Trescasas: un guiño a la hermandad por el incendio

Una de las muchas actividades de las fiestas de Trescasas, con los niños como protagonistas. /El Norte
Una de las muchas actividades de las fiestas de Trescasas, con los niños como protagonistas. / El Norte

Trescasas honra a bomberos y voluntarios que sofocaron el fuego en el municipio en julio

LUIS J. GONZÁLEZSegovia

Las fiestas patronales de Trescasas, en honor a Nuestra Señora del Rosario, reconocerán desde hoy al domingo el papel de bomberos y voluntarios para sofocar el incendio que puso el 7 de julio en jaque al municipio. El mensaje de su alcalde, Borja Lavandera, es claro: «El pueblo se unió ante la adversidad y ahora nos toca celebrar y reconocer a esa gente, que puedan disfrutar de unas fiestas todos juntos». En esencia, de toda circunstancia negativa hay una fortaleza. En este caso, la solidaridad ante las llamas.

Tras el desfile de peñas de esta tarde, que partirá acompañado de una charanga por la Calle Real a eso de las 20:00 horas, el pregón reconocerá, a partir de las nueve, la lucha contra el fuego, centrada en la labor de voluntarios y profesionales. «De forma desinteresada y profesional, ayudaron a sofocar el incendio. Se trata de reconocer a los profesionales, que hicieron el trabajo de forma excepcional, y a todos los voluntarios, que se jugaron la vida con los pocos medios con los que contaban para que su pueblo no desapareciera. Queremos que sea un día muy especial de reencuentro y de emoción», subraya Lavandera. Subirá al balcón municipal una representación de los voluntarios del pueblo y uno de los bomberos actuará como portavoz. Por el medio, alguna sorpresa guardada en secreto.

Trescasas, ya por encima del millar de habitantes, es uno de los pueblos que más población ha ganado en unos tiempos donde la norma demográfica mengua. «Tenemos que presumir de ello, somos la envidia de muchos otros pueblos que, desgraciadamente, están perdiendo población». Su media de edad, de 36 años, es un activo impagable. «Tenemos que aprender de ello, que se sientan integrados. El municipio ahora mismo tiene presente, pero necesitamos que tenga futuro. Por lo tanto, tenemos que hacer que sientan el pueblo como suyo y sigan viviendo entre nosotros de la mejor manera posible». Para Lavandera, la clave para asentar población está en la filosofía. «Estamos muy cerca de Segovia, pero no hemos perdido la esencia y seguimos siendo un pueblo. Otros, bajo mi punto de vista, la han perdido. Aquí hay una calidad de vida muy alta».

El programa mantiene la parte más clásica de su contenido, repite actividades recientes como la holi party –una fiesta de polvos que cumplirá su segunda edición el viernes a las 19:00 horas– y añade otras novedades. Es el caso de los vermús amenizados por los quintos del sábado y el domingo. También una guerra de agua, el domingo después de la paella, o la música de El Canto del bobo –domingo a las 19:00 horas–como colofón de las fiestas de la localidad.

El punto neurálgico estará en las verbenas, con las orquestas Tritón (jueves), Tanzania (viernes) y Nebraska (sábado, con discomóvil como cierre) y en las comidas populares, un momento de encuentro para la charla distendida entre vecinos y amigos. El Ayuntamiento plantea un 3x2, de tal forma que al adquirir las tres comidas, el vecino paga solo dos. Se trata de una cena con huevos fritos, chorizo y lomo, una caldereta y una paella. «Lo que funciona no hay que cambiarlo». El ticket individual son cinco euros; el pack con los tres cuesta diez.

Juegos tradicionales

Tampoco se pierde la esencia con juegos tradicionales como la tanga o los bolos, que tendrán su momento el domingo, después de las comidas. Los más pequeños tienen su hueco con un parque infantil del sábado y unos juegos con animadores mañana al mediodía. «Así ayudamos a conciliar a padres y madres que tengan que trabajar». En un pueblo joven, el concurso de disfraces infantil –mañana a las 18:00 horas– cuenta con una participación masiva.

El programa cuida también la parte religiosa como vehículo de los festejos, con la misa del sábado a las 13:00 horas y la posterior procesión, con la tradicional subasta de andas. «Son cosas que hay que mantener, conservar y respetar», concluye el alcalde.