La Pasión, según los vecinos de San José

Escenificación de la Pasión, anoche en San José. /Antonio Tanarro
Escenificación de la Pasión, anoche en San José. / Antonio Tanarro

Hacía frío, pero el cielo estaba despejado y eso era lo más importante. Los vecinos de San José pudieron disfrutar de su vía crucis escenificado con intensidad y fervor, como vienen haciendo cada Viernes de Dolores desde hace dos decenios. La oración, interpretada por los propios vecinos, partió y concluyó en la iglesia, después de recorrer numerosas calles y plazas del barrio, e incluso del barrio vecino, el de la Comunidad de Ciudad y Tierra. La organización corrió a cargo de la Cofradía de Nuestra Señora de La Piedad, cuya banda de cornetas y tambores puso la música durante el acompañamiento.

Los vecinos del barrio de San José mantienen desde hace 21 años la costumbre de convertir sus calles, plazas y jardines (y los del barrio de Comunidad y Tierra y de El Palo) en lugares de Jerusalén. Solo durante unas horas y cada Viernes de Dolores, pero con dedicación y tras preparar con esmero durante meses la escenificación de la Pasión de Cristo, los episodios que forman las estaciones del vía crucis en los que se implican los miembros de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y los feligreses de la parroquia de San José Obrero.

Es la Pasión según San José. En la representación popular de los últimos días de Cristo hasta su crucifixión participan alrededor de 150 personas y los actores son gente del barrio que sigue paso a paso el guión desde la salida de la iglesia parroquial.