8-M: El feminismo se niega a ser «moneda de cambio» de los partidos en las elecciones

Concentración en la plaza de San Martín de Segovia, este viernes, convocada por la plataforma del 8-M. /Óscar Costa
Concentración en la plaza de San Martín de Segovia, este viernes, convocada por la plataforma del 8-M. / Óscar Costa

1.300 mujeres se concentran en el centro de Segovia para exigir respeto y contundencia en las políticas de igualdad

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Unas 1.300 mujeres se han concentrado este mediodía en el centro de Segovia en una acción exclusivamente prevista para ellas para gritar y escenificar su «hartazgo» contra la sociedad del patriarcado. En el manifiesto que ha presidido la protesta promovida por la plataforma feminista del 8-M , las convocantes han asegurado que «ahora somos muchas y más fuertes, salimos a la calle y poco a poco vamos avanzando en políticas de igualdad». Sin embargo, son conscientes de que «nos queda mucho por conseguir, muchos miedos que vencer y lágrimas que derramar».

No se van a rendir tras la formidable movilización del año pasado y la huelga y el seguimiento que están obteniendo en esta jornada de lucha feminista. Sus portavoces insisten en que «no estamos dispuestas a seguir encasilladas en los roles que nos impone el patriarcado y el capital, intentando ahogarnos».

«Ahora somos muchas y más fuertes y salimos a la calle para avanzar en políticas de igualdad» manifiesto de la plataforma 8-m

Desde las 9 horas, la plataforma segoviana ha organizado una serie de actividades que han tenido su punto neurálgico de encuentro en San Martín. El momento culminante de los actos de la mañana del Día de la Mujer ha sido la multitudinaria concentración que ha dejado pequeña la plaza de Medina del Campo, en la que se erige la estatua del comunero Juan Bravo, y la lectura de los buzones en los que alumnas de centros educativos han dado testimonio de su particular lucha contra la discriminación, la falta de respeto o el acoso.

Carteles y 'perfomance' contra la violencia machista en el centro de Segovia. / Óscar Costa

Tras el desayuno, las asistentes han participado en distintos talleres, muchos encaminados al fomento de los cuidados entre mujeres, como ha explicado una de las portavoces del movimiento en Segovia, Sara Galindo. Su compañera, Edu Sánchez, ha sido muy crítica con el gobierno y con los partidos políticos, a los que acusa de perderse en banalidades y no afrontar de una manera real y efectiva la igualdad entre sexos.

«No es cosa de figureo»

La lucha feminista «no es una cosa de figureo, no nos vamos a convertir en el 1 de Mayo de los sindicatos», ha apostillado. Sánchez lamenta que la clase política no acometa en serio y con rigor políticas para erradicar los problemas que arrastran las mujeres por el mero hecho de serlo, como la violencia machista o la discriminación laboral.

Así, exige a los políticos «contundencia». Al mismo tiempo, la representante del 8-M de Segovia ha advertido a los partidos que «no usen el feminismo como moneda de cambio en las elecciones» que se avecinan, por que sino «los mandamos a la calle».

«De esa misma rabia, dolor y frustración nos rebelamos contra toda violencia machista» manifiesto de la plataforma 8-m

El manifiesto de este mediodía también ha hecho hincapié en la unidad de acción de las mujeres en sus reivindicaciones, en el «compañerismo y el apoyo mutuo al ser víctimas de este sistema patriarcal y capitalista que nos oprime, nos limita y nos veja diariamente».

El llamamiento a permanecer «unidas, bravas, valientes, todas juntas, al margen de la edad, la etnia, la capacidad funcional, el lugar de origen o de residencia» ha estado muy presente en ese alegato de la concentración y en las actividades programadas por la plataforma para hacer visible el movimiento feminista de Segovia.

La lluvia acompañó a la cacelorada de inicio de la huelga del 8-M en Segovia.
La lluvia acompañó a la cacelorada de inicio de la huelga del 8-M en Segovia. / C. B. E.

Por último, el manifiesto ha expresado la rebelión de la mujer contra la violencia machista y el dolor y la rabia que siembra. «Nos levantamos para exigir todo lo que nos pertenece para construir colectivamente una sociedad que vele por la equidad, el respeto, la libertad de expresión y la integridad social para todas las personas».

La organización de la movilización 'violeta' está muy satisfecha con la respuesta obtenida a lo largo de la jornada, a falta de la gran manifiestación de las siete de la tarde, en la que confían en repetir el éxito masivo del año pasado, con más de 9.000 personas marchando por la ciudad. La cacerolada de la medianoche del jueves fue el sonoro inicio a un día plagado de reivindicaciones en clave feminista.