Desde una gargantilla de 2.000 euros a 14 billetes de lotería, la segunda vida de los objetos perdidos

Jacinto Jorge, con un carrito de bebé. /Antonio Tanarro
Jacinto Jorge, con un carrito de bebé. / Antonio Tanarro

El pujante turismo contribuye a que el número de artículos extraviados en Segovia haya aumentado cerca de un 20% en cinco años

CLAUDICA CARRASCALSegovia

Una gargantilla de oro valorada en más de 2.000 euros es el objeto de más valor que los ciudadanos han devuelto en los últimos años, y entre los más curiosos se encuentran los 14 décimos de lotería que se encontraron en 2018 y que nadie reclamó. Los artículos que la gente llega a perder en la vía pública, taxis o transporte son de lo más variopintos. Desde una bicicleta, maletas y carros de la compra hasta un datáfono o un carrito de bebé, lo que demuestra que el tamaño no excluye la pérdida. Extraviar artículos personales es algo común, pero devolverlos también, al menos así lo demuestran los más de 300 objetos perdidos que cada año recibe la Policía Local de Segovia y que almacena durante un plazo de dos años.

Una sala de unos diez metros cuadrados rodeada con estanterías metálicas con cuatro niveles de altura, todas ellas, repletas de cajas y paquetes alberga la mayor parte de los objetos que pierden segovianos y turistas a lo largo del año en la ciudad. Comparten espacio con los decomisos que realizan los agentes, por ejemplo, de bebidas alcohólicas por su consumo en la vía pública o por parte de menores. Eso sí, los productos de más valor están custodiados en una caja fuerte. De este modo, estas cuatro paredes del cuartel del polígono El Cerro se convierten en el refugio más seguro para todo tipo de objetos hasta que sus propietarios acuden a reclamarlos.

En 2018 la Policía Local recogió 366 objetos perdidos, un 3,3% más que en el ejercicio anterior, cuando se almacenaron 12 menos y un 18% más que hace cinco años, ya que en 2013 se registraron 300 entradas. Un incremento que, según el inspector responsable de la oficina, Jacinto Jorge, se debe al aumento progresivo de turistas que visitan Segovia cada año, pero también a la mayor conciencia ciudadana.

Los documentos de todo tipo, desde documentación personal, hasta certificados o escrituras constituyen el grupo más abundante de los objetos perdidos que llegan a estas instalaciones (231) a lo largo del año, le siguen las carteras con documentación (129), los Documentos Nacionales de Identidad (72) y los llaveros (64).

Cada vez son más los sistemas que permiten al propietario localizar la ubicación del teléfono móvil en caso de pérdida o robo, sin embargo, estos dispositivos siguen siendo uno de los artículos protagonistas en las denuncias. También uno de los objetos perdidos más abundantes, ya que solo en 2018 la Policía Local almacenó 50 terminales, pero según Jacinto Jorge, no todos se reclaman, tan solo los de más valor son recogidos por sus propietarios.

Las gafas tanto de sol como graduadas ocupan la sexta posición de los artículos más frecuentes (46), y en la categoría otros se registraron 20. En ella se engloban todo tipo de dispositivos y efectos como carros de la compra, herramientas o ruedas de repuesto de vehículos. Además, en 16 ocasiones se devolvió dinero y también entraron al almacén el año pasado 16 tarjetas de crédito. Le siguen las joyas como pulseras anillos y relojes (11), la ropa, con un total de 7 prendas encontradas, las cámaras de fotos (6) y los cochecitos de bebé (1).

Los efectos más reclamados y que se entregan con más facilidad son los catalogados como documentación personal, explica el inspector. Si hay una mínima identificación los agentes realizan las indagaciones necesarias para localizar al propietario a través del padrón municipal y se comunican con él. En caso de no coincidir con ningún ciudadano de Segovia se coteja con otras ciudades del territorio español y se envía al lugar de procedencia del mismo con el fin de que la policía de la localidad realice los trámites oportunos. Si los documentos pertenecen a extranjeros los derivan a la Comisaría de Policía Nacional, que a través de la oficina de extranjería puede localizar al dueño.

En cualquier caso, y en especial, si se trata de objetos de alto valor la persona que acude a reclamar tiene que demostrar su propiedad. Jacinto detalla que hay casos como los DNI o carnet de conducir en los que resulta muy sencillo de corroborar, sin embargo, en otros es más complejo como ocurre con las llaves o carteras sin documentación identificativa. En esta situación el reclamante tiene que tratar de proporcionar una descripción lo más detallada posible del artículo.

Cuando se trata de objetos de un alto valor el único modo de demostrar la propiedad es con el ticket de compra o a través del número de serie porque «no se pueden entregar a cualquiera», señala. Por ejemplo, en el caso de la gargantilla de oro, al hacerse público que se encontraba en las dependencias de objetos perdidos, fueron varias las personas que trataron de reclamarla, pero nadie fue capaz de acreditar la pertenencia, por lo que a los dos años se la entregaron a la persona que la encontró, comenta Jacinto.

La actividad de esta oficina permite que el 71% de los objetos perdidos que llegan a manos de la Policía Local sean recuperados por sus propietarios. Eso sí, todavía hay un 29% que nunca se reclama y, por tanto, al cabo de los dos años que estipula el Código Civil se adjudica a la persona que lo ha encontrado. Los documentos y las pertenencias en mal estado, que son rechazadas por la persona que las encontró o se desconoce su identidad, se destruyen cumplido este plazo. Sin embargo, las que pueden tener una segunda vida se empaquetan y se donan a las diferentes organizaciones sociales de la ciudad.

En 2018, el mes de octubre fue el que registró un mayor número de devoluciones de objetos perdidos, con un total de 43, le siguió de cerca mayo con 42, después enero, septiembre y diciembre cuando hubo 32 entradas, una menos en junio, en marzo 30, mientras que en julio fueron 29, en febrero un total de 28, en abril y noviembre 23 y en último lugar se situó el mes de agosto con solo 18 entradas. Sin embargo, estos datos no son representativos, ya que cada año varían de forma considerable. Por ejemplo, en 2017 acumularon 51 objetos en abril y tan solo 16 en febrero.

Sistema tradicional

La oficina de objetos perdidos sigue los cauces tradicionales tanto para la recepción de artículos como para su devolución. En caso de que encontrar un objeto que no nos pertenece en la vía pública el procedimiento es recogerlo y entregárselo o bien a un agente de Policía Local que se encuentre de patrulla o llevarlo a la sede física. Una vez allí, los agentes toman los datos del hallador porque si en un plazo de dos años su propietario no lo ha reclamado por ley le pertenece. Después proceden a su clasificación, alta en la base de datos de la Policía Local, con la ficha detallada de las características y por último su almacenaje. Para retirarlo el proceso es similar, tras certificar la propiedad del objeto el reclamante solo tiene que firmar la hoja de retirada en la propia oficina.

Cada vez son más las ciudades que se adhieren a aplicaciones móviles y sistemas informáticos que facilitan la labor y permiten a los usuarios acceder a un catálogo virtual de los objetos que se van encontrando, sin embargo, el Ayuntamiento de Segovia todavía no cuenta con esta tecnología. El responsable indica que la fórmula actual da buenos resultados, porque cualquier persona que haya perdido un objeto tiene la opción de acudir a la oficina, pero también de comprobar por vía telefónica si ha entrado en las dependencias municipales o no. No obstante, reconoce que cada vez hay una tendencia mayor a la digitalización del proceso, por lo que intuye que también se acabará implantando en Segovia, aunque advierte de que requerirá un tiempo de adaptación. Al respecto explica que para ponerlo en marcha es necesario fotografiar desde varias perspectivas cada uno de los objetos y elaborar descripciones minuciosas para que los usuarios puedan identificarlos correctamente.

La Comisaría de Policía Nacional también colabora en esta misión de recuperar los objetos que la gente pierde en la vía pública y recogen con frecuencia carteras y documentación que son depositadas por ciudadanos, además, de otro tipo objetos que remiten a la Policía Local para su custodia. En muchos casos, los documentos son DNI extraviados cuyo titular ha formulado la denuncia y lo ha renovado, por lo que su misión es contactar con ellos para que retiren la denuncia y así evitar problemas burocráticos, por ejemplo, si viajan al extranjero o en un control policial.