El juzgado número 4 asume la denuncia del policía que forzó la dimisión de Reguera

Alfonso Reguera sale del Ayuntamiento, el miércoles 27 de junio, tras presentar su carta de renuncia../Antonio de Torre
Alfonso Reguera sale del Ayuntamiento, el miércoles 27 de junio, tras presentar su carta de renuncia.. / Antonio de Torre

«Actué conforme a la ley, como lo hubiera hecho con cualquier otro ciudadano, no me puedo arrepentir de haber cumplido con mi trabajo», afirma el agente

«Hice lo que hubiera hecho con cualquier otro ciudadano. Entiendo que es una situación muy mediática, pero yo estoy tranquilo porque he actuado conforme a la ley. No me puedo arrepentir de cumplir con mi trabajo», afirma Ángel González, el policía local de Segovia que con su denuncia desencadenó una crisis de gobierno que culminó con la dimisión, el pasado 27 de junio, de Alfonso Reguera, hasta entonces concejal de Economía y Hacienda y mano derecha de la alcaldesa, Clara Luquero. El Juzgado número 4 ha asumido la investigación de la denuncia interpuesta por el agente, delegado sindical de CSIF en el cuerpo local de seguridad, después de que Reguera le dijera instantes antes del acto inaugural de las fiestas que «si no tuvieras el uniforme puesto te daba dos hostias y te partía la cara».

El ya exconcejal no negó la frase, sin embargo argumentó que «no tenía un tono de agresión ni de amenaza» y que fue pronunciada «en una conversación absolutamente coloquial».Pidió disculpas al agente «por si en el transcurso de esa conversación se pudo sentir ofendido», pero la denuncia sigue adelante. «No tengo ninguna idea preconcebida, será la autoridad judicial la que decida, no me corresponde a mí calificar los hechos», señala González, quien reconoce haberse sentido abrumado por la tormenta política desatada tras conocerse el incidente. «Es algo que no controlas, que se escapa de tus manos, salió a la luz pública porque sucedió en la calle».

Ángel González insiste en que está tranquilo, aunque algo «temeroso» porque «no deja de ser una persona mediática y hay miedo a posibles represalias». Antes del incidente, del que fue testigo en primera línea el concejal Ramón Muñoz-Torrero, delegado de Policía Local, se encontró con la alcaldesa y cruzó unas palabras con ella, pero después no han vuelto a hablar. Sí recibió palabras de ánimo de algunos miembros del equipo de gobierno socialista –no da nombres– tras el altercado, «porque me quedé muy deprimido y me dijeron que me animara». González ha recibido el apoyo de sus compañeros –«hiciste de la soberbia y la arrogancia tu forma de vida política, y ellas han labrado tu destino. Que te vaya bonito, pero lejos de la vida pública, cuyos valores no supiste, ni quisiste representar. Bye bye Sr. Reguera», rezaba el mensaje recogido de la cuenta de Twitter del Sindicato Profesional de Policías Municipales de Castilla y León tras el anuncio de la dimisión– y de los grupos de la oposición, que se mostraron especialmente virulentos durante la que ha sido una de las semanas más convulsas del actual mandato municipal.

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