Fogo Rock ha venido para quedarse

Un momento de la actuación de Mojinos Escozíos, el pasado viernes por la noche en Ayllón. /El Norte
Un momento de la actuación de Mojinos Escozíos, el pasado viernes por la noche en Ayllón. / El Norte

Celtas Cortos, Mojinos Escozíos, Sínkope y The Best of Rock Tribute hacen las delicias del público en la segunda edición

PEPE ROMERAAyllón

Que en Ayllón, en el nordeste de la provincia de Segovia, la música es el eje principal de la intensa actividad cultural, es un hecho patente para todo el que en algún momento ha visitado lo más crudo de la llamada 'España vaciada'. Con poco más de 1.000 habitantes, el año pasado, a la escuela de música, la coral, la banda y una extensa programación musical, sumaban los aylloneses la primera edición de Fogo Rock, festival de rock nacido de la iniciativa de dos personas, conscientes de los vínculos que en un entorno tan depauperado establece la cultura. La iniciativa fue posible implicando a vecinos, asociaciones culturales, comerciantes y instituciones. Este año, se ha demostrado que el Fogo Rock ha llegado a Ayllón para quedarse.

Merendola previa (GastroRock), con la marca Alimentos de Segovia, autobuses para acercar y devolver a casa a los vecinos de otras localidades, espacio para acampar, sistemas responsables para evitar residuos…, todo hacía presagiar el éxito de la edición. Las puertas se abrieron sobre las 20:30 horas, con una reconversión obligada del GastroRock en bocatería improvisada que cumplió con dignidad. Los primeros en encender la llama fueron Celtas Cortos. Reivindicativos como siempre, comenzaron su repertorio haciendo corear el ya clásico 'Haz turismo' y terminaron con una traca de 'No nos podrán parar', '20 de abril' y 'Tranquilo majete'. Entre medias, otro montón de 'himnos', que es en lo que, a estas alturas, se han convertido sus canciones después de treinta años de carrera, trufados de alguna de sus más recientes creaciones.

Continuaron echando leña al fuego los Mojinos Escozíos, grupo que despliega por igual humor y rock. Sería difícil determinar en qué parcela son más brillantes. Humor, ironía, escatología y una copita de aguardiente han sido los ingredientes de sus 22 años de carrera y 16 discos. Fieles a este bagaje, desplegaron sobre el escenario todas sus armas. La gente coreó al Sevilla y su banda con sus canciones disfrutonas y lo pasó bien entre guitarrazos y eructos. Concluyeron la gamberrada haciendo sonar a todo trapo a La Oreja de Van Gogh antes de abandonar el escenario.

Sobre las tres de la mañana, subía Sínkope al escenario. Uno de los platos fuertes de la noche fue la presencia de este grupo, referente en España desde 1991 del rock urbano de raíces rurales. Originarios de Extremadura, de la zona de la Serena, Vito Íñiguez y compañía son queridos, respetados y admirados por puro merecimiento. Desde hace unos años se hicieron cargo de su carrera discográfica y se han convertido en habituales de los escenarios festivaleros. En Ayllón, arrojaron poesía procedente de lo más profundo de sus intestinos, recorriendo parte de, sus ya 12 álbumes, y presentando lo más florido del último, 'El parque de los Poetas.

The Best of Rock Tribute, la banda ad-hoc, otrora llamada Strenos, jugaba en casa. Son habituales en la comarca, incluso en su primera edición, de este mismo escenario. Llegaba a Ayllón a avivar las brasas para hacer un fin de festival fiestero. Y lo consiguieron repartiendo guitarrazos a diestro y siniestro, desgranando una lucida selección de clásicos. Rock con una importante dosis de espectáculo. ¿Y a estas alturas quién se resiste?

Espectáculos de malabares con fuego hicieron más llevaderos los cambios en el escenario. Fogo Rock ha venido a quedarse. Ya es parte de la actividad cultural de la comarca.