El nuevo transporte urbano recibe cinco quejas diarias, la mayoría por retrasos

Poste infromativo con los horarios modificados en las parada de varias líneas de la plaza de Artillería.: /Antonio Tanarro
Poste infromativo con los horarios modificados en las parada de varias líneas de la plaza de Artillería.: / Antonio Tanarro

La concesionaria solventa los fallos en los sistemas de pago y cambia los paneles de datos

Los autobuses del nuevo servicio de transporte urbano de Segovia aún suenan como si llevaran vajilla suelta cuando pasan por el tramo de la calle San Agustín donde no llegó el proyecto de reurbanización, pero son solo los que ha asumido la concesionaria, Avanza, del anterior contrato, que están todavía en menos de la mitad de su vida útil porque tienen menos de cinco años. Pero es más consecuencia del estado del pavimento que de su antigüedad. Los dieciocho nuevos, estrenados el 1 de abril, no suenan, son cómodos y su equipamiento funciona bien. Casi todo. En algunos no han funcionado esta semana los lectores electrónicos de los abonos, como ha señalado el portavoz municipal de Izquierda Unida, Ángel Galindo, y a muchos usuarios que tenían estos títulos les han salido algunos viajes gratis, ya que la máquina no podía descontárselos. Pero no es la única deficiencia observada en estas dos primeras semanas del servicio: el Ayuntamiento ha recibido, a través de la concesionaria, 57 quejas desde que se puso en marcha el nuevo transporte urbano; ocho de ellas han llegado directamente a la Alcaldía.

El concejal de IU se preguntaba si la empresa iba a asumir las cantidad que deja de ingresar al no funcionar las máquinas billeteras de los autobuses, tras haber comprobado él mismo la incidencia en la línea 6 y tener constancia de que también ha ocurrido en vehículos de la línea 4. Con referencias parecidas, el candidato del Partido Popular para las elecciones de mayo, Pablo Pérez, lamentó el primer día del servicio las deficiencias detectadas, porque generaron «bastante desconcierto entre los usuarios», dijo entonces, y animó a los afectados a que trasladaran las quejas a su partido.

Las primeras quejas, del mismo día 1, ponían el foco de atención en los postes informativos de las paradas, pues los horarios, sobre todo en los que tenían los de varias líneas, apenas se veían al ser los números de un tamaño muy reducido, y además otra queja recurrente se refería a que la información de alguna línea estaba situada tan abajo que había que agacharse para verla (si se llegaban a percibir las cifras, pues la dificultad era grande para las personas mayores.

El portavoz de IU consideró que se podía entender que la puesta en marcha del nuevo servicio pueda necesitar ajustes, pero aludió a la información de los postes para subrayar que ha sido «la falta de control sobre la empresa concesionaria» es lo que ha generado estas deficiencias.

No lo ve así el concejal del área de Transporte, Ramón Muñoz-Torrero, aunque reconoce las deficiencias, que achaca a que «los cambios son muy numerosos» del antiguo servicio al nuevo. Argumenta el edil que desde el primer momento se ha realizado un seguimiento «constante» del funcionamiento del servicio, y las deficiencias observadas se han transmitido a la gerente de Avanza, Alicia Hernández, tanto las relativas a los postes como las que se refieren a los retrasos y otras incidencias, «que ya han sido subsanadas o estarán resueltas antes del fin de semana».

Muñoz-Torrero señaló que la concesionaria ha ido cambiando los paneles adhesivos con la información de los horarios de todos los postes de las paradas desde el jueves con tipos de mayor tamaño, «y terminará de hacerlo hoy» (por ayer). Aseguró también que las máquinas lectoras de los abonos y expendedoras de billetes «ya funcionan con normalidad», y achacó otras quejas como los retrasos en algunas líneas concretas, «que se han producido sobre todo en las expediciones de primera hora de la mañana», a los ajustes de horarios, que son nuevos en muchos casos. No escuchó el concejal de Transportes las quejas expresadas en voz alta (muy alta) por varias usuarias del autobús de la línea 2 de San Lorenzo que el pasado jueves esperaron diez minutos, en la parada del centro de salud, y cogieron el de la línea 4 para llegar hasta la plaza de Artillería porque el otro no llegó.

Hontoria y Zamarramala

Porque entre las 57 quejas registradas por la empresa (incluidas las ocho que llegaron a la Alcaldía) muchas son por retrasos, pero en las primeras expediciones de cada día. También se refieren a la información de los postes, aunque a la Alcaldía han llegado ocho quejas por correo electrónico, además de por causas parecidas a las mencionadas (horarios y máquinas lectoras) destaca la que expresa la necesidad de adecuar las salidas de los autobuses de Hontoria y Zamarramala al horario escolar.

Declara Muñoz-Torrero que ya funciona el Servicio de Ayuda a la Explotación (SAE), que permite saber en tiempo real el funcionamiento de cada línea y las incidencias. Y concluye: «Todo funcionará con normalidad en unos días».