O pasan por caja, o la becerrada pasa a la historia

El público llena un graderío de la plaza de toros de Segovia durante una anterior edición de la becerrada de los camareros. /Antonio de Torre
El público llena un graderío de la plaza de toros de Segovia durante una anterior edición de la becerrada de los camareros. / Antonio de Torre

La Asociación de Camareros de Segovia se han puesto seria este año para que la gente no se escabulla de pagar entrada

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La directiva de la Asociación de Camareros de Segovia se pone seria. No quiere que se escapen demasiados euros en la venta de localidades para la tradicional becerrada que celebran en honor a Santa Marta. El secretario de la entidad, Pablo Gómez, advierte de que los costes y los ingresos no hacen que el espectáculo sea rentable. Ni mucho menos.

Calcula que las pérdidas en cada edición rondan entre los 6.000 y 7.000 euros, cuando el gasto que supone para la organización es de unos 12.000. Por eso, este año, y a riesgo de que pueda parecer impopular para los asociados y sus allegados, el control de la venta de entradas va a ser más férreo.

El portavoz del gremio explica que las entradas de los socios estarán disponibles en la sede de la asociación, de lunes a viernes, entre las 10 y las 12:30 horas. Allí se entregarán esos boletos y «se venderán las que necesiten a mayores», hace hincapié el secretario. Pablo Gómez insiste en que se intenta atajar, en la medida de lo posible, que mucha gente no pase por la caja.

«Puede ser la última»¹

Esa sangría económica pone en peligro la continuidad del festejo, advierte el portavoz, quien comenta que, si no se corta el 'tráfico' de entradas gratis, «puede ser la última becerrada». Otras ediciones ha habido «mano tendida, lo que ha restado mucha venta», alude así el representante de la directiva a la manga ancha de convocatorias anteriores. Por eso, Pablo Gómez hace un llamamiento a los socios para «salvar la becerrada» y apela a la colaboración de los establecimientos y profesionales del sector para recuperar el esplendor que tuvo la fiesta hace un par de decenios.

En esta línea, el secretario de la asociación expresa cierta nostalgia de aquellos tiempos. Lamenta, aunque afirma entender, que en la época actual «muchos establecimientos abren y los camareros no disfrutan de su fiesta», la misma comprensión que demuestra para con aquellos colegas del gremio que librando por Santa Marta «seguramente no participarían» en los actos que organiza la asociación. Esto hace que «el empresario opte por no cerrar», apostilla Pablo Gómez.

La cita con la becerrada será el 5 de septiembre, anuncia el colectivo, que además rendirá homenaje este año a Carlos Velasco, del bar La Tropical; a Francisco Chavero, del mesón de Cándido, y a r.

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