Más de 500 personas marchan para visibilizar «la enfermedad de la lentitud»

La marea rosa inicia la caminata en el parque del cementerio. /Antonio de Torre
La marea rosa inicia la caminata en el parque del cementerio. / Antonio de Torre

Los afectados de parkinson piden más comprensión d ela sociedad para evitar su aislamiento

El Norte
EL NORTESegovia

La imagen que se tiene de un enfermo de párkinson es de una persona de edad avanzada que sufre temblores. Pero hay mucho más, explica el presidente de la Asociación de Párkinson de Segovia, Javier Herrero, de 53 años, quien recuerda el tremendo choque psicológico que sufrió cuando le diagnosticaron su dolencia, hace cinco años: «Me quedé hundido, luego te vas adaptando porque no hay más remedio». Los temblores «son uno de los síntomas, pero también los problemas de equilibrio, de memoria, y la lentitud de movimientos, de ahí que le llamen la enfermedad de la lentitud, hacemos las cosas más despacio por las dificultades manuales», señala Herrero, quien pide mayor comprensión de la sociedad hacia los afectados por esta dolencia, cuyo origen aún se desconoce, al igual que ocurre con la mayoría de enfermedades neurodegenerativas crónicas.

La marcha celebrada este domingo, a la que se sumaron alrededor de medio millar de personas, buscaba, precisamente, visibilizar esta enfermedad, que en la provincia afecta a más de un millar de personas, según los cálculos que se manejan, aunque muchos enfermos están aún sin diagnosticar. Las consecuencias las sufren también las familias de los afectados, que se convierten, igualmente, en víctimas de la enfermedad. La recaudación obtenida con la marcha, con una inscripción de seis euros, se destinará a apoyar la labor de la asociación, integrada por cerca de medio millar de personas.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) advirtió el pasado abril, con motivo del día mundial de la enfermedad, que el número de afectados de párkinson se duplicará en 20 años y se triplicará en 2050, puesto que tanto la prevalencia como su incidencia se ha incrementado en las últimas décadas en España por el aumento de la esperanza de vida, los avances diagnósticos y terapéuticos y también debido a una mayor sensibilización respecto a esta enfermedad.

Esta enfermedad es, tras el alzhéimer, el segundo diagnóstico neurológico más frecuente entre los mayores de 65 años. En concreto, el 2% por ciento de los mayores de 65 años y 4% de los mayores de 85 años padecen párkinson en España. No obstante, no es una «enfermedad exclusiva» de personas mayores, ya que el 15% de los pacientes no superan los 50 años y también se pueden encontrar casos en los que la enfermedad se inicia en la infancia o en la adolescencia.