordenanza

La fisonomía de las terrazas cambiará en los próximos meses gracias a la nueva ordenanza que prepara la concejalía de Obras, Servicios e Infraestructuras, y que permitirá, entre otras muchas cuestiones, la incorporación de cortavientos y nuevos modelos de estufas para aquellos establecimientos con licencias anuales que desean ofrecer a sus clientes este servicio cuando llegue el mal tiempo. «Voy a seguir intentando que la ordenanza esté aprobada antes de final de año», asevera Paloma Maroto, quien mantiene el plazo de principios de 2019 para su entrada en vigor. Pero no será fácil, tal y como reconoce la propia concejala. «Es una ordenanza muy conflictiva y con muchos intereses que compaginar», explica.

Con el objetivo de «no fastidiar a nadie», en primavera salió a exposición pública un primer borrador de la ordenanza realizado por la concejalía que se enfrentará en los próximos días a una segunda vuelta, que incluirá una reunión con la Asociación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS). «Siempre se tocan cosas porque hay nuevas aportaciones, pero las decisiones son del equipo de gobierno y la mayoría de las cosas están ya habladas y decididas», afirma Maroto sobre el contenido final de la ordenanza.

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