Los nuevos radares de Segovia advertirán a los infractores antes de empezar a multar
El Jefe Provincial de Tráfico afirma que los cinemómetros instalados en verano en varios puntos de la provincia aún no funcionan
Los conductores segovianos y aquellos que circulan por las carreteras de la provincia llevan ya varios meses conviviendo con cinco nuevos radares instalados en diferentes ... puntos de la red viaria. Forman parte de un ambicioso plan nacional de la Dirección General de Tráfico (DGT) para mejorar la seguridad vial y que tiene por objetivo lograr una reducción de la velocidad a la que se circula por España.
En Segovia, a finales de verano se instalaron cinemómetros en la CL-605 (entre Segovia y el polígono de Valverde del Majano), en la N-603 (entre Otero de Herreros y Los Ángeles de San Rafael), en la N-110 (entre Navafría y Gallegos), en la SG-205 (a la salida de Aldeonsancho) y en la CL-601 (en las proximidades del acceso al núcleo de Carrascalejo). Los cuatro primeros son de tramo –miden la velocidad media de un vehículo en un espacio determinado de la carretera–, mientras que el último es fijo. Señales informativas advierten de su colocación y, en algunos casos, los propios radares son visibles sin dificultad para los conductores.
El efecto fue inmediato. Desde su instalación, la velocidad media en estos cinco puntos de la provincia de Segovia controlados por cinemómetros ha bajado de manera considerable. Su sola presencia disuade a los conductores de pisar en exceso el acelerador, hasta el punto de que en tramos como el de la CL-605 o el de la N-603, con velocidad máximas permitidas de 90 kilómetros por hora, un alto porcentaje de vehículos circulan diez o veinte kilómetros por hora por debajo del límite.
El miedo a tener que rascarse el bolsillo para abonar una multa por exceso de velocidad funciona en estos casos como el mejor de los correctores. Sin embargo, y según declara el Jefe Provincial de Tráfico, Pedro Pastor, de momento la DGT no ha mandado multa alguna por circular a más velocidad de la permitida. Según sostiene, aunque los radares están colocados desde hace semanas todavía no han entrado funcionamiento. No sabe la fecha en la que empezarán a registrar las velocidades de los vehículos, pero augura que no tardarán mucho. Eso sí, apunta que antes de que ocurra habrá que realizar todas las comprobaciones necesarias para asegurar el correcto funcionamiento de los cinemómetros, así como comunicar su entrada en funcionamiento.
Por si algún conductor se despista y pisa el acelerador demasiado una vez los radares empiezan a registrar velocidades, habrá un periodo de tiempo de concienciación. Pastor afirma que antes de empezar a multar, la Dirección General de Tráfico informará por carta a los conductores de que han circulado a más velocidad de la permitida por un punto o un tramo regulado por un radar. El Jefe Provincial de Tráfico no concreta el tiempo que se prolongará ese periodo de advertencia. Eso sí, una vez acabe los despistes al volante en forma de excesos de velocidad empezarán a ser sancionados con las multas que se recogen tanto en el reglamento de circulación como en el Código Penal (cuando la velocidad sea tan alta que se considera delito).
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión