Luquero no dejará que las terrazas de Segovia sean «ranchitos privados»

Terraza en la Plaza Mayor de Segovia. El Norte/
Terraza en la Plaza Mayor de Segovia. El Norte

La alcaldesa explica que «algún tipo de separación se puede entender», pero no se contempla cerrar los espacios autorizados

MARÍA SOPENASegovia

La demanda de los hosteleros de poder cubrir en invierno las terrazas, planteada hace tiempo por la Agrupación de Industriales de Hostelería (AIHS) y recordada el pasado puente del día 15 por su presidente, Roberto Moreno, carece del beneplácito del equipo de gobierno del Ayuntamiento. La modificación de la ordenanza de terrazas quedó interrumpida con la conclusión del anterior mandato, cuando la concejala Paloma Maroto, responsable del área, la dejó bastante avanzada. Y aunque la alcaldesa, Clara Luquero, reconoció ayer que no hay previsión para finalizar la tramitación de la ordenanza, y que «hay que retomar ahora el tema», sobre la reclamación de poder cerrar las terrazas en invierno dijo que «algún tipo de separación se puede entender, pero hacer ranchitos privados en la zona histórica es un planteamiento que no contempla el gobierno municipal».

La alcaldesa añadió que «se irán viendo y consensuando las posibilidades», contando con que hay que «tendremos que conciliar los intereses de la hostelería como sector económico importante generador de empleo con el interés general», pero insistió en que no le parece «coherente llenar de ranchitos privados el espacio público en un entorno patrimonio de la humanidad». Declaró Clara Luquero que «otra cosa es que se haga una separación con cierta estética, pero cerrarlo como ellos plantean no lo vemos».

En cuanto a la obligación de guardar el mobiliario de las terrazas dentro de los locales dijo la alcaldesa que «lo tenemos que ver detenidamente, habrá que estudiarlo», porque «siempre hay un término medio entre dejar las silla apiladas y atadas a un pilar del silo XVII o, como en algún caso , que «se han dejado atadas mientras el hostelero en cuestión está de vacaciones con una lona azul atada en el pilar más próximo a la Catedral».