El «estado deplorable» de los cuarteles causa hartazgo en la Guardia Civil

Valla en la fachada del cuartel de La Granja de San Ildefonso en previsión de desprendimientos./E. N.
Valla en la fachada del cuartel de La Granja de San Ildefonso en previsión de desprendimientos. / E. N.

El puesto de Pedraza carece de agua corriente y calefacción y en el edificio del Real Sitio hay desprendimientos en la fachada

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) califica de «deplorable» el estado en el que están muchos de los cuarteles. Así lo define el portavoz de la organización, José Cobos, quien achaca las carencias que sufren estos edificios a su antigüedad. «La mayoría están obsoletos», asegura. La prometida modernización de las instalaciones no llega mientras los viejos acuartelamientos acumulan problemas de habitabilidad. La central que ha dado un nuevo toque de atención sobre este panorama añade otro déficit, el de agentes, lo que todavía hace más inhóspito y complejo el trabajo de servicio al ciudadano en un territorio tan disperso y diseminado como es la segoviana.

La Benemérita se queja de recibir un «trato injusto» con respecto a la Policía

La Asociación Pro Guardia Civil ha remitido recientemente una carta a la Secretaría de Estado de Seguridad para pedir un «reparto equitativo y justo» en las partidas económicas destinadas por el Ministerio de Interior a las fuerzas de seguridad del Estado. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 18 de enero un plan de infraestructuras para los próximos seis años provisto de una dotación de unos 600 millones de euros. Según la asociación de la Benemérita, tanto este cuerpo como el de la Policía percibirán la misma cantidad, 275 millones. Sin embargo, para el colectivo profesional de la Guardia Civil, esta distribución «no es justa». En la misiva a la secretaria de Estado, Ana Botella, argumenta la Benemérita dispone de cuatro veces más instalaciones que la Policía. En concreto, 2.703 dependencias frente a 674l. Asimismo, hace ver en el escrito que las necesidades de modernización son más acuciantes en el seno de la Guardia Civil, ya que el 28% de los puestos del Instituto Armado acumulan más de cincuenta años de antigüedad, mientras que los recintos policiales son más recientes. Bajo esta premisa, la Benemérita considera que necesita más inversión que la Policía para no ser «la hermana pobre». En esta línea, la asociación también se queja al Ejecutivo central de las «considerables diferencias a favor de la Policía» en las asignaciones previstas en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.

Hay cuarteles que «literalmente se caen a pedazos», advierten los representantes de la asociación, que al mismo tiempo se quejan de la falta de inversiones públicas para mejorar estos espacios que presentan un estado de conservación «lamentable». Para muestra, dos botones localizados en la provincia. La AEGC pone el ejemplo del puesto de Pedraza, donde «por no tener no tienen ni agua corriente ni calefacción y estamos en el siglo de la tecnología no en la era del candil».

El portavoz de la asociación apunta que los agentes han tenido que recurrir a sus propios bolsillos y emplear parte de sus sueldos para poner remedio a estos problemas mediante la instalación de estufas para combatir el frío intenso del invierno por estos lares. Sin embargo, los guardias no ha encontrado la solución a la falta de agua corriente «porque la escasa presión con la que el agua llegaba al cuartel impedía que llegase a las viviendas», relata el representante de la agrupación profesional. Así, los agentes y sus familias han de usar para ducharse un baño que hay en dependencias oficiales, junto al cuarto de puertas del acuartelamiento.

Tuberías reventadas

José Cobos indica que estas arquitecturas y este reparto de los espacios datan de principios del siglo XX. Es decir, «en un momento de urgencia para algún agente que viva en el puesto se encontrará él en chancletas en dirección al baño mientras un compañero está de servicio en la oficina». El Ayuntamiento de Pedraza, después de varios meses, instaló una bomba para dotar de más presión al suministro con el fin de que el agua llegara a las viviendas. Sin embargo, las viejas tuberías no lo han soportado y han reventado.

El segundo ejemplo «acuciante» con el que la AEGC ilustra el abandono que sufren los cuarteles segovianos es el de El Real Sitio de San Ildefonso. Las grandes nevadas de hace un año provocaron la caída de los canalones que recogen el agua de lluvia. A día de hoy, «ante la falta de presupuesto para arreglar estos desperfectos, el problema ha ido a mayores», asevera Cobos. El agua pasa directamente a la fachada, lo que ha originado que «se desprendan enormes trozos de la monocapa que la recubre y que otros muchos estén al caer, con el consiguiente peligro para los viandantes», avisa la Asociación Española de Guardias Civiles. De momento, la solución que se ha dado es precintar el paso por la zona y colocar vallas para impedir accidentes.

Los dardos críticos de la AEGC van dirigidos a la diana de la Administración General del Estado. «Es un despropósito mantener el actual despliegue territorial sin una fuerte inversión en personal y dependencias», subraya el colectivo profesional. En este sentido, el déficit de medios y los acuartelamientos anticuados retraen a muchos agentes de solicitar destinos en el medio rural, expone el portavoz de la AEGC. José Cobos apunta que «el atractivo fundamental» para que guardias civiles se asienten en los pueblos es la vivienda, pero esa falta de habitabilidad hace que se echen para atrás.

Sobrecarga de trabajo

Esta ausencia de relevo y la merma de efectivos que han padecido las plantillas por la «exigua por no decir nula» tasa de reposición traen consigo que haya cuarteles con «solo uno o dos agentes», ahonda Cobos en la crítica. Esta escasez redunda en el servicio que se presta al ciudadano, a pesar de los esfuerzos y de la voluntad de los profesionales. «La consecuencia inmediata es que se sobrecarga de trabajo otros puestos, también escasos de personal, que sin conocer bien la demarcación y a los vecinos tienen que dar el servicio de igual manera», expone el portavoz.

Por eso, los representantes de la Asociación Española de Guardias Civiles exigen al Gobierno más inversión para medios y personal o de lo contrario que plantee un nuevo despliegue territorial.