La marca Judión de La Granja incrementa su producción un 175% en cuatro años

Terrenos para la producción del judión de La Granja./ICAL
Terrenos para la producción del judión de La Granja. / ICAL

Tras sumar seis productores más, la Asociación Tutor prevé extender su producción a localidades de la comarca de Ayllón

EVA ESTEBANSegovia

La marca de garantía Judión de La Granja goza de buena salud. A finales del mes de agosto comenzó su cuarta cosecha y las expectativas son buenas. Desde su creación, se ha pasado de una producción amparable de 2.000 kilogramos en 2015 a los más de 5.500 que se alcanzaron en 2017. Con toda probabilidad, esta cifra se ha superado en esta recolecta. Es decir, en apenas cuatro años la elaboración se ha incrementado en un 175%. Prueba de su consolidación es que este año han sumado seis nuevos productores «de más de 200 kilos de semilla identificativa» para la generación de nuevos cultivos del Judión de La Granja repartidos entre los 131 municipios de la provincia,explica el presidente de la asociación, Jesús Gómez. La primera cosecha contó con diez productores, y en esta hay 21, lo que supone un crecimiento del 80%.

Este aumento también se ha visto reflejado en el incremento de las marcas comerciales, que han pasado de una a cuatro. Son las encargadas de «comercializar el producto etiquetado, previo paso por las plantas envasadoras, que también han incrementado, pasando de una a cuatro», señala Gómez. Asimismo, en los últimos años la extensión de las tierras sembradas ha aumentado de forma exponencial. La primera cosecha certificada, en 2015, ocupó 1,5 hectáreas. La más reciente de la que se conocen los datos, la de 2017, cuenta c¡on 6,2 hectáreas de terreno.

Para los próximos años se prevé una expansión de la delimitación geográfica de producción a municipios que tengan unas condiciones climáticas «similares» a las del Real Sitio. Así, la intención es llegar a las localidades de la comarca de Ayllón, «apropiadas para conservar las características diferenciales del cultivo del judión al situarse en la falda de la vertiente norte del Sistema Central y con suelos formados a partir de granito, muy ligeros y permeables con bajo contenido en sal».

En la actualidad, la asociación reparte sus cultivos entre el Real Sitio de San Ildefonso, Madrona, Fuentemilanos, Caballar, Navalmanzano, Migueláñez, Aguilafuente, Armuña, Tizneros, Hontanares y Cerezo de Abajo.

Dentro del ciclo anual, el cultivo del judión arranca en el mes de abril, que es cuando empieza a tratarse la tierra. En mayo se extienden las semillas y la cosecha se recoge en octubre o noviembre, dependiendo de lo tardía que llegue.

Desde que se creara en 2015, la asociación ha tenido un papel fundamental en la promoción y gestión de la marca de garantía. Sus principales funciones son, además de defender el producto, fomentar y controlar las judias secas amparadas. Sin embargo, no es tarea fácil, y continuamente tienen que hacer frente a múltiples adversidades externas. Una de ellas es la competencia desleal. «La ejercen algunos mayoristas envasando judías grano de importación bajo el falso nombre de Judión de La Granja y constituye, además de una práctica poco ética, un engaño al consumidor y un uso fraudulento de la marca registrada», subraya Gómez. Además, en más de una ocasión han tenido que negar su vínculo con la popular Judiada, en el marco de los festejos de San Luis el martes día 28. «La marca de garantía no participa en ella ni suministra la producción amparada», afirma.

«Solo existe un Judión de La Granja, aquel que certifica que, a partir de una semilla única, la que los vecinos del Real Sitio han perpetuado en las huertas de Navalaloa y Chamberí, se cumplen unos requisitos comunes de calidad, compotentes y origen geográfico, que hacen que al degustarle se aprecien cualidades diferenciales con otras judías de grano de importación», argumenta Jesús Gómez.

La Asociación Tutor cuenta con el respaldo de instituciones públicas como la Diputación Provincial y el Ayuntamiento del Real Sitio, que, a través de un convenio, este año han aportado a la marca de garantía una subvención de 15.000 y 30.000 euros, respectivamente. El objetivo es promover la «consolidación de la base primordial que permite el mantenimiento de la marca de garantía, asegurando una producción amparada de manera cuantitativa y cualitativa».

Desde el siglo XVIII

La historia del judión de la Granja se remonta al siglo XVIII, cuando, según algunas versiones, fue traída desde América hasta el municipio segoviano del Real Sitio de San Ildefonso por voluntad de la reina Isabel de Farnesio, esposa de Felipe V, con el fin de alimentar los faisanes que cuidaba en los jardines del Palacio de la Granja, una de las residencias de la Familia Real ubicada en la localidad.

Esta judía se cultivó en los huertos cercanos al palacio y con el tiempo se empleó también como forraje para caballos. Originalmente, se trataba de una legumbre de color oscuro que con el tiempo se aclaró hasta lograr su blanco actual. Además, con el paso de los años derivó de alimento de animales a producto de consumo humano, como sustituto de las alubias convencionales en la zona, que eran guisadas con la misma receta que los actuales judiones.

Actualmente, el judión de la Granja es una seña de identidad del Real Sitio de San Ildefonso.

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