La final de la Champions se juega también en Riaza

Aficionados del Tottenham, junto a la tienda de campaña en el camping de Riaza. /Susana Gutiérrez
Aficionados del Tottenham, junto a la tienda de campaña en el camping de Riaza. / Susana Gutiérrez

Más de 250 hinchas del Liverpool y del Tottenham se alojan en el camping de la villa segoviana antes del gran choque

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZRiaza

Van llegando en goteo desde el pasado miércoles, sobre todo en autocaravana o en sus coches particulares, tras un largo viaje desde Inglaterra. El camping de la localidad de Riaza acoge a más de 250 hinchas británicos que disfrutarán este sábado de la final de la Champions en el Wanda Metropolitano de Madrid. La mayor parte de ellos ha llegado a través de las reservas acordadas con una plataforma de ventas, pero se han añadido también otros a mayores, que viajan a la aventura buscando un sitio para quedarse.

La zona de acampada se encuentra con una alta ocupación ya que, a los clientes habituales y circunstanciales, se han unido estos turistas futboleros. La parte central del camping se ha reservado para los aficionados ingleses, con presencia de hinchas de ambos equipos.

El color rojo del Liverpool y el blanco y azul marino del Tottenham decoran los coches, las caravanas e incluso las mesas de campo, en un ambiente de euforia previa al encuentro. «Hay más aficionados del Liverpool, pero tenemos reservas de los dos equipos, de momento todo transcurre sin incidentes, esperemos que siga así», destacan Jesús Martín y Alejandro Sanz, en la recepción del camping donde van dando la bienvenida a los huéspedes.

Más crema solar

Entre ellos, Carl, un joven inglés, incondicional del Tottenham, que llega a Riaza tras 21 horas de trayecto. Detalla que ha viajado en ferry hasta Normandía para cruzar Francia y el norte de España y arribar a su destino en la provincia de Segovia. «Un periplo largo, muy largo, pero más que descansar, lo que necesito en una ducha», confiesa. Carl se ajusta a la perfección al perfil de hincha que ha llegado hasta Riaza, sobre todo hombres treintañeros, aunque también hay alguna familia con adolescentes y niños. «La mayor parte de ellos estarán hasta el domingo, pero alrededor de medio centenar tienen reserva hasta el lunes», explica Jesús Marín.

Hinchas del Liverpool muestran el estandarte del equipo junto a las caravanas en el camping de Riaza.
Hinchas del Liverpool muestran el estandarte del equipo junto a las caravanas en el camping de Riaza. / Susana Gutiérrez

Las cervezas se convierten en el accesorio principal que acompaña a los hinchas ingleses que, debido a las altas temperaturas, han empezado a dar muestras de una clara y evidente rojez en la piel tras los estragos del sol. «Les hemos recomendado que utilicen crema solar y hemos bajado al pueblo a comprar más, debido al clima que tenemos, porque veíamos que algunos ya se habían quemado y mucho», insiste Alejandro. Lamenta que todavía no esté abierta la piscina, que se inaugura más entrada el mes de junio, «si llegamos a saber esto con más tiempo la hubiésemos tenido preparada».

A lo suyo, el fútbol

A pesar de la belleza de Riaza, su patrimonio y gastronomía, la vida de los ingleses, en su gran mayoría, se reduce al camping. «Casi todos están aquí sin moverse para nada, no salen. Solo alguno suelto ha bajado al pueblo está mañana y han colocado unas banderas en la plaza», mantiene Jesús. Alude a que «no han mostrado mayor interés por salir de aquí, algunos han comido en el restaurante, otros en sus autocaravanas, han venido a ver el futbol y a lo suyo», considera.

En cualquier caso, insiste en que el bar se ha provisto de suministro suficiente para hacer frente a la demanda. «Tenemos cervezas para esta noche y agua para mañana», ironiza. Respecto a posibles incidentes, Jesús destaca que han reforzado la vigilancia nocturna con personal del camping y también se ha alertado a la Guardia Civil para que tenga previsión de la circunstancia. «Estamos un poco a la expectativa y con la incertidumbre, esperando que todo vaya bien y no haya altercados», concluye.