Un nuevo bando aprieta las restricciones de agua en El Espinar

Una mujer coge agua de un grifo de su casa. /Fran Jiménez
Una mujer coge agua de un grifo de su casa. / Fran Jiménez

La alcaldesa prohíbe la práctica de dejar correr un hilo de agua para evitar que el frío de estos días dañe la instalación

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El Ayuntamiento de El Espinar cierra un poco más el grifo del consumo de agua. Nunca mejor dicho, porque el panorama es muy preocupante. Desde que se construyó la presa de El Tejo, nunca ha habido tan pocas reservas. Los vecinos y los servicios públicos lo notan en la sucesión de limitaciones que impone la corporación municipal a través de su alcaldesa, Alicia Palomo. La regidora firmó este jueves un nuevo bando que se suma a los que ya se publicaron en la segunda mitad del verano. De nuevo, insta a la adopción de medidas para exprimir al máximo el agua que queda.

La orden del Consistorio de la villa justifica la petición de este nuevo esfuerzo en «la situación de alerta por sequía en la cuenca del Duero y la alarmante escasez de reservas de agua embalsada en la presa del Tejo». La máxima responsable municipal aboga por la «optimización al máximo los recursos» hídricos con el objetivo de «evitar situaciones extremas en las que no pueda garantizarse el suministro». Palomo se ampara en lo dispuesto en el artículo 60 del texto refundido de la Ley de Aguas por el que se establece «la prioridad en el uso del agua para abastecimiento urbano sobre cualquier otro uso».

Así pues, a la lista ya existente de restricciones impuestas añade desde este jueves la prohibición total de «la práctica de dejar correr un hilo de agua con el objeto de evitar que las bajas temperaturas afecten a la instalación». En este sentido, el bando establece que se han de aplicar soluciones alternativas para el correcto aislamiento de la infraestructura y del equipo de medida. Y si los vecinos van a prolongar la ausencia de sus domicilios, insta a cortar el suministro y a vaciar por completo la instalación interior.

Asimismo, Alicia Palomo recuerda quepara el riego de jardines, huertos, piscinas y complejos deportivos mediante el empleo de agua procedente de la red de abastecimiento. También está prohibido este empleo para el lavado de vehículos y el baldeo de espacios privados y públicos.

Sequía y fugas

La insuficiencia de recursos hídricos por culpa de la pertinaz sequía se ve agravada por una prolongada situación meteorológica de ausencia de lluvias, ya que los algo más de tres litros recogidos estos últimos días no solucionan ni de lejos los problemas de suministro. A ello hay que agregar un almacenamiento defectuoso por las filtraciones en la presa de El Tejo, tal y como trasladó la alcaldesa al presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) en una reciente reunión mantenida en Valladolid.

Hace apenas dos semanas, el embalse se hallaba «al 13% de su capacidad». Tampoco es que sea un acuífero demasiado grande. Más bien todo lo contrario. La carga es muy pequeña, de unos 130.000 metros cúbicos, especifica la regidora. En la entrevista con el responsable del organismo regulador de cuenca, celebrada este pasado 16 de noviembre, Alicia Palomo le hizo llegar a Juan Ignacio Diego la gravedad de una situación límite al advertirle de que el abastecimiento habitual solo se iba a poder mantener «durante treinta días más». Y si las precipitaciones no calman la sed que arrastra El Tejo, sería necesario recurrir al embalse de Vado de las Cabras, que es mucho más pequeño todavía.

La presa de El Tejo data de 1975. El volumen de embalse es de 1,22 hectómetros cúbicos, siendo su aportación media de 8 hectómetros al año. Su única utilización es el abastecimiento a la localidad de El Espinar, subraya la Confederación Hidrográfica del Duero.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos