Fiestas en El Espinar: las mejores galas para la ilustre visita

Verbena del Teo, con la gran hoguera en el coso de la plaza de toros. /Pedro Luis Merino
Verbena del Teo, con la gran hoguera en el coso de la plaza de toros. / Pedro Luis Merino

El Espinar celebra las fiestas con la llegada del Cristo del Caloco, que abre una semana muy intensa

LUIS J. GONZÁLEZEl Espinar

Las fiestas en honor al Santísimo Cristo del Caloco, que arrancan hoy y se prolongan hasta el próximo domingo, son un homenaje transversal al legado religioso y cultural de El Espinar. Montserrat Sanz Solís, primera teniente de alcalde, señala un elemento singular del municipio. «Todos los vecinos, sean más o menos asiduos a los actos religiosos, pasan a visitar y venerar la imagen del santo». Prueba de ello es el legado histórico de su cofradía y la particularidad de que el Cristo solo pase una semana al año en el núcleo espinariego.

El calendario empieza esta mañana con la subida de los fieles a la ermita donde el Cristo del Caloco tiene sus aposentos –junto a la A-6, a algo más de cinco kilómetros del núcleo urbano– con el apoyo de un dispositivo de la Guardia Civil. Tras una misa de campaña en las inmediaciones de la ermita, al mediodía se traslada la imagen al pueblo. A las 13:00 llega al portalón, donde las autoridades hacen la espera oficial. Comienza entonces la procesión hasta la iglesia, que culmina con la entrada triunfal al municipio. Allí queda expuesto para su veneración.

Mañana habrá otra procesión y una misa, la más importante para la cofradía porque después se reparte su refresco oficial y el tradicional bollo del Cristo. El martes es el día grande de los festejos porque la imagen vuelve a salir y hacer un recorrido más extenso por todo el municipio. Se sube a los niños a las andas para un sinfín de fotografías. Finalmente, el domingo vuelve a su ermita tras una misa a las 8:30 en la iglesia parroquial y una procesión, con una despedida oficial en el portalón hacia los cuatro puntos cardinales para los feligreses que no puedan emprender la vuelta. En la ermita, tras otra misa de campaña y procesión, se completa la romería con una tradicional caldereta popular.

Sanz Solís insiste en el tono festivo. «Que vecinos y visitantes disfruten mucho y salga todo perfecto». En el programa hay espacio para novedades, como una paellada que tendrá lugar el viernes en el parque municipal Cipriano Geromini. Es la primera vez que se organiza a mitad de semana para agrupar a peñas, pandas, quintos y demás vecinos y visitantes. El sonido de la charanga garantiza un día animado, con una posterior suelta de reses.

Se cumple medio siglo de las primeras damas y alcaldesas en El Espinar y serán ellas, presentes en las primeras fiestas, quienes den el pregón. «Son 50 años y éramos muchísimas para dar el pregón, así que es muy simbólico que sean ellas quienes lo den en nombre de todas». Aquella generación tenía siete damas –no existía entonces el requisito de haber nacido en un año concreto– y la alcaldesa. Fueron escogidas entre vecinos y personas con una cierta vinculación con El Espinar, habitual destino de verano o vacacional para muchas familias a finales de los 60. Las pregoneras serán Concha Diez Collar, Conchita García Tapia, Pepi Yáñez y María Elena Maricalva.

En un programa con tanta oferta de actividades, el día de hoy, con la bajada del Cristo y la espera en el Portalón, tiene sin duda un lugar destacado. «Para todos los vecinos y visitantes que vienen a pasar con nosotros todo el verano es un día muy afectivo porque su entrada en el municipio es muy emocionante y muchísima gente acompaña».

El clima se dispara con el tradicional cohetón, que da el pistoletazo al pregón, acompañado de alcaldesa, damas de honor, tamboriles, dulzainas, quintos, peñas y pandas. «Es otro momento muy emotivo. Creo que las damas del 50 aniversario lo van a vivir este año muy alegremente y lo van a sentir como todo pregonero que se sube al balcón con ese honor. Es algo que les impacta bastante».

El concurso de disfraces, previsto para la noche del viernes, es otro gran día de las fiestas, tanto por la participación como la preparación de los atuendos. La teniente de alcalde destaca la tradición de los festejos taurinos: «Aquí son de mucho arraigo, es algo que nos gusta mucho disfrutar». No quita para que, además, haya encierros ecológicos para los más pequeños, con astados sobre ruedas para sacar una sonrisa a pequeños y mayores.

La clásica verbena del Teo

Fiel a la tradición, El Espinar celebra el segundo sábado de septiembre su verbena del Teo. Se trata de un baile tiene como referencia la vieja costumbre que data de finales del siglo XIX en la que todos los mozos y mozas se reunían en la plaza de la Corredera para bailar alumbrados por la luz de las teas, una raja de madera que alumbra gracias a la resina. Había la costumbre de llevar un pino de unos cuatro metros de altura a la Corredera; allí se taladraba y se colocaban teas que iluminaban la plaza.

Al final del baile los jóvenes tenían la cara sucia y de ahí viene el apodo de 'ahumaos' que con tanto orgullo asumen los espinariegos. Esta costumbre fue prohibida por el peligro de que las chispas provocaran incendios, pero se recuperó a comienzos de los años sesenta cambiando el pino por una gran hoguera, y la Corredera por la plaza de toros. La concentración de antorchas empezará a las 23:30 horas y la fiesta continuará hasta bien entrada la madrugada del domingo. En los alrededores de la plaza de toros, habrá un punto violeta al que acudir ante cualquier tipo de violencia machista. Lo organizan voluntarias de Yedra.

Hay novedades curiosas en el programa de las fiestas como un concurso de cerveza 'beerpong', el viernes a las 19:00 horas. «Son actividades propuestas por los colectivos culturales y, dentro del orden que tienen que llevar y sin perder las formas, que eso se cuida mucho, hacen que nos riamos un rato, que es de lo que se trata. Las fiestas son, al fin y al cabo, momentos de reunión y de diversión», asegura la teniente de alcalde. Porque uno de los elementos identificativos de El Espinar es que los grupos de pandas o peñas, que quizás el resto del año no mantienen un contacto muy estrecho, se unen esta semana en una suerte de hermandad de muchas generaciones distintas.

Tampoco faltan actividades deportivas en un municipio con clubes y asociaciones deportivas de todo tipo. «Intentamos que las fiestas sean para todos y que todo el mundo tenga una actividad a la que le guste ir».