Las nuevas erosiones se localizan en la zona más alta del Acueducto

Bomberos comprueban el muro de mampostería en la parte superior del Acueducto de Segovia el pasado febrero. /Antonio de Torre
Bomberos comprueban el muro de mampostería en la parte superior del Acueducto de Segovia el pasado febrero. / Antonio de Torre
Segovia

La concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, avanza que quedan tres inspecciones para concretar los efectos de las adversidades meteorológicas

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Los trabajos de inspección en el Acueducto no han terminado. La concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, revela que todavía quedan por efectuar tres inspecciones más, según los cálculos de los técnicos, a las que ya han tenido lugar el pasado mes de febrero en el monumento romano. Las fechas para acometer estas nuevas revisiones no están concretadas, añade la edil segoviana.

El Ayuntamiento y los responsables del parque de bomberos de la capital están a la espera de que las adversidades meteorológicas que se están sucediendo casi sin respiro concedan una tregua para que los agentes puedan observar con detenimiento para cerciorarse del estado de saluden el que se encuentra el muro de mampostería del santo y seña de la identidad del patrimonio histórico de la ciudad.

De momento es temprano para especificar un diagnóstico del deterioro que han provocado la lluvia, la nieve y el hielo de las últimas semanas. También el viento, con rachas este fin de semana que han soplado por encima de los setenta kilómetros por hora. La conjunción de fenómenos y el carrusel de inclemencias han devuelto el foco de atención a la fortaleza del granito del Acueducto.

Como apostilla la concejala, ya no solo se trata de definir el grado de desgaste, que también, sino de prevenir y evitar que se reproduzcan pequeños desprendimientos como los ocurridos el pasado febrero. El Ayuntamiento de Segovia y los bomberos se pusieron manos a la obra a raíz de la caída de una piedra de mortero del muro superior que recorre la parte monumental del Acueducto. Claudia de Santos ya precisó en tono tranquilizador que el desprendimiento tenía «una importancia mínima», apreciación que confirma ahora.

Aquella piedra cabía en la palma de una mano. Una vez comprobado por parte de los agentes de los bomberos, al final la caída se ubicó entre las pilas 103 y 104, es decir, en la parte monumental y hacia el lado de la plaza de Artillería. Esta disgregación corresponde al murete superior del canal.

La zona más expuesta

Así pues, cuando la meteorología quiera, lo permita y encaje la disponibilidad de los bomberos, la escala volverá a izarse hasta la parte superior del monumento para continuar y culminar con la inspección y la retirada, si fuera necesario, de fragmentos sueltos que puedan suponer un peligro para la seguridad de los viandantes. Y aunque es pronto para las conclusiones, la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo avanza que el deterioro, en esta ocasión, se localiza precisamente en la zona más alta del Acueducto, a unos 28 metros sobre el suelo, entre la plaza de la Artillería y el Azoguejo.

Según los primeros bosquejos sobre las causas que hacen que la nueva erosión se centre en esta parte del bien, al ser la más alta también ha sido «la más expuesta» al castigo de la nieve, el hielo, la lluvia y el viento. A ello hay que sumar «el envejecimiento del mortero» debido al paso del tiempo, que «se disgrega y deja sueltas piedras que conforman el muro». Claudia de Santos insiste en que esas piedrecitas «son de pequeño tamaño», pero se impone la precaución y evitar que se precipiten a la vía pública.

El Ayuntamiento va a mantener la vigilancia sobre el monumento, hace hincapié la edil, quien recuerda que el Acueducto está sometido a revisiones periódicas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos