Una impugnación complica el suministro de agua a Los Ángeles de San Rafael

Rastro de suciedad junto a conducciones que dan a parar al embalse deportivo. /Imagen cedida por los copropietarios de Los Ángeles de San Rafael
Rastro de suciedad junto a conducciones que dan a parar al embalse deportivo. / Imagen cedida por los copropietarios de Los Ángeles de San Rafael

La asociación de copropietarios alega que no hay estudios que avalen la mancomunidad

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Las diferencias entre la asociación de copropietarios de Los Ángeles de San Rafael y la alcaldesa de El Espinar crecen y crecen. Las discrepancias afloran que cada vez se trata el polémico y embrollado asunto del suministro de agua al núcleo de población, otrora urbanización, perteneciente al término espinariego. Los desencuentros son constantes y la solución a las tiranteces parece cada vez más lejana. El penúltimo escalón en la tensión entre ambas partes es el rechazo de la citada agrupación de copropietarios a la mancomunidad prevista por los Ayuntamientos de El Espinar y Vegas de Matute para prestar el servicio hídrico a Los Ángeles de San Rafael. De hecho, este martes la asociación ha impugnado los estatutos del ente intermunicipal.

Por su parte, la alcaldesa espinariega, Alicia Palomo, quien ayer desconocía el movimiento del grupo de copropietarios, ha insistido en que los principales beneficiarios de la puesta en marcha de la mancomunidad son los residentes en Los Ángeles de San Rafael. «No hay otra herramienta que garantice una gestión eficaz y eficiente» de los recursos hídricos para el núcleo de población, en el que hay 1.262 residentes. La regidora tiende una vez más la mano y un puente al entendimiento, pero no hay diálogo. Es más, esas diferencias, que provienen de 2007, se están dirimiendo en los juzgados.

En el caso concreto de la impugnación a los estatutos de la mancomunidad proyectada, la presidenta de los copropietarios, Lucía Cobo, critica que «no hay ningún estudio o informe» que la avale. Además, detecta varias irregularidades, como la ausencia de las consultas a la Diputación de Segovia y a la Junta de Castilla y León, además de «no haber contado con nuestra opinión».

Expira al plazo

Palomo, por su parte, reprocha a la asociación «la falta de credibilidad», ya que «no saben ni el número de personas a las que representa». En cuanto al planteamiento sobre el que asienta la defensa de la mancomunidad, recuerda que el Consistorio de El Espinar «no está prestando el servicio de agua a Los Ángeles de San Rafael porque lo dijo un juez». La alcaldesa añade que el Ayuntamiento no ha podido recepcionar el abastecimiento, que afecta a varios núcleos, porque «está con cargas y gravámenes». Ese lastre lo hace «inviable».

Así, la gestión del suministro continúa en manos de Aquona a través de las instalaciones de la propia urbanización, con un marco legal fundamentado en el acuerdo transaccional que creó la entidad urbanística de conservación al pasar Los Ángeles a formar parte plena del municipio. Dicho acuerdo exime al Ayuntamiento de la obligación de prestar el servicio de agua. Sin embargo, el plazo transitorio de cinco años estipulado para esta alternativa expiró el pasado día 3, matiza Lucía Cobo.

La presidenta de la comunidad de copropietarios piensa que dicha fórmula ha sido prorrogada frente a las quejas de los vecinos, que van a iniciar una recogida de firmas. Mientras el resto de servicios básicos ya han sido recepcionados por el Ayuntamiento de El Espinar, en aplicación de una sentencia firme de 2012, el del agua continúa enfrentando a vecinos y el Consistorio. Cabe recordar que, tras aquella resolución judicial, los propietarios con contador, que son los que asumen los gastos de las inversiones realizadas por Aquona, decidieron pagar solo la tasa pública municipal de El Espinar para el resto de núcleos. Esto suponía abonar un 300% menos de la tarifa que imponía la empresa, lo que derivó en que la gestora llevara a juicio a varios propietarios por impago.

Mientras tanto, los copropietarios perseveran en su lucha. Su presidenta arguye que la ley prohíbe el actual suministro al provenir de un ciclo cerrado que recicla el agua que antes han vertido los vecinos. Es decir, se oponen al abastecimiento a través del pantano deportivo y requieren que sea a través de El Tejo.

El Tejo no da para más

La iniciativa de la mancomunidad, que actualmente está en fase de exposición pública, ofrece otra alternativa, ya que dicho embalse «da para lo que da», afirma la alcaldesa en referencia a que no hay posibilidad de sujetar las reservas de agua ni tampoco donde embolsar la concesión avalada por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Además, «la presa está obsoleta, es la misma que hace cuarenta años, pero nosotros hemos triplicado la población». De ahí que la regidora insista el pedir la recrecida de El Tejo.

Detrás del ente intermunicipal propuesto late la intención de «no renunciar a ninguno de los puntos de captación», esgrime Palomo. Esa voluntad requerirá crear interconexiones para garantizar el abastecimiento. Así, la previsión pasa por usar las infraestructuras de Los Ángeles, las presas del Carrascal y la de Los Ángeles, además de las plantas de depuración de agua potable y de residuales y algunos depósitos para prestar el suministro y depuración, aunque la mancomunidad queda abierta para otros servicios. El expediente –dice la regidora– ya cuenta con los informes jurídicos de los dos ayuntamientos y otro de un asesor externo que confirman la legalidad, y en su momento se incluirá el de auditoría externa.

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