Versos para recordar a Chema

Participantes en el homenaje, celebrado en la Estación de Encuentro Jaime Gil de Biedma. Fernando de la Calle/
Participantes en el homenaje, celebrado en la Estación de Encuentro Jaime Gil de Biedma. Fernando de la Calle

Nava de la Asunción acoge un homenaje al poeta Chema Rubio, fallecido hace un año

FERNANDO DE LA CALLE Nava de la Asunción

La Estación de Encuentro Jaime Gil de Biedma sirvió el sábado como marco idóneo para homenajear al poeta Chema Rubio, un año después de su fallecimiento y coincidiendo con el que hubiera sido su 58 cumpleaños. El acto fue organizado por amigos y miembros de la tertulia poética La Trastienda y del Aula de Encuentros del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Para recordar al poeta, nacido en Navas de Oro pero criado en Nava de la Asunción, también acudieron escritores del primer colectivo poético del que formó parte Chema Rubio, 'Ostras versus versos', aula poética la Academia de San Antón, origen de la tertulia del Círculo de Bellas Artes madrileño.

«Unos meses antes de enfermar, Chema me comentó que quería hacer un recital en Nava de la Asunción. Por motivos de agenda no pudo ser, pero como quedó pendiente, y luego vino la enfermedad, yo tenía la necesidad de hacer ese recital y traer a los poetas a su pueblo, donde está su poeta favorito, Jaime Gil de Biedma, y en el día de su cumpleaños», señaló la escritora Begoña Montes, quien destacó las facilidades para organizar el acto. «Al ayuntamiento le pareció muy buena la idea y la familia ha estado encantada de venir y colaborar. Ha sido muy emocionante porque se trataba de traer su cariño, que es lo que nos ha llegado a todos, y por eso estamos aquí».

Otra de las participantes, la también escritora Ana Galán, explicó cómo se fraguó este sencillo acto, en el que se leyeron poemas de Rubio. «Llevábamos mucho tiempo pensando que había que hacerle un homenaje. Nosotros, en el Círculo de Bellas Artes, ya le hicimos uno pequeño cuando falleció, al que acudió la familia, algo que nos sorprendió porque acababa de morir y fue muy emocionante verlos allí, pero faltaba este homenaje. Y que haya sido el día de su cumpleaños, es más emocionante todavía». Del fallecido poeta dijo Galán que era «una persona muy cercana, que te ayudaba en todo lo que necesitaras y después una persona rebelde contra la sociedad, contra la injusticia, siempre luchando para que las cosas fuesen lo más justas posibles».

Los organizadores del acto se mostraron sorprendidos y agradecidos por la respuesta de un público que abarrotó la antigua estación de tren navera. «La respuesta ha sido fantástica, porque se podía pensar que si llegan a un pueblo un grupo de poetas no conocidos en la prensa y hacen un homenaje en la estación, pues que no iba a ser fácil que viniera la gente, pero cuando estaba leyendo el poema de Chema y veía a tanta gente me he emocionado y he pensado que era Chema Rubio el que estaba aquí y el motivo por el que se han acercado tantas personas», señaló Ana Galán al término del acto, al que también acudió la familia de Chema Rubio. Su madre, visiblemente emocionada, agradeció a los organizadores y al Ayuntamiento «este bonito recuerdo que han tenido con mi hijo».

Los organizadores también aprovecharon para donar a la biblioteca local varios ejemplares de su obra. La concejala María Victoria Pérez fue la encargada de recogerlos y agradecerles, en nombre del Ayuntamiento, la celebración del acto.

De padre abulense y resinero, una profesión que le marcó, Chema Rubio nació en Navas de Oro, el pueblo de su madre, aunque a los tres meses la familia se trasladó a vivir a Nava de la Asunción, donde vivió toda su infancia y parte de la adolescencia, hasta que su familia se trasladó a Segovia capital. Vivió también en Estados Unidos, Centroamérica y Argentina, hasta fijar su residencia definitiva en la capital de España. Publicó varios libros de poesía, como 'Los atardeceres de la memoria' (2000), 'La mano busca sin cesar el rayo' (2001), 'Amor entre Guerras-Devuelto' (2002) y 'Atlántico caballo' (Guatemala 2004). En prosa, 'Últimas noticias', un recuerdo de su paso laboral por la Facultad de Ciencias de la Información, donde fue camarero y donde conoció, como solía comentar, a la actual reina Letizia y al director de cine Alejandro Amenábar.

Como poeta ha sido traducido a idiomas como el ruso o el alemán, pero también a otros menos frecuentes, como el lingala o swahili. También colaboró en Madrid Press. Una de sus pasiones fue la figura de Miguel Hernández, y otra la del poeta Jaime Gil de Biedma, de quien recopiló numerosa información para realizar el reportaje 'Cuánto sé de Jaime Gil de Biedma: De su pueblo y el mío'.

Premio a título póstumo

El pasado mes de abril, Chema Rubio recibió a título póstumo el premio 'Senderista del año', otorgado por los participantes de la denominada Senda del Poeta, marcha multitudinaria que anualmente recorre los 70 kilómetros que van desde Orihuela hasta el cementerio de Alicante, lugar donde está enterrado el poeta Miguel Hernández. Rubio era miembro de la junta directiva de la asociación Amigos de Miguel Hernández y participó en las marchas desde sus inicios, en 1998. Además, en 2014 publicó el libro 'Los poetas de la Senda', una muestra de poesía mundial a través de poemas escritos entre 1958 y 2013.

 

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