La lección de vida de Florentino

Florentino Escorial, en un aula del CEIP Los Arenales. /El Norte
Florentino Escorial, en un aula del CEIP Los Arenales. / El Norte

A sus 99 años, este vecino de Cantalejo hizo gala de una memoria prodigiosa en un encuentro con alumnos del CEIP Los Arenales

El Norte
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Los alumnos de sexto de Primaria del CEIP Los Arenales de Cantalejo recibieron una auténtica clase magistral por parte de Florentino Escorial Sanz, que a sus 99 años –cumplirá 100 en unos días-, y a petición de su bisnieta, Irene, alumna del centro educativo, explicó de primera mano parte de la historia contemporánea que él vivió en primera persona. Nacido en 1919, un año después de finalizar la Primera Guerra Mundial, fue testigo directo del reinado de Alfonso XIII, de la República, la Guerra Civil, la dictadura y la instauración de la democracia. Tiene fresco todavía el recuerdo y la localización exacta de las bombas caídas sobre Cantalejo durante la contienda española, las consecuencias posteriores…y muchas más cosas.

Su relato principal giró en torno a su atroz experiencia en la Guerra Civil. Perteneciente al bando de los nacionales, aunque, como él dice, igualmente podría haberlo sido del republicano, puesto que eso «no se elegía», contó gran parte de sus experiencias en el frente de la Sierra de Madrid. Vio cadáveres, bombas, amputaciones, hermanos enrolados en bandos contrarios... Y todo lo describió haciendo gala de una prodigiosa memoria. Lugares, fechas, nombres de personas, de poblaciones, con todos los detalles. «Los alumnos estaban obnubilados, perplejos, atónitos. No se creían que una persona de tan avanzada edad pudiera hacer gala de esos conocimientos y de esa precisión en sus relatos», explican fuentes del centro.

Emoción

Cada vez que Florentino mencionaba alguna de las tragedias personales de la contienda se emocionaba, se le quebraba la voz. Y esto ante la atenta mirada de los alumnos, a quienes también se les humedecían los ojos. Preguntaban con interés , y Florentino contestaba con exactitud a cada uno de ellos. «Me ha encantado», «tenía muchas ganas de darle un abrazo», «he aprendido muchísimo », «qué bonito ha sido esto, por favor» o «qué señor más inteligente» fueron algunos de los comentarios de los estudiantes al final de la charla. Ante la pregunta de qué piensa de las guerras, Florentino fue contundente: «Espero que nunca viváis una, es horrible. Lo más importante es que la gente hablemos y nos pongamos de acuerdo, porque siempre se puede poner uno de acuerdo con otro, aunque no se piense lo mismo». Toda una lección de vida.