El Palacio Quintanar relanza su actividad para superar los 35.000 visitantes al año

Ángel Haro (i.); Gianni Ferraro; Pablo Milicua, Raquel Bartolomé, y José María Parreño, en el Palacio Quintanar. /Antonio De Torre
Ángel Haro (i.); Gianni Ferraro; Pablo Milicua, Raquel Bartolomé, y José María Parreño, en el Palacio Quintanar. / Antonio De Torre

El centro artístico cumple siete años de trayectoria con la intención de aumentar los talleres

CLAUDIA CARRASCALSegovia

La actividad de Palacio de Quintanar no cesa, con más de siete años de andadura este enclave, situado en el barrio de los Caballeros, se ha consolidado como uno de los centros expositivos y culturales más activos de la ciudad. Entre 30.000 y 32.000 segovianos y turistas pasan cada año por este señorial inmueble o bien para ver una de las más de 30 exposiciones que se celebran habitualmente entre enero y diciembre o para participar en los talleres didácticos, congresos jornadas, presentaciones de libros, veladas poéticas o conciertos que se dan cita entre estos muros.

El director de Palacio de Quintanar, Gianni Ferraro, asegura que este ha sido un año positivo y augura un futuro todavía más prometedor a este espacio artístico. Un total de 50 artistas han mostrado su obra entre septiembre 2017 y julio 2018 con exposiciones que van desde el diseño, la fotografía, el vídeo, el 'collage' o la pintura, hasta la cerámica, el arte abstracto, la escultura, la ilustración o las instalaciones.

Ferraro señala la muestra del Premio Nacional de Diseño 2017, Manuel Estada, como una de las más exitosas de la temporada, ya que debido a la gran afluencia de público tuvieron que prolongarla una semana más de lo previsto. Además, se han realizado jornadas empresariales que ha congregado a 32 empresas madrileñas y a 41 segovianas; talleres de diseño con 70 alumnos de estudios Superiores de Diseño de distintas escuelas de Castilla y León y exposiciones como las del pintor y diseñador industrial Amadeo Olmos, el segoviano Carlos Costa o los fotógrafos Jorge Otero y José Carlos Díaz.

Las muestra 'Folitraque. Los juguetes del fin del mundo', de Ángel Haro; 'Idolatría', de José Carlos Díaz, 'Reanudar el paisaje', de Raquel Bartolomé, 'Milicua Retrocámara', de Pablo Milicua y la exposición anual del taller de visión fotográfica que reúne la obra de once fotógrafos segovianos son las encargadas de poner el broche final a la temporada.

A partir del 5 de agosto, los cerca de 1.600 metros cuadrados de salas que componen el Palacio Quintanar se quedarán vacíos para recibir a los pintores pensionados de la Real Academia de San Quirce.

Palacio Quintanar nació una clara vocación por ahondar en el diseño gráfico en todas sus facetas; sin embargo, su visión ha ido evolucionado y sus campos se han ido ampliando con el paso de los años. Una de las mejores decisiones que ha tomado el equipo directivo es, según Ferraro, la apuesta por la diversidad y el arte multidisciplinar que se comenzó a fomentar hace ya cinco años. «Esto ha contribuido a desarrollar una actividad mucho más intensa, hay decenas exposiciones al año, varias de forma simultánea, lo que permite tener un permanente contacto con todo tipo de públicos», explica. Esta línea de trabajo también ha abierto nuevos horizontes artísticos y culturales a esta sede que, desde entonces, ha experimentado con técnicas tan dispares como el arte abstracto, la escultura o la ilustración, campos impensables en sus orígenes.

Otro de los retos que ya da por conseguido es la pérdida del concepto de exclusividad que reina en gran parte de los museos. «Este es uno de los pocos lugares en los que se junta a grandes figuras del panorama artístico, incluso internacionales, con los artistas más noveles sin prejuicios», afirma. Esta concepción ha acercado hasta Segovia a lo largo de estos siete años los trabajos de grandes nombres del panorama artístico como el diseñador gráfico Emilio Gil, los ilustradores Javier Zabala o Pablo Amargo, el artista plástico mallorquín Pep Carrió, o la muestra 'Supertangibles' que aglutinó la obra de 17 creadores nacionales como Alicia Framis, Dario Basso, Manuel Rufo o Darya Von Berner.

No obstate, Ferraro reconoce que su «gran amor» siempre ha sido la exposición con la que abrió sus puertas este centro. Se trata de 'Enformato', panorámica que dio a conocer las tendencias del diseño y la fotografía en Europa a través de las 45 principales revistas especializadas del sector.

Tras varios años de intenso trabajo, Palacio Quintanar todavía tiene mucho potencial y posibilidades, o al menos así lo cree su director, quien detalla que ahora la misión es mantener la calidad del amplio programa expositivo y ahondar en su vertiente formativa. El reto es incrementar las personas que pasan por las instalaciones, al menos hasta alcanzar los 35.000 visitantes de 2013. Este momento cumbre se logró, en gran parte, por una exposición de arquitectura china que ocupó todas las salas y que se celebró en el marco del Hay Festival.

Ahora los esfuerzos del equipo directivo se centran en potenciar y crear nuevos talleres y conferencias que pongan en valor la función didáctica y, a la vez, consigan atraer a un mayor número de visitantes. La experta en arte Gael Zamora es la responsable del desarrollo de este programa que, a partir de septiembre, tratará de crear talleres para niños, universitarios y público en general de una forma más continuada. Además, Ferraro avanza que las actividades versarán sobre las exposiciones más interesantes o con más posibilidades artísticas que se encuentren en activo.

Algunas de ellas estarán vinculadas con artistas con los que ya se ha cerrado exposiciones para la próxima temporada. Entre ellos, se encuentran el segoviano Antonio Madrigal, Mon Montoy o Gonzalo Borondo, que ya cuenta con una dilatada trayectoria internacional. También destaca el escultor, grabador y pintor Pepe Cruz Novillo, que en sus 60 años de carrera profesional ha creado más de 350 logotipos.

Eso sí, uno de los proyectos más significativos será una gran exposición colectiva en la que participarán una veintena de artistas internacionales y en la que colaborará el técnico y crítico de arte Miguel Cereceda. Habrá que esperar a 2019.

Otro impulso positivo, podría ser, según Ferraro, el fomento de un espacio de tertulia y debate. La posibilidad de ubicar en el interior una cafetería se ha barajado en varias ocasiones, sin embargo, no es un proyecto que vaya a desarrollarse en un futuro próximo.