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Diego Campo levanta la cabeza con el balón controlado durante un partido en La Albuera. Juan Martín

Diego Campo, centrocampista de la Gimnástica Segoviana

«Llegó un momento en el que me levantaba y no quería ir a entrenar»

El medio visita hoy con la Sego al Rayo Cantabria, el filial del Racing desde el que tuvo a tiro el fútbol profesional, una presión que le hizo «tocar fondo»

Sábado, 8 de noviembre 2025, 10:26

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Paradojas de la vida, el año en el que Diego Campo (16 de noviembre de 2001) olió el fútbol profesional –debutó con el Racing de ... Santander en Segunda División– fue el más infeliz. «Vi que era una oportunidad para mí, que lo tenía muy cerca, y sí que me presioné. A nivel mental, colapsé. Lo pasé fatal». Entendió que había nacido para disfrutar del balón, una relación sana, sin el hábito de monje que requería la odisea. «Llegó un momento en el que me levantaba y no quería ir a entrenar. Volvía a casa y ¿qué? ¿Me iba a cuidar la alimentación? Si lo que no quería es pensar en el fútbol. Me iba con los amigos y comía cualquier cosa. Para tener éxito en el fútbol, yo creo que tienes que llegar a obsesionarte». Vuelve hoy (15:30 horas) a Santander para medirse al Rayo Cantabria, el filial, con la Gimnástica Segoviana. Y con la paz de saber quién es, sin renunciar al objetivo. «En esa etapa toqué fondo. A partir de ahí, aprendes. Empiezo otra vez en Segunda RFEF, pero esto es una carrera larga».

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