La marcha de 20 trabajadores a Drylock generó una situación «un poco caótica» en Ontex

Inicio de la segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial./Antonio Tanarro
Inicio de la segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial. / Antonio Tanarro

La empresa demandada por competencia desleal afirma en el juicio celebrado en la Audiencia que la información a la que tenían acceso los empleados no era confidencial

QUIQUE YUSTESegovia

El juicio por la demanda que Ontex presentó contra Drylock Technologies por presuntas prácticas de competencia desleal ha quedado visto para sentencia este jueves. «No la esperen pronto», advirtió la magistrada Cecilia Fernández Prieto a los letrados tras la segunda y última sesión de un juicio en la que se escucharon testimonios sobre el ambiente que se vivió en la planta de Valverde del Majano durante los meses de marzo y abril de 2018, fechas en las que se gestó la marcha de veinte trabajadores a Drylock Technologies.

«Fue una situación un poco caótica. Tuvimos que parar la fábrica, dar charlas, llamar a responsables de la planta... Había un clima de intranquilidad», expuso la que por aquel entonces era directora de recursos humanos de Ontex, quien señala el rumor de la pérdida del contrato de la planta con Lidl como la causa del nerviosismo entre los trabajadores. De hecho, aseguró ante la magistrada que uno de los trabajadores demandados confirmó la pérdida del contrato y que, por lo tanto, dichos rumores procedían de los empleados que se habían marchado a Drylock. Además, indicó que los perfiles contratados por la empresa que dirige Miguel Ángel González habían permitido a Drylock «empezar rodando y no como una empresa emergente».

También destacó el testimonio de uno de los trabajadores de Ontex que pasó a Drylock. «Se me había quedado un poco pequeño», afirmó antes de explicar que las máquinas que se utilizan en ambas plantas «son completamente diferentes».

Tras las pruebas testificales, llegó el turno de conclusiones, en el que el letrado de Ontex aseguró que Miguel Ángel González «no había cumplido» con el acuerdo de confidencialidad por el que salió de Ontex en 2015. También destacó que «de los primeros 26 trabajadores de Drylock, 21 lo habían sido antes de Ontex, mientras que de los 100 siguientes solo 3» habían trabajado en Valverde del Majano, lo que demuestra, en su opinión, la efectividad de las medidas cautelares adoptadas por la magistrada.

La demanda a los trabajadores, dijo, se produce «porque no quedó otra opción» y afirmó que está acreditada la búsqueda selectiva de información y el uso inusual de memorias USB por los demandados durante los días previos a su salida de Ontex. Por su parte, los letrados de la parte demandada concluyeron que no había evidencias de que los demandados hubieran trasladado información de Ontex a Drylock y que, además, esta no sería confidencial o secreta.