El grito del motor como pistoletazo para Chañe, un pueblo que se triplica

Vecinos y peñistas de Chañe posan durante una edición anterior de sus fiestas. /El Norte
Vecinos y peñistas de Chañe posan durante una edición anterior de sus fiestas. / El Norte

El campeonato de supercross nocturno de Chañe es una de las actividades centrales de los festejos en honor a San Roque, que comienzan mañana y siguen hasta el domingo

MÓNICA RICOSegovia

La localidad de Chañe celebra estos días sus fiestas en honor a San Roque y en ellas vecinos y visitantes se reúnen en torno a decenas de actividades y propuestas para el disfrute de todos. Si durante el mes de agosto ya se nota un aumento de población, durante estas jornadas, y especialmente para disfrutar de algunas de las actividades, la población incluso llega a triplicarse en estas fechas.

Es el caso del campeonato de supercross nocturno, que este año cumple su vigésimo primera edición y que suele ser uno de los principales atractivos de estas fechas. Los motores empezarán a rugir mañana a eso de las 22:30 horas. Así, las fiestas en honor a San Roque comienzan de forma oficial la noche anterior al día 15. Por eso, la puesta de largo oficial se dará mañana con el chupinazo, aunque en Chañe llevan varios días disfrutando de actividades, especialmente deportivas.

A partir de hoy, las fiestas se prolongarán hasta el domingo, con un amplio programa de actividades en las que no faltarán las misas y procesiones bailadas en honor al Santo. Cada año, durante las fiestas, también se realizan distintas actividades como exposiciones o atracciones para niños y grandes, y, por supuesto, no faltará la música. Las peñas también juegan un papel muy importante durante las fiestas y los jóvenes del municipio y de otros pueblos disfrutan como nunca de estos días en los que no faltan las veladas musicales, unos animados vermús y distintas atracciones. Son unos días de alegría, en los que no faltan las tradiciones y los reencuentros, así como la armonía entre los vecinos, tanto los que residen en el municipio todo el año como los que acuden allí a disfrutar de sus vacaciones de verano.

Chañe prevé triplicar la población para disfrutar de las actividades, que comienzan a las 20:00 horas con la recogida de las reinas y el rey, acompañados de la música de la charanga. Media hora después, en la plaza Mayor, tendrá lugar la coronación de los jóvenes, para después dar paso al pregón y el chupinazo de inicio de las fiestas. Ya durante la noche, la acción se trasladará hasta el circuito de motocross. Allí se acercan corredores de toda la región, acompañados de familiares y amigos, pues la que se desarrolla mañana es una prueba puntuable para el circuito de Castilla y León.

Ritmos variados

Con todo, el campeonato de supercross nocturno es sólo el aperitivo de la primera jornada de las fiestas, que continuará con la música en la plaza Mayor, de la mano de una disco móvil, cuyos ritmos prolongarán la fiesta hasta la madrugada. Por delante aún queda mucha actividad. La del jueves se abre con una misa solemne en honor a Nuestra Señora, seguida de procesión y un vermú acompañado de la música de la charanga. La tarde se llenará de ritmo y deporte, con una máster class de spinning y la noche se copará con la música de la orquesta y un bingo.

El viernes, día de San Roque, la música llenará la villa desde primera hora con un pasacalles con dulzaina y tamboril, seguida de la misa en honor al santo y procesión con su imagen. Los pequeños podrán disfrutar durante la tarde de una fiesta de la espuma y un parque infantil, y ya por la noche una velada musical y concurso de disfraces.

Para el sábado, las actividades pasan por la celebración de la misa de difuntos que dará paso a vermú acompañado de la charanga. Por la tarde, vecinos y visitantes podrán correr ante los astados en un encierro ecológico y, ya por la noche, disfrutar de una nueva velada musical. Las fiestas se cierran el domingo con una gran paellada que reunirá a cientos de vecinos en el parque municipal; una máster class de zumba, y cine de verano en la plaza Mayor.

Así es como un pueblo con unos 800 habitantes aprovecha su cercanía a Cuéllar –unos 15 kilómetros– para erigirse en protagonista.