La Escuela de Idiomas cree que el Ezequiel González es «ideal» para ampliar sus instalaciones

Alumnos en una clase de la Escuela Oficial de Idiomas, en el instituto Mariano Quintanilla. /A. de Torre
Alumnos en una clase de la Escuela Oficial de Idiomas, en el instituto Mariano Quintanilla. / A. de Torre

El centro atiende a más 1.700 matriculados y se ve obligado a usar aulas del Conservatorio para algunas clases del turno de mañana

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Las instalaciones que emplea la Escuela Oficial de Idiomas de la capital segoviana se van quedando año tras año pequeñas. El problema de espacio no es nuevo; y aunque la 'convivencia' ya consolidada en el tiempo con el instituto Mariano Quintanilla, que es el que acoge el funcionamiento del centro de aprendizaje de lenguas extranjeras, no ha sido traumática ni conflictiva, la escuela necesita disponer de sus propias instalaciones adecuadas a la enseñanzas que propone y acordes a las novedades que incorpora cada ejercicio académico, esboza la directora de la escuela, Nuria Álvarez.

La Consejería de Educación pone de manifiesto que los planes sobre el futuro aprovechamiento de las dependencias del instituto Ezequiel González están aún sin definir. Ese uso se concretará conforme el centro se vacíe de actividad como consecuencia del traslado al complejo que se edificará en San Lorenzo del alumnado y de los estudios que se vienen impartiendo tanto en Formación Profesional como en Secundaria.

Sin embargo, el delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar, no ve con malos ojos que el Ezequiel González, una vez desocupado, pueda albergar la sede de la Escuela Oficial de Idiomas. Esta opción sería «ideal», añade la directora del centro, ya que «no acarrearía una enorme mudanza». Y es que el Mariano Quintanilla y el Ezequiel González comparten manzana en el barrio de El Salvador de la ciudad. La cercanía sería un punto a favor, insiste Nuria Álvarez. Luego habría que tener en cuenta el proyecto de acondicionamiento que necesitaría para adecuarse a las necesidades de la escuela, por la que pasan cada día en torno entre 1.500 y 1.700 estudiantes, si se incluyen los alumnos del programa semipresencial 'That's English' y los inscritos con matrícula libre.

La concentración de actividad se produce en el turno de tarde, y gracias a la colaboración del Conservatorio Profesional de Música hay grupos que pueden recibir clase por la mañana.

Álvarez destaca que para el próximo curso, la escuela amplía su oferta con un par de novedades. Una, la impartición de clases para el nivel C-2 en inglés, alemán, italiano y español para extranjeros. La otra brinda la posibilidad de matricularse en niveles superados a personas que tuvieron que interrumpir su formación y que la retoman con unos conocimientos inferiores a los que creían.