Los moteros reclaman la construcción de un circuito en Cuéllar

Participantes en la ruta motera. /Mónica Rico
Participantes en la ruta motera. / Mónica Rico

Más de trescientos aficionados al motor se dan cita en la concentración de la villa, recuperada el año pasado

MÓNICA RICOCuéllar

Los moteros han vuelto a tomar la villa de Cuéllar. Tal y como se hacía hace años, y gracias al club FV MotorBox, que recuperó la concentración en la villa en 2018, los aficionados a las dos ruedas se han vuelto a citar en la localidad unidos por su pasión al mundo del motor. Cerca de dos centenares de motos se han reunido en el entorno de la plaza de toros desde primera hora de la mañana, una cifra que ha ido en aumento a lo largo del día, llegando a superar los trescientos participantes, cifra a la que se limitaron las inscripciones, que tenían un coste de doce euros e incluían desayuno, comida, cena, consumiciones por los establecimientos hosteleros de la villa, mochila, regalos y participación en sorteos.

El entorno de la plaza de toros ha sido el centro neurálgico de la actividad motera. Allí se han reunido aficionados desde primera hora de la mañana y hasta el lugar se han acercado cientos de vecinos y curiosos que han podido disfrutar de todo tipo de máquinas de dos ruedas, aunque también de cuatro, pues algunos aficionados al quad también se han sumado a esta concentración.

Tras el desayuno, la primera actividad del día fue la ruta motera, que recorrió distintos puntos de la comarca hasta la localidad vallisoletana de Íscar, donde los participantes compartieron un aperitivo en Gaspirri, que un año más se ha implicado en la celebración de esta cita. Pocos minutos después de la salida del grueso de las motos comenzaba la principal novedad de la concentración de este año, una ruta 'off road', especialmente diseñada para aquellos que cada año acuden a la cita con vehículos como quads o motos de campo y que no pueden transitar por carretera.

La iniciativa no partió de los organizadores, sino de otra de las asociaciones del municipio relacionada con el mundo del motor, Mar de pinares Off Road. Sus miembros contactaron con FV MotorBox para comunicarles sus intenciones y dar así cabida en las actividades a todos los inscritos. De este modo, mientras las motos de asfalto realizaban su ruta hasta Íscar, las motos de campo y quads transitaban por los caminos de la zona, dando respuesta así todos los gustos y cumpliendo los principales objetivos de la concentración, que no son otros que compartir afición y reunirse en torno a las motos.

Tener un vehículo 'off road' y poder participar en esta iniciativa también suponía el cumplimiento de normas y se pedía a todos los participantes que tuvieran sus motos o quads matriculados y al corriente de seguro e inspección técnica, además de respeto por la naturaleza y las normas de circulación.

Tras la ruta, los participantes se reunieron en la zona norte de la localidad para disfrutar de un vermut por la zona y de las actividades propuestas por la Asociación de Vecinos Barrio de San Gil, que este fin de semana celebra sus fiestas.

Después, el rugir de los motores se trasladó nuevamente al entorno de la plaza de toros, donde cientos de moteros y aficionados compartieron experiencias y charla en torno a una paellada popular, para disfrutar después de los tradicionales juegos moteros, con actividades para todas las edades. También durante la tarde, la avenida de Los Toreros acogió una exhibición de Stunt, que reunió a gran cantidad de público, entre ellos muchos aficionados al mundo del motor que se acercaron hasta el lugar para disfrutar de las acrobacias sobre dos ruedas.

Homenaje a Miguel Naranjo

El momento más emotivo de la jornada llegó por la noche. Con la caída de las primeras luces, los moteros recordaron a Miguel Naranjo, uno de los grandes aficionados a las motos de Cuéllar, fallecido hace unos meses. Naranjo fue uno de los precursores de las concentraciones de motos en Cuéllar y siempre estuvo implicado en la organización de estas citas en la villa, a pesar de que su puesta en marcha corrió a cargo de diferentes clubs. Su apoyo al mundo de las motos a lo largo de toda su vida fue recordado en un pequeño acto de homenaje en su memoria. El silencio se rompió seguidamente para dar paso al rugir de los motores, que recorrieron la localidad en una ruta nocturna que concluyó en la plaza de toros con una cena. La jornada continuó con una fiesta motera, música y el sorteo de un casco.

Miembros de la organización realizaron un balance muy positivo de la jornada, que intentarán que se pueda ampliar a todo el fin de semana en próximas ediciones, en las que pretenden seguir avanzando y creciendo en actividade. Los organizadores animan a todos los aficionados de la comarca a compartir su pasión por el mundo del motor.

También para una próxima edición esperan que se haga realidad una de sus reclamaciones, la construcción de un circuito de motos en la villa, de forma que la programación podría incluir una carrera o algún tipo de prueba, lo que conseguiría atraer a más cantidad de público hasta el municipio y empezar a convertir esta concentración motera en una cita de gran entidad, no solo en la provincia sino en toda la Comunidad. Hasta entonces, el club, que cuenta con poco más de dos años de vida, continuará trabajando en la organización de una nueva edición de la Concentración de Motos de Cuéllar y en otras iniciativas relacionadas con el mundo del motor. La próxima será una concentración solidaria de coches en Valladolid.