La lluvia obliga a posponer una semana la romería de la Virgen del Henar

Decenas de cuellaranos se refugian de la lluvia a las puertas del santuario./M. R.
Decenas de cuellaranos se refugian de la lluvia a las puertas del santuario. / M. R.

La intensidad de la precipitación de la mañana obligó a cancelar la misa de campaña y la procesión, que se celebrará el día 22

MÓNICA RICOCuéllar

La imagen que se ha visto este domingo en el entorno del Santuario de la Virgen del Henar era inédita. A cinco kilómetros de Cuéllar, en la fiesta de la Solemnidad de Nuestra Señora, la vista fue la de una pradera vacía, sin fieles. Algunas decenas haciéndose paso entre los puestos del mercadillo con paraguas, mientras conocían la noticia de la suspensión de la misa de campaña y de la procesión con la imagen de la Virgen.

La lluvia, que cayó de forma intensa durante buena parte de la noche y durante la mañana del domingo en El Henar, fue la que obligó a cancelar los actos centrales de la jornada, los que se iban a celebrar al aire libre. Primero fue la misa de campaña, que habitualmente se celebra en la pradera, y que en principio se decidió trasladar a la puerta del Santuario, donde incluso se llegó a preparar el altar. Sin embargo, con todo listo, minutos antes de las 12:00, cuando iba a empezar, la lluvia comenzó a caer de forma mucho más intensa, por lo que se optó por no sacar a la Virgen y que la eucaristía se celebrara dentro del templo, donde también se tomó la determinación de suspender la procesión y su traslado al próximo domingo, jornada popularmente conocida como El Henarillo.

Al menos en las últimas décadas no se recuerda que las condiciones climáticas impidiesen el transcurso de la procesión. A finales de los años 90 la lluvia también descargó con fuerza y se decidió realizar la procesión con la Virgen en andas en lugar de sobre su carroza, para que así fuera más fácil regresar al templo en el caso de que irrumpiera de nuevo.

Aún con lluvia, cientos de fieles se acercaron durante la mañana a honrar a la Virgen en su día grande, aunque faltaron los tintes festivos de otras ocasiones, marcados por la procesión, que cada año es seguida por miles de devotos de los pueblos de la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar de Segovia y Valladolid.

La lluvia inclemente también impidió la tradicional comida popular en la pradera, que también cada año comparten cientos de romeros, bien en el suelo, bien con sillas y mesas, disfrutando de una jornada al aire libre que ayer se vio truncada.

Ayudas para conservar el templo

Hasta que llegue el momento de su marcha del Santuario, los frailes carmelitas insisten en su petición de ayuda económica para realizar la conservación y restauración en el Santuario, unos trabajos a los que han dedicado buena parte de sus recursos en los últimos años. Han podido restaurar los retablos de San Cosme y San Damián, y el de la Virgen del Carmen este mismo verano, por lo que muchos de los fieles que acudieron ayer hasta el lugar pudieron disfrutar de éste en todo su esplendor por primera vez.

El principal problema del retablo era un ataque de carcoma, que afectaba principalmente al soporte y la capa de policromía, posiblemente por los cambios de temperatura que sufren al tener próxima una de las salidas de la calefacción del templo, lo que hizo que el dorado saltara en algunos puntos.

La restauración ha sido llevada a cabo por Pedro Orrasco y Milagros Martínez, quienes han trabajado principalmente en la desinsectación del retablo, han realizado una limpieza superficial, sentado el color y reintegrado las zonas vacías de policromía, donde se ha añadido el dorado.

Quienes optaron por no acudir ayer hasta el Santuario del Henar, tendrán una nueva oportunidad de conocer los trabajos realizados en el retablo y de honrar a la Virgen el próximo domingo, cuando se celebra la fiesta menor, una jornada conocida popularmente como El Henarillo, que habitualmente también es seguida por muchos fieles y que, de forma extraordinaria, acogerá la celebración de la procesión de la Virgen, por lo que se espera que miles de personas se acerquen hasta el lugar.

En la pradera, donde habitualmente hay este día miles de personas, apenas se podía ver una pequeña carpa y una mesa con varias sillas junto a una plancha y una bombona. Todo vacío y a la espera de que las nubes dejaran paso a unos rayos de sol. Muchos de los que pensaban pasar el día en el entorno del Santuario decidieron regresar a sus casas, y otros optaron por ni siquiera acudir, debido a la suspensión de la procesión.

Paraguas en el mercadillo

Igual que se notó una menor presencia de publico en el mercadillo que se celebra de forma paralela a la romería. Hasta la zona de la chopera de El Henar se desplazaron decenas de puestos de venta ambulante, pero la cifra no alcanzó los más de dos centenares previstos. Aún así, cientos de personas aprovecharon para realizar sus compras, sobre todo de textil y calzado.

Desde primera hora, los paraguas fueron los 'reyes' del mercadillo, tanto por quienes los portaban, lo que complicaba el tránsito por los pasillos entre los puestos, como por las muchas ventas de estos, que compartieron protagonismo con las avellanas, almendras garrapiñadas y obleas, las clásicas adquisiciones de esta cita. Además, durante la mañana los churros y los platos calientes que se servían en los bares, como las típicas sardinas asadas, ganaron la partida a las heladerías.

Por la tarde, cuando el cielo se despejó algo y las nubes dejaron paso a algunos rayos de sol, la afluencia de gente al mercadillo aumentó, aunque os compradores llegaron principalmente desde Cuéllar y distintos puntos de la comarca, pues la amenaza de lluvia continuó durante toda la jornada.

A pesar del mal tiempo, cientos de fieles participaron en los actos litúrgicos en honor a la Virgen del Henar, en cuyo Santuario se celebraron misas y confesiones en varias sesiones desde las ocho d ela mañana hasta las siete de la tarde. Pero la única eucaristía que llenó el templo de fieles fue la celebrada a mediodía, a la hora que estaba prevista para la misa de campaña.

A lo largo de todo el día también fue incesante el goteo de personas que se acercaron hasta el camarín de la Virgen del Henar, donde se puede besar su medalla y en cuya hornacina descansa la imagen de la patrona, que se gira hacia los fieles para que presida las eucaristías, y hasta la sala de exvotos, donde dejan sus recuerdos y ya convertida en un pequeño museo con mantos de la imagen, ropa de altar y objetos litúrgicos.

Tradición

Y no faltaron los devotos que se acercaron hasta la Fuente de El Cirio y aprovecharon para llenar botellas de agua y llevárselas a sus casas, en el lugar donde, según cuenta la tradición, la Virgen se apareció. Esta misma leyenda dice que la imagen fue traída desde Antioquía en el año 67 después de Cristo y luego estuv enterrada durante la invasión musulmana. Fue en el año 1580 cuando supuestamente se apareció a un pastor en este lugar.

Los datos históricos, sin embargo, hablan de una imagen románica, del siglo XII, que perteneció a un poblado desaparecido que llevaba el nombre de Santa María del Henar. A partir de los siglos XVII y XVIII su devoción alcanzó gran renombre, y el Santuario fue edificándose y configurándose con la forma que hoy tiene. Lo regentan los padres Carmelitas, que se están planteando que sea otra comunidad la que continúe al frente del mismo, debido a la escasez de vocaciones.

Una semana más

Los devotos de la Virgen del Henar tienen la oportunidad de honrar a la patrona de la Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar el próximo domingo. Así, el día 22 se celebrarán eucaristías a las 11:00, 12:00, 13:00, 18:00 y 19:00 horas, y volverá a instalarse el mercadillo de venta ambulante, que podría llenarse con hasta 220 puestos, los inscritos para la romería prevista este domingo.

También la Policía Local de Cuéllar, que se encarga de la organización y seguridad en el mercado y de los cortes de tráfico de los accesos a las horas de mayor afluencia, repetirá su dispositivo, en el que estará apoyado por los voluntarios de la Agrupación de Protección Civil de Cuéllar, que también ayer instalaron un puesto de campaña para atender cualquier emergencia.