Jugadores del Balonmano Nava trasladan sus valores a los alumnos del instituto Marqués de Lozoya

Varios alumnos escuchan a los jugadores del Balonmano Nava./M. R.
Varios alumnos escuchan a los jugadores del Balonmano Nava. / M. R.

Los estudiantes de Cuéllar participan en un taller cargado de experiencias y anécdotas del equipo navero

MÓNICA RICOCuéllar

El sacrificio, el esfuerzo, la constancia y los valores en el deporte llegaron ayer a la biblioteca del instituto de Secundaria Marqués de Lozoya de Cuéllar, donde varios de los jugadores de la plantilla del Balonmano Nava ofrecieron una charla a los alumnos de cuarto de Secundaria, con quienes posteriormente compartieron un pequeño taller práctico, también cargado de experiencias y anécdotas. La iniciativa partió de uno de los profesores del centro, amigo personal del capitán del equipo, Carlos Villagrán, un exponente del esfuerzo y el sacrificio de muchos de estos jugadores. Villagrán expuso su caso personal y cómo se puede compaginar el deporte con el trabajo, puesto que a pesar de jugar en un equipo que acaba de ascender a liga Asobal desde la división de Honor Plata, continúa acudiendo cada día a su trabajo.

«Se trata de hablarles sobre cómo se puede compaginar el deporte con el trabajo, porque al final no todos somos profesionales y no nos da para vivir solo del balonmano. Es contar a los chicos cómo hay que sacrificarse y hacer un poco de esfuerzo y priorizar las cosas. En mi caso, es el trabajo el que me da de comer todos los días, pero me encanta jugar al balonmano y disfruto muchísimo, y tengo que ser capaza de compaginarlo, sacar tiempo y estar a un nivel que me exige ahora mismo el deporte».

El jugador animó a los jóvenes a estudiar y marcarse sus metas, porque después «la recompensa es más satisfactoria» y señaló que es fundamental conocer los valores que tiene el deporte, de constancia, sacrificio, pasión, amistad o trabajo en equipo, entre otros, porque «luego para la vida te vienen muy bien, son imprescindibles para la formación personal y para el día a día», afirmó.

Junto al capitán también asistieron a la charla los jugadores Oleg Kisselev (lateral izquierdo), Nicolo D'Antino (extremo derecho) y Antonio Llopis (lateral derecho). Llopis apuntó que en su caso siempre prioriza el contacto con su familia y animó a los jóvenes tener una tabla de valores, además de marcarse un objetivo, «proponérselo y luego, como quieras terminarlo, no dejar las cosas a medias».

Momentos duros

También recordó sus inicios en el balonmano y su llegada hace tres años a Nava de la Asunción, y cómo ha podido superar los momentos duros gracias a su filosofía de vida, que se centra en«buscar el lado bueno de las cosas, ver los problemas como una oportunidad». Oleg Kisselev también compartió con los alumnos su experiencia personal, y lo dura que fue la temporada pasada, especialmente para él, que encadenó varias lesiones y apenas pudo jugar. Tuvo palabras de agradecimiento a todos los que le ayudaron en su recuperación, especialmente a los compañeros, y animó a los jóvenes a «apoyarse cuando hay un problema en compañeros, amigos y familia».

Por su parte, el italiano Nicolo D'Antino, el más joven de los jugadores que acudieron al instituto, recordó cómo desde Italia quiso venir a España a jugar, porque esta liga «tenía otro nivel» y agradeció a sus padres que no le obligaran a terminar los estudios en el instituto para poder viajar. «Si quieres hacer cosas que te gustan, hay que hacer mucho sacrificio», aseguró. Gracias a la decisión de sus padres, entendió «que el deporte es muy parecido a la escuela, hemos trabajado muy duro y al final lo hemos conseguido. Si quieres aprobar hay que estudiar todo el año».

Tras la charla se abrió un turno de preguntas en la que los alumnos se interesaron por las horas dedicadas al entrenamiento, la alimentación, los cambios de cara a la próxima temporada en la liga Asobal, por su grito de guerra antes de los partidos o el papel de la afición, entre otras cuestiones. En la actualidad, el Balonmano Nava cuenta con un jugador cuellarano en las categorías inferiores y la idea del club es «sacar el deporte a toda la provincia y extenderlo», según apuntó Villagrán, que recordó que tienen escuelas en Carbonero, Navalmanzano y Segovia. También quieren extenderlo a Cuéllar y crear en la villa una escuela de balonmano.