El plan de ayuda alimentaria beneficia en su nueva fase a 3.747 segovianos

La subdelegada del Gobierno (izq.) con representantes del Banco de Alimentos y Cruz Roja. /El Norte
La subdelegada del Gobierno (izq.) con representantes del Banco de Alimentos y Cruz Roja. / El Norte

Veinticinco entidades benéficas participan en el reparto del que se encargan el Banco de Alimentos y Cruz Roja

EL NORTESegovia

La tercera fase del Plan 2017 de Ayuda a las personas más necesitadas reparte en la provincia de Segovia más de 86.100 kilos de alimentos. Es el Gobierno central, a través del Fondo Español de Garantía Agraria (Fega) del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, el que se encarga de asignar estos productos a la provincia en esta fase. En las anteriores de junio y septiembre se distribuyeron 60.800 y 80.600 kilos, respectivamente

La subdelegada del Gobierno, Pilar Sanz, recuerda que el objetivo de este programa no es otro que el de prestar apoyo a los hogares y a las personas que sufren con mayor crudeza dificultades económicas, a las que se auxilia mediante la entrega productos de primera necesidad.

En total, son veinticinco entidades benéficas las que participan en esta fase, de cuya distribución se encargan Cruz Roja y el Banco de Alimentos. La subdelegada añade que serán 3.747 las personas que se beneficiarán del programa en la tercera fase del plan 2017.

94.471 euros

Los alimentos que se reparten son aceite, arroz, cacao, cereales infantiles, conservas de atún, crema de verduras, fruta en conserva, galletas, garbanzos cocidos, judías verdes, leche de continuación, leche, pasta, tarritos infantiles de fruta y pollo, sardinas enlatadas y tomate frito. En total, el valor de los productos que se repartirán en esta fase asciende a 94.471,72 euros, apuntan fuentes de la Administración General del Estado en la provincia.

Son productos alimenticios de fácil transporte y almacenamiento, poco perecederos y, sobre todo, de carácter básico, lo que permite que las personas desfavorecidas puedan preparar fácilmente una comida para una persona o para una familia con varios miembros, incluidos bebés.

Se trata principalmente de conservas, arroz, aceite, leche, tarritos infantiles o galletas

El Plan 2017 se articula en tres fases: La primera, que se desarrolló en junio pasado; la segunda, en septiembre; y la tercera, que es la que se está ejecutando en la actualidad con el fin de dar continuidad a los planes de cada anualidad.

Inserción sociolaboral

Este proyecto de la Unión Europea (UE) tuvo su origen a finales de los años ochenta como consecuencia de las olas de frío que azotaron Europa en 1986 y 1987, afectando principalmente a la población más desfavorecida y con menos recursos. Por ello, la Comisión Europea decidió hacer uso de los productos almacenados, consecuencia de las medidas de intervención de la Política Agraria Común (PAC) en los organismos de intervención de los Estados miembros, para transformarlos en alimentos destinados a las capas más desfavorecidas de la sociedad. En España, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, a través del Fondo Español de Garantía Agraria, ha venido implementando los planes de ayuda alimentaria desde el año 1987 de forma ininterrumpida.

Estos programas de ayuda alimentaria han estado hasta 2013 financiados en un 100% con fondos procedentes de la Política Agraria Común de la Unión Europea. Esta línea se entroncó en 2015 en el nuevo marco financiero de la Unión Europea 2014–2020, por lo que se financia dentro de la política social y de cohesión de la UE, con cargo a un nuevo instrumento financiero como es el Fondo de Ayuda Europea para las Personas más Desfavorecidas, explica la Subdelegación.

Este fondo contempla, además, actuaciones para contribuir a la inclusión sociolaboral de las personas desfavorecidas que reciben alimentos, de cuya implementación se encarga el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos