Ontex acusa a Drylock de competencia desleal tras fichar a seis de sus empleados en Segovia

Edificio de la Audiencia Provincial de Segovia, donde tiene lugar el juicio entre ambas empresas. /A. de Torre
Edificio de la Audiencia Provincial de Segovia, donde tiene lugar el juicio entre ambas empresas. / A. de Torre

La empresa instalada en Valverde del Majano considera que sus extrabajadores se llevaron documentos confidenciales

QUIQUE YUSTESegovia

Ontex y Drylock, dos de las empresas que más facturan y que más empleados tienen en la provincia, trasladaron ayer su competencia en la fabricación y venta de productos de celulosa a la Audiencia Provincial de Segovia. El juzgado de Primera Instancia e Instrucción y de lo Mercantil acogió la primera sesión del juicio en la que se determinará si ha existido competencia desleal por parte de Drylock, empresa que se instaló el pasado verano en el polígono de Hontoria de Segovia con una veintena de empleados que, hasta abril de 2018, había desempeñado su trabajo en Ontex, cuya fábrica se encuentra en el polígono Nicomedes García de Valverde del Majano. Durante el juicio, que continuará mañana a partir de las 9:30 horas, se resolverá también si los empleados que pasaron de Ontex a Drylock utilizaron información confidencial de la primera empresa en su nuevo puesto de trabajo.

La primera sesión del juicio estuvo marcada por la declaración ante la jueza Cecilia Fernández Prieto de José Ignacio Luengo, director de Ontex Segovia desde agosto de 2017. Afirmó que la planta de Valverde del Majano es «estratégica» para el grupo por su ubicación en el centro de la península ibérica y que en ella se llevan a cabo distintos proyectos de innovación. La información relativa a esos proyectos, indicó Luengo, no era accesible para todos los empleados de la fábrica, pero sí para los que se marcharon a su competidora. «Todos los demandados han tenido acceso a ella. Es un decálogo del día a día de la planta. Supone información de qué está haciendo Ontex y qué va a hacer. Es una información que cualquier competidor querría tener», subrayó el director de Ontex Segovia. En concreto, se trata de fichas técnicas, planos de diseño mecánico, iniciativas de reducción de coste, resultados de laboratorio o fichas técnicas de fabricación (composición de materiales, medidas...).

Información «necesaria»

Luengo destacó durante su declaración el trastorno que supuso la marcha, en menos de un mes, de veinte trabajadores de Ontex. «Cuando el 80% de un departamento deja la empresa se nota», expuso sobre la marcha de los seis demandados (ingenieros y miembros del departamento de calidad). Su salida de la empresa, según el máximo responsable de Ontex Segovia, influyó en varios proyectos de la multinacional belga. De hecho, uno de ellos tenía prevista su implantación a lo largo de este año y tendrá que esperar hasta 2020.

«Son un conjunto de personas que tenían la información necesaria para empezar un nuevo proyecto», añadió Luengo, quien considera que su contratación por parte de Drylock «es imposible que sea aleatoria». De hecho, explicó que cuando el 3 de abril de 2018 reciben la baja voluntaria de los seis demandados, la dirección de Ontex decidió no retener a los trabajadores durante 30 días (como permite el convenio) a pesar de sus puestos clave dentro del organigrama de la empresa, sino que optó «por sacarlos cuanto antes» debido al acceso que tenían a todo tipo de información de Ontex.

El mismo 3 de abril, José Ignacio Luengo tuvo que convocar varios paros técnicos en la fábrica para tranquilizar a los trabajadores tras la situación provocada por la salida de importantes miembros de la empresa. «Se nos preguntó por el futuro de los trabajadores», recordó el director de Ontex, que también señaló el nerviosismo que generó entre sus empleados el rumor acerca de la pérdida del contrato con Lidl, uno de los más importantes para la planta de Valverde del Majano. «La competencia era la más interesada en divulgar esos rumores», expuso Luengo, aunque reconoció no haber encontrado evidencias de que el rumor hubiera sido lanzado por los extrabajadores de Ontex que se marcharon a Drylock.

Por último, el director de Ontex Segovia declaró que los 75.000 euros que reclaman a Drylock no son lo importante del juicio. «La información que se han llevado no es cuantificable en euros», declaró Luengo, quien considera que los seis demandados y Miguel Ángel González (director de Drylock y exdirector de Ontex) han actuado «de forma desleal».

Además de Luengo, también declararon ante la jueza otros empleados de Ontex como su responsable del departamento de calidad, quien destacó la importancia de la información a la que tenían acceso los seis extrabajadores; la presidenta del comité de empresa, quien declaró que los demandados explicaron que su salida de Ontex se debía a su marcha a Drylock; el director del departamento de proyectos, que reiteró el perjuicio que supuso para la multinacional la salida de los demandados; o la directora del departamento de tecnología informática, que explicó el funcionamiento de los equipos informáticos de Ontex.

Informes opuestos

Durante la primera sesión del juicio también se presentaron las pruebas periciales, con notables diferencias en sus conclusiones. Así, el informe elaborado por Carlos Aldama establece que los seis antiguos trabajadores de Ontex que se marcharon a Drylock utilizaron memorias USB y discos duros externos para copiar archivos durante los semanas previas a su salida. Además, el informe señala el «borrado seguro y meticuloso» de archivos para no dejar rastro o un «inusual uso de los discos duros» en los primeros meses de 2018 con los que se pudieron mover miles de archivos.

Por su parte, el informe realizado por Javier Rubio Alamillo rechaza todas las conclusiones del documento de Aldama, aunque en su caso el análisis es del propio informe aportado por Ontex y no de los ordenadores y discos duros de los seis demandados, que fueron trasladados a un notario para ser examinados el mismo 3 de abril que se produjo su marcha de la multinacional belga.