WWF pide a la Junta el plan de gestión para el parque de las Hoces del Riaza

Paraje enclavado en el Parque Natural de las Hoces del Río Riaza. /Óscar Costa
Paraje enclavado en el Parque Natural de las Hoces del Río Riaza. / Óscar Costa

La asociación conservacionista advierte de que hay especies como el halcón peregrino o la perdiz que están a día de hoy amenazadas

EL NORTESegovia

El Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega celebra este año su cuadragésimo cuarto aniversario. Desde su creación, en 1975, la asociación WWF España ha gestionado y protegido este espacio natural. En todo este tiempo, ha habido importantes logros, sin embargo todavía queda una asignatura pendiente también harto relevante, lamenta la organización. «Falta el plan de gestión del Parque Natural de las Hoces del Riaza que garantice la conservación de sus valores», se quejan una vez más los representantes de la agrupación ecologista.

En 2017, WWF ya envió una carta al consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en la que se pedía la aprobación urgente de un Plan Rector de Usos y Gestión (PRUG) para este enclave al nordeste de la provincia segoviana. Aquella solicitud «no ha obtenido respuesta hasta la fecha», aseveran fuentes de la asociación, que inciden en la necesidad de poner en marcha este documento para asegurar la recuperación y conservación de los valores del espacio, «algunos gravemente amenazados», advierte WWF.

Son los casos de especies como el halcón peregrino, la perdiz, los peces o los anfibios que habitan en este entorno natural. Laura Moreno, responsable de la gestión del Refugio de rapaces de las Hoces del Riaza, conmina a la Junta de Castilla y León a «cumplir su compromiso de completar la planificación de sus espacios protegidos, además de dotarla de recursos económicos suficientes». La gestión del parque es «imprescindible» no solo para la conservación del parque, sino para hacer frente a los nuevos retos a los que ha enfrentarse, esgrime Moreno.

Logros

Este aviso y la demanda de un plan rector que regule la gestión del lugar no ocultan los logros que se han conquistado en los últimos años. Una de las batallas que libra la organización a día de hoy consiste en proteger a algunas de las especies más amenazadas, entre las que destaca el alimoche, cuya población se había reducido a más de la mitad durante el pasado decenio. Para revertir la tendencia negativa, WWF ha puesto en marcha acciones de conservación como el programa de alimentación suplementaria, el marcaje de ejemplares con GPS y su seguimiento, campañas de sensibilización contra el veneno y un aumento de la vigilancia.

«Afortunadamente la población de alimoche se ha recuperado ligeramente desde el mínimo de parejas registrado en 2008, y hoy se mantiene estable, con once parejas», subrayan fuentes ecologistas. Además, en 2018 se ha descubierto un dormidero de esta especie en el refugio y se ha marcado un nuevo ejemplar con GPS para que actúe como centinela de la presencia de veneno.

Otro logro que ha marcado la actividad de la asociación el curso pasado ha sido la participación de más de un centenar de personas en actividades de sensibilización y educación ambiental promovidas por la organización. También en los últimos tiempos se han conseguido ciertos avances, como la aprobación en 2015 de los planes de gestión de la ZEC (Zona de Especial Conservación) y la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).

El Parque Natural de las Hoces del Río Riaza fue declarado en 2004 espacio protegido por parte de la Junta y forma parte de la Red Natura 2000. El Refugio de Rapaces está integrado dentro de él. Junto con Doñana, es una de las iniciativas pioneras de custodia en territorio español y fue el primer espacio protegido de iniciativa privada abierto en Castilla y León cuando se inauguró tal día como hoy en 1975.

Félix Rodríguez de la Fuente

Este centro fue creado a propuesta de Félix Rodríguez de la Fuente –entonces vicepresidente de WWF cuando la organización se llamaba Adena– para conservar y recuperar las poblaciones de rapaces. Además, junto a la población local de Montejo de la Vega de la Serrezuela y a distintas entidades y empresas, se logró el reconocimiento de la increíble riqueza ecológica de este lugar.

La organización felicita a los vecinos, a los miles de voluntarios y a las entidades como el Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza por las conquistas logradas en estos 44 años de trayectoria, que ha convertido las Hoces del Riaza en «un espacio protegido de referencia». Además, la colonia de buitre, con 699 parejas en la actualidad, se ha recuperado, concluyen en WWF.