Un paseo por el Ayllón del siglo XVI

Francisca y el párroco don Rodrigo, en la iglesia de San Miguel. /Foto cedida por el Ayuntamiento
Francisca y el párroco don Rodrigo, en la iglesia de San Miguel. / Foto cedida por el Ayuntamiento

Una mujer detective de hace 500 años desvela el 'pasado invisible' a los visitantes que acuden los sábados a la villa medieval

P. MARTÍN/ICALAyllón

El Ayuntamiento de Ayllón ofrece a sus visitantes una experiencia diferente para explicar una parte menos conocida de su pasado a través de las gentes del mundo rural y la importancia de la mujer, centrada en Francisca, 'detective en el siglo XVI', inspirada en la protagonista de la novela histórica de Encarnación García Amo, que tiene su origen en la localidad, para dar forma a la visita teatralizada 'Tras un pasado invisible'. Francisca es el hilo conductor de toda la trama de este cuidado producto de turismo cultural que promueve el Ayuntamiento de Ayllón, todos los sábados, hasta el 2 de noviembre, con un pase a las 12:30 horas y otro a las 18:30 horas, con una duración de 60 minutos. La historia, del XVI, es vista no a través de mirada de reyes, papas o los nobles, sino de los integrantes del pueblo llano que habitaban la villa. El coordinador del proyecto, Adolfo Casas, destaca como claves del espectáculo la importancia de la mujer y la visión de las gentes del medio rural.

La villa segoviana de Ayllón es muy conocida por su pasado medieval, con personajes históricos como Álvaro de Luna, válido de Juan II de Castilla. En el XVI también ocurrieron cosas muy interesantes. La historiadora Encarnación García Amo, experta en buscar en archivos de los pueblos y dar visibilidad a sus gentes, escribió la novela 'Francisca. Detective en el siglo XVI', basado en la mandadera, la que se ocupa de los mandados, del Monasterio de la Concepción de Ayllón, dotada de una gran inteligencia.

«Francisca era los ojos y oídos del convento» explica Adolfo Casas, y este personaje, encarnado por la actriz Cristina de Marcos, pone en valor esa inteligencia y capacidad para resolver «las tramas y ciertas cosas que ocurren». Hay toda una base histórica para poder sentenciar que era totalmente factible que existiese una mujer detective en este siglo porque «el recorte de libertades a las mujeres llegó a partir del siglo XVIII, por aquel entonces tenían libertada para hacer cosas, gestionar negocios, tener bienes y pleitear por ellos».

Francisca, una mujer fuerte, es el centro sobre el que gira la visita teatralizada 'Tras un pasado invisible', pero hay otros personaje, la mujer de la familia Briviesca, «empresaria agrícola y ganadera y con mucho talento», resume Adolfo Casas. Una familia acomodada de Ayllón cuyos varones llevan sus rebaños de ovejas merinas a la trashumancia, mientras que ella lleva las tierras y los rebaños de churras.

Una campesina pudiente que cuenta sus cosas y la vida según le va a ella, lo mismo que el párroco don Rodrigo, que fue realmente el cura de la iglesia de San Miguel de Ayllón, y narra a los visitantes cómo andaba la situación económica, el pago de los impuestos a la Iglesia, lo que recogía en los libros de Taíznas, donde, por cierto, no aparecen las mujeres.

Los diálogos entre Francisca y don Rodrigo se producen en el interior de la iglesia, «nuestra joya por excelencia», sobre las anotaciones de defunciones, con algo tan cotidiano y que no alarmaba a nadie como la alta mortandad infantil. Otra escena de interior transcurre en el Palacio del Obispo Vellosillo, que acoge un museo de arte contemporáneo y la biblioteca, pero que ahora mismo están obras.

Ocho escenas

La visita teatralizada cuenta con un total de ocho escenas que conforman una unidad de principio a fin, con diálogos fluidos en los que se no abruma al espectador con cifras y datos históricos. Son los propios personajes los que explican el contexto social de su época, del Ayllón de la segunda mitad del siglo XVI, que ya no va tan floreciente como unos años atrás. «Hay bonanza», pero «los tiempos ya no son tan buenos», empieza a ver más pobreza, se encarecen los productos de primera necesidad.

Todavía no ha llegado a la villa el terrible episodio de la peste (1598-1599), que dio al traste con una «una clase media muy dinámica», compuesta por mercaderes y pequeños hombres de negocio letrados, boticarios y otros profesionales, así como una base agrícola y ganadera muy próspera. La historia está al alcance de todos de una forma entretenida y amena, con curiosidades que demuestran que el mundo ha cambiado en estos casi cinco siglos, pero a lo mejor no tanto. En los años reflejados en este espectáculo hubo un descenso en la producción por un cambio en el clima. En la zona de la primera meseta que fue fortificada por los árabes hay bodegas, porque en Ayllón hubo viñedos que desaparecieron porque «el clima estaba cambiando» y se empezó a dedicar las tierras al centeno «para no morir de hambre».

Un gran equipo

Ayllón abre, a curiosos de todas las edades, las puertas de su pasado de par en par. Una apuesta clara y decidida del Ayuntamiento de la villa para seguir teniendo una importante dinamización turística y cultural. Toda la información sobre 'Tras un pasado invisible' se puede conseguir en la Oficina de Turismo, en el perfil de Facebook de visitas teatralizadas de Ayllón o en el teléfono 680 71 72 78. La cita con este paseo por el Ayllón del siglo XVI se puede realizar los sábados hasta principios del mes de noviembre

Este proyecto ha salido adelante gracias a un implicado grupo de personas, según remarca Adolfo Casas, la dramaturgia y dirección escénica es de Enrique López; el diseño de vestuario corrió a cargo de Adrián Estévez y confeccionado por Josefina Estebaranz; para el atrezo contaron con los artesanos de Ayllón, y Belén de Marcos firma el diseño gráfico. Además de Cristina de Marcos, que da vida a la mandadera y detective Francisca, la actriz local Ana Arribas, interpreta a la mujer ciega y a Martina, mientras que Rafael de Dios da vida al párroco, Rodrigo y a Juan, el alguacil.

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