La Junta Rectora del IMD rechaza alquilar un local para la Casa del Deporte

Actual sede de la Casa del Deporte. /Óscar Costa
Actual sede de la Casa del Deporte. / Óscar Costa

Los votos en contra del PP, Centrados en Segovia, Ciudadanos e Izquierda Unida tumban la propuesta del equipo de gobierno socialista

QUIQUE YUSTESegovia

Uno de los principales proyectos con los que el Partido Socialista se presentó a las elecciones de 2015 en materia de deportes no se hará realidad este mandato. La Casa del Deporte, un espacio en el que ubicar las dependencias de la concejalía y de los clubes y asociaciones deportivas de la ciudad, tendrá que esperar, por lo menos, hasta el próximo mandato corporativo después de que el plan B del equipo de gobierno socialista para llevarlo a cabo haya sido tumbado por los cuatro grupos de la oposición en la Junta Rectora del IMD.

Una vez el Ayuntamiento desestimó ubicar la Casa del Deporte en las actuales dependencias de Urbanismo debido a que la Fundación Caja Segovia prefería vender y no alquilar el Palacio de Mansilla (el lugar pensado para ubicar Urbanismo), la concejala de Deportes, Marian Rueda, optó el pasado año por poner en marcha un plan B que consistía en alquilar un local en la ciudad en el que concentrar las oficinas del IMD y de los clubes y asociaciones deportivas de Segovia. Sin embargo, la oposición ha rechazado la alternativa, que tenía un coste previsto de unos 59.000 euros al año en concepto de alquiler a los que habría que añadir otros 40.000 euros iniciales para su equipamiento. «Mi disgusto es flagrante. La política no hay quien la entienda», indicó Marian Rueda con lágrimas en los ojos. «Confío en que se pueda hacer en un futuro porque el deporte lo necesita», añadió.

Por su parte, el Partido Popular afirmó que se trata de un «movimiento electoralista para intentar sacar del deber de las tareas sin hacer de este mandato corporativo a la Casa del Deporte». Su portavoz, Raquel Fernández, declaró que es una «desfachatez» el modo en el que se ha intentado sacar adelante el proyecto y concluyó: «De cara a la galería queda muy bien decir que somos muy malos e incluso llorar».