El Mercado Ecológico acerca los productos naturales de la región

Un hombre compra en el Mercado Ecológico, ayer. /M. Rico
Un hombre compra en el Mercado Ecológico, ayer. / M. Rico

Una decena de productores y vendedores muestran sus novedades en la feria anual

M. R.Cuéllar

Ayer fue día de mercado en Cuéllar, aunque no del tradicional, que habitualmente se celebra los jueves en los Paseos de San Francisco, sino de uno ecológico, el que cada año desde hace nueve organiza el Ayuntamiento el primer domingo del mes de octubre y que ayer consiguió reunir a una decena de expositores que pusieron a la venta sus productos más naturales.

Aunque a primera hora de la mañana el goteo de visitantes fue escaso, la cifra fue aumentando con la llegada a la zona de la marcha contra el cáncer, a cuya conclusión cientos de personas se acercaron hasta los puestos para conocer la variedad de productos ecológicos puestos a la venta, al mismo tiempo que conocían más sobre su forma de producción, gracias a los propios vendedores, que realizan una gran labor a la hora de sensibilizar a la población sobre la influencia que la acción del hombre tiene sobre el medio ambiente y los beneficios de sus productos.

Por su calidad y esmerada producción, en algunos casos los productos ecológicos se catalogaban como 'gourmet', pero cada vez se encuentran más cercanos al público y encuentran más espacio en sus despensas y hogares. Y es que, aunque se popularizaron gracias a la alimentación, ahora incluyen un amplio abanico de productos entre los que es fácil encontrar prácticamente todo lo necesario para el día a día.

En el caso concreto del mercado ecológico celebrado ayer en Cuéllar, los visitantes pudieron adquirir un amplio abanico de productos, entre ellos los locales, como las verduras, hortalizas y frutas de Juan Senovilla, y la eco alimentación del comercio Luna Nueva, que además dio a conocer alternativas al plástico de uso diario.

En los Paseos de San Francisco también se pudieron conocer y adquirir los productos de otras empresas segovianas dedicados al mundo bio y ecol, como los de Amapola Bio-Cosmetic, con sus cremas faciales, corporales, solares, para bebés, jabones, aromaterapia o aceites ecológicos; o los de Quesería Armuña y sus lácteos de oveja, como quesos, yogures, cuajadas y requesones. También desde Segovia llegó al mercado de Cuéllar A Saco, con productos como pasta artesanal ecológica de legumbre, algas, cereales, pastas dulces... Desde Valladolid llegó buen número de empresas, como Ecogermen, con galletas, mieles, infusiones, aceites y aperitivos ecológicos y de Comercio Justo; o la Cooperativa Crica, con sus lácteos de vacuno. Una de las novedades llegaba de la mano de Délika Sabor, que presentó sus productos de repostería con harinas y azúcar eco, como cookies de chocolate y trigo candeal. Un Huerto en Mi Balcón presentó sus semillas, abonos y tratamientos fitosanitarios.

El listado lo cerró un nuevo expositor, llegado desde la localidad zamorana de Villar de Buey. Se trataba de Caracoles de Sayago, una empresa que acercó hasta el mercado de Cuéllar caracoles vivos y cocidos al natural.