El Hospital reduce en menos de tres años la espera para operarse de 66 a 48 días

Un equipo de cirugía realiza una operación en un complejo hospitalario. /El Norte
Un equipo de cirugía realiza una operación en un complejo hospitalario. / El Norte

El Sindicato Médico cree que aún hacen falta «entre un 15 y un 20%» de profesionales para cumplir los objetivos de la Consejería

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Abril de 2016. El Hospital General de Segovia arrastraba una demora media para ser intervenido de 66 días. En total, 1.753 pacientes aguardaban entrar en quirófano y 136 de ellos acumulaban un retraso superior a los seis meses.

Diciembre de 2018. El complejo asistencial de referencia en la provincia cierra el año con 48 días de tardanza media para ser intervenido quirúrgicamente. Dieciséis jornadas menos que hace menos de tres años, cuando la Consejería de Sanidad se propuso la lista de espera en los centros hospitalarios de la comunidad autónoma mediante la implantación del llamado Plan Perycyles. Ahora, los números dan la razón a la Administración regional, que ayer y presumía de objetivos cumplidos gracias a esta estrategia.

Estos resultados se han dejado notar en el complejo que dirige José Manuel Vicente, más amigo de analizar la evolución de las demoras quirúrgicas a partir de las tendencias registradas a lo largo del tiempo que de hablar de los datos aislados de cada trimestre que publica la Consejería de Sanidad a través de su portal de salud en Internet. La curva de la evolución de las listas de espera en Segovia dibuja, con algún repunte que otro, una curva descendente desde hace tres años. Es decir, desde el cierre de 2016, ejercicio en el que la Junta de Castilla y León activó el Plan Estratégico de Eficiencia y de Control y Reducción de Listas de Espera (Perycyles).

Ese trazado a la baja es el fruto no solo de la teoría planteada el dicho plan, sino del esfuerzo de los profesionales implicados en llevarlo a la práctica, ha elogiado en repetidas ocasiones el responsable de la sanidad pública segoviana. Además, el tiempo no es la única variable que el Hospital General ha logrado recortar, también hay menos pacientes que aguardan ser operados, según concluyen los números desvelados ayer por el consejero, Antonio María Sáez Aguado.

Este nuevo curso que acaba de empezar ha arrancado con 1.221 ciudadanos en Segovia a la espera de pasar por el quirófano. Y a diferencia de aquellos registros de abril de 2016, solo dos acumulan una tardanza superior a los seis meses. Por lo tanto, el alivio en la nómina de operaciones pendientes se sitúa por encima del 30% a lo largo de estos algo menos de tres años en los que está en vigor el Plan Perycyles.

Prioridades

Los de 2018 son los mejores resultados en la gestión de las listas de espera en la provincia a la clausura de un ejercicio desde 2011, cuando el complejo asistencial de la carretera de Ávila acumulaba una demora media de 39 días, con 1.054 pacientes en espera quirúrgica y ninguna intervención pendiente por encima del medio año de retraso. También es justo decir que en aquel recuento no se incluía alguna especialidad que ahora sí se tiene en cuenta, como Dermatología.

La principal novedad que trajo consigo la instauración de al estrategia regional fue la distribución de los casos en cartera en función de su gravedad y de las consecuencias vitales que entraña la tardanza de la intervención para el paciente. Se establecieron tres niveles de prioridad a partir de la urgencia. El Hospital General de Segovia despidió el curso pasado sin enfermos en cartera cuyo tratamiento, siendo programable, no admite una demora superior a 30 días. Durante el último trimestre de 2018 se efectuaron 32 operaciones urgentes, con un retraso medio de trece días, prácticamente en el promedio del resto de la comunidad autónoma.

En cuanto a los casos que se encuadran en el segundo nivel de prioridades, el complejo asistencial realizó 127 cirugías. Ningún tratamiento quirúrgico tardó más de los tres meses estipulados por la estrategia implantada, siendo uno de los ocho hospitales de Castilla y León que logró dejar en cero esta casilla de operaciones pendientes que por la situación social o clínica del enfermo no han de demorarse más allá de noventa días. De hecho, la tardanza media para entrar en quirófano en estos casos fue de 36 jornadas, 32 menos que la media regional.

Satisfechos con antelación

Por último, el complejo segoviano prácticamente hizo los deberes sin mancha alguna al cumplimentar los casos de nivel 3 de prioridad casi al 100% . Entre octubre y diciembre pasados realizó 1.060 operaciones quirúrgicas de las 1.062 definidas mediante esta escala de urgencia aplicada a pacientes cuya patología permite la demora del tratamiento ya que ese aplazamiento no produce secuelas importantes. Solo quedaron dos en cartera por encima del tope de 180 días estipulado dentro del plan autonómico.

En la presentación de los datos autonómicos, el consejero de Sanidad resaltó ayer que el sistema sanitario de Castilla y León ha cumplido un año antes de lo previsto los objetivos del Plan Estratégico de Eficiencia y de Control y Reducción de Listas de Espera al reducir hasta 24.495 el número de pacientes que esperan una intervención quirúrgica y reducir la demora media en trece días, hasta situarse en 65. Una dilación que se sitúa por encima de la que se produce en el Hospital.

La Consejería de Sanidad ha anunciado mantendrá la «tensión» con las medidas puestas en marcha con el fin de tratar de disminuir el número de pacientes en lista de espera este año por debajo de las 20.000 personas y que la demora media sea inferior a 60 días.

La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) otorga el mérito de estos resultados al trabajo de los profesionales y a su sacrificio, a pesar de los recortes que han tenido que soportar en medios y personal. En el Hospital hacen falta «entre un 15% y un 20% más» de médicos especialistas para cumplir los objetivos y las prioridades del plan regional de reducción de listas de espera quirúrgica, aseguraba recientemente Miguel Marina, delegado provincial la organización profesional. Por su parte, la administración sanitaria cree que la plantilla está dimensionada, como lo acredita la tendencia positiva del centro hospitalario en lo que respecta a la gestión de las demoras quirúrgicas. En el último lustro, el tiempo de espera medio para ser operado ha descendido casi un 30%.