Los hosteleros se sienten ignorados por Luquero y amenazan con un cierre patronal

Clientes en una terraza de la Plaza Mayor./El Norte
Clientes en una terraza de la Plaza Mayor. / El Norte

El sector exige a la alcaldesa una rectificación de las declaraciones en las que calificaba de «ranchitos privados» los cerramientos de terrazas

QUIQUE YUSTESegovia

La Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS) exige a la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, que rectifique las declaraciones en las que hablaba de «ranchitos privados» al hacer referencia a la propuesta de posible cerramiento de las terrazas de bares y restaurantes durante los meses de otoño e invierno. El presidente de la agrupación, Roberto Moreno, mostró el enfado que en el sector habían causado las palabras «despectivas, ofensivas, dañinas y fuera de lugar que realizó Clara Luquero» el pasado martes.

Las declaraciones de la alcaldesa parecen haber colmado el vaso de la paciencia de los responsables de la (AIHS) , molestos desde hace tiempo por la intención del Ayuntamiento de cobrar una tasa a los turistas que lleguen a la ciudad, por la posibilidad de prohibir fumar en las terrazas, por su rechazo a permitir cerrar las mismas durante los meses de invierno o por la previsible obligatoriedad que tendrán en el futuro de guardar su mobiliario por las noches fuera de la vía pública. De hecho, el presidente de la agrupación, Roberto Moreno anunció ayer que contemplan acciones como iniciar una recogida de firmas o incluso un cierre patronal durante varios días o un fin de semana como medidas de presión. «Es algo que no nos interesa pero si seguimos teniendo esta presión no tendremos más remedio que hacerlo. Si no hay diálogo ni consenso... Se nos debe tener en cuenta», subrayó.

La principal reivindicación de los hosteleros segovianos es tener «protagonismo» en la futura ordenanza de terrazas que ultima el Ayuntamiento de Segovia y de la que aseguran desconocer el último y definitivo borrador. En ese proyecto figuran normas como la obligación de almacenar el mobiliario de las terrazas fuera de la vía pública, medida que, según la AIHS, llevaría al cierre del 80 o 90% de los bares y restaurantes del casco histórico. «Es algo inviable», señaló Moreno.

Otro de los puntos conflictivos de la nueva ordenanza es el previsible rechazo a la posibilidad de cerrar las terrazas durante los meses de invierno y otoño. Aunque declaran desconocer cuál es la propuesta concreta del Ayuntamiento en este sentido, porque no han tenido acceso al último borrador, matizan que su sugerencia no consiste en «cerramientos herméticos», aunque tampoco lo ven con malos ojos, sino que proponen elementos como cortavientos o mamparas, que sí estaban recogidos en anteriores borradores de la ordenanza para delimitar las terrazas. «No son absolutos y se pueden quitar en los meses de verano», afirmó el presidente de los hosteleros segovianos tras enumerar varias ciudades de España y de Europa en las que sí se permiten esas fórmulas.

Por otro lado, Moreno recordó el «cantazo» del Ayuntamiento de Segovia al pintar hace unos meses de amarillo las líneas que marcan en el suelo el espacio que deben ocupar las terrazas. «Es algo que no ocurre en otras ciudades», afirmó. También lamentó que sea un técnico municipal el que determine cuantas mesas puede colocar cada establecimiento en las terrazas y criticó que durante las últimas semanas la Policía Local acuda «a las dos menos cinco o menos diez de la noche» a las terrazas para levantar a los clientes. «Son normas que vienen dadas por los políticos. No son de la Policía Local». En este sentido, pidió más flexibilidad en los horarios durante las noches de verano.

«Desagradable»

Las denuncias realizadas por la AHIS no acabaron ahí. Se quejan también del elevado precio de las tasas de terraza, «que han subido un 400% en los últimos cuatro años» ,o de la suciedad de las calles en las que se instalan. «Es muy desagradable. Muchas veces el suelo está asqueroso y eso no es culpa nuestra y no es una acusación al servicio de limpieza», declaró Moreno, quien señaló que en algunos casos los propios hosteleros han adquirido maquinaria para limpiar ellos mismos el suelo. Además, puso como ejemplo que en la calle Juan de Segovia, donde tiene su restaurante, han aparecido cinco ratas durante la última semana.

Todas las reivindicaciones y demandas realizadas por los hosteleros fueron contextualizadas por la AIHS en el peso que el sector tiene en la economía de la ciudad y de la provincia. «La hostelería en Segovia es el 90% de los puestos de trabajo y de la economía. No hay otro sector que cree tantos empleos. Nos preguntamos qué ocurriría en la ciudad, y sobre todo en el casco histórico, si no existieran esos bares y restaurantes con terrazas, porque hay un turismo gastronómico importantísimo. Habría que preguntarse si el turismo seguiría viniendo».

Explicó que de los cerca de 180 establecimientos que cuentan con licencia de terraza en la ciudad, el 90% son anuales, de ahí la importancia que para ellos tiene poder cerrarlas en invierno, sobre todo en el casco histórico. «En San Lorenzo, Nueva Segovia, Puente Hierro... Ahí hay libertad», dijo Moreno, quien defiende la convivencia entre los vecinos y las terrazas. «Sabemos mejor que nadie nuestros derechos y también nuestras obligaciones, pero la hostelería se merece un respeto. Nos tienen que dejar en paz y trabajar», señaló Moreno, quien llegó a decir que la «hostelería merece un monumento».